ODM: Objetivos de desarrollo

  • Erradicar la pobreza extrema y el hambre
  • Alcanzar la educaci√≥n b√°sica universal
  • Promover el trabajo decente
  • Promover la equidad de g√©nero
  • Reducir la mortalidad infantil
  • Mejorar la salud materna
  • Combatir HIV/SIDA, tuberculosis, paludismo, chagas y otras enfermedades
  • Asegurar un medio ambiente sostenible
  • Promover una asociaci√≥n mundial para el desarrollo
El Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas ha sido una iniciativa sin precedentes. Sus 10 Equipos de Tareas, su Secretar√≠a, y una amplia gama de participantes provenientes de instituciones acad√©micas, el gobierno, organismos de las Naciones Unidas, instituciones financieras internacionales, organizaciones no gubernamentales, organismos donantes y el sector privado crearon una red de √°mbito mundial formada por profesionales del desarrollo y expertos de una enorme gama de pa√≠ses, disciplinas y organizaciones. El Proyecto fue posible gracias al extraordinario compromiso, las aptitudes y las convicciones de los coordinadores de equipos de tareas, que impulsaron sus grupos a adoptar algunas de las decisiones m√°s innovadoras de nuestra generaci√≥n, y a los miembros de equipos de tareas, que prestaron a sus grupos una parte notable de su tiempo. El Proyecto es un esfuerzo mundial, al servicio de una gran causa mundial: los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Nuestro Proyecto ha sido un microcosmos de una verdad m√°s general: la consecuci√≥n de los Objetivos de Desarrollo del Milenio requerir√° una alianza global id√≥nea para un mundo interconectado. El mundo comparte realmente un destino com√ļn.

Esta ha sido una labor muy sentida para los numerosos participantes los equipos de tareas y de la Secretaría. Las personas han aportado un amplio volumen de esfuerzos y conocimientos especializados al Proyecto. Sus aportaciones, muy por encima de toda expectativa razonable, han reforzado y agudizado incalculablemente los mensajes contenidos en los numerosos resultados del Proyecto, incluidos el presente informe, los informes finales de los equipos de tareas, medios de reciente elaboración para evaluar las necesidades y el apoyo consultivo para establecer en varios países una planificación basada en los ODM.

Creo que todos los participantes han contribuido como lo han hecho porque se han percatado de que este esfuerzo era muy especial, en parte por el honor y el privilegio de trabajar en nombre del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, que lanz√≥ el Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas y ha desempe√Īado un papel sin igual en la promoci√≥n de la lucha global contra la pobreza extrema; en parte tambi√©n por lo agradable que es trabajar junto con el Administrador del PNUD, Mark Malloch Brown, y para √©l, que con tenacidad, visi√≥n y liderazgo ha orientado los esfuerzos del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo durante varios a√Īos. Tambi√©n hemos trabajado con placer y admiraci√≥n y nos hemos beneficiado ampliamente con la colaboraci√≥n de los dirigentes de otros organismos de las Naciones Unidas, cuyos equipos salvan vidas y aligeran la carga de la pobreza y la de sesperanza en el mundo. Otro aspecto especial del Proyecto es que nos brinda la rara y firme oportunidad de ayudar a transmitir las esperanzas, aspiraciones y necesidades vitales de los que menos poseen y menos voz tienen en el mundo. En los tres a√Īos de nuestra labor hemos encontrado innumerables h√©roes y hero√≠nas del desarrollo, en los poblados y barrios de tugurios de √Āfrica, Am√©rica Latina, Asia y otras partes del mundo en desarrollo. Hemos visto a personas que preservaban su esp√≠ritu, su integridad, su voluntad y su esperanza en el futuro ‚Äďque a veces era lo √ļnico que les quedaba‚Äď cuando por culpa de tr√°gicas circunstancias se hab√≠an visto privadas de salud, de educaci√≥n, de sus posesiones y de medios de vida. Hemos podido observar en innumerables ocasiones que el esp√≠ritu humano es verdaderamente indomable.

Este triunfo del esp√≠ritu humano nos da esperanza y confianza en que la pobreza extrema pueda quedar reducida a la mitad para el a√Īo 2015, y totalmente suprimida algunos a√Īos m√°s tarde. La comunidad mundial tiene a su disposici√≥n recursos financieros, pol√≠ticas y tecnolog√≠as de valor demostrado y, lo que es a√ļn m√°s importante, la compasi√≥n y valent√≠a humanas necesarias para hacer realidad esas esperanzas.

Jeffrey D. Sachs
Enero 2005