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Para vender choris les pedirán freezer y hasta matafuegos

El tratamiento de la ordenanza en el Concejo Deliberante de la Capital sólo tardó 2 minutos. Fue aprobada por unanimidad ayer, sin discusión alguna. Con esta reglamentación, que ahora sólo espera ser promulgada por el Ejecutivo municipal (algo que se presume automático, dado que fue un proyecto emanado del oficialismo), queda regulada la actividad de los pancheros y choripaneros en la Capital. Entre los requisitos que los puesteros deberán cumplir una vez que entre en vigencia se destaca la tenencia de un freezer o heladera, matafuegos, tanque de almacenamiento de líquidos de desagüe y que los carros tengan chimeneas o campanas para la eliminación de humo y olores.Si bien la ordenanza regula aspectos técnicos, aún queda mucho a definir. Por ejemplo, el Ejecutivo deberá disponer los lugares donde van a poder estar los puesteros, la distancia entre ellos y cuántos van a poder trabajar en Capital, dijeron desde el municipio. Para reglamentar esto, el intendente Marcelo Lima tiene 90 días. Mientras tanto, la actividad de los carros sigue siendo ilegal en el departamento.

Pero no toda la Capital va a ser lugar de arribo de los carrobares. Según la norma, estará prohibida la instalación de estos comercios ambulantes en la zona comprendida dentro de España hasta Rawson y desde 25 de Mayo hasta 9 de Julio.

Dentro de la reglamentación también se destaca que los carrobares deberán pagar un canon mensual al municipio de 100 Unidades Tributarias, es decir, 150 pesos por el uso del lugar. Además deberán tener un seguro de responsabilidad civil por cualquier acto, en ejercicio de su actividad, del cual resulten dañados derechos de terceros.

Por otra parte, los que quieran ubicarse en el Parque de Mayo deberán deberán solicitar autorización a la Dirección de Arquitectura del Gobierno provincial para que el municipio recién pueda otorgar el permiso.

La regulación de la actividad surgió para resolver un viejo problema. En 1992, una ordenanza suspendió los permisos y autorizaciones de venta de panchos, lomos y choripanes en la vía pública. Ese mismo año, una posterior reglamentación municipal habilitaba esa venta nuevamente. Dos años después, volvió la prohibición para todo el ejido capitalino. Esa ordenanza fue aprobada en noviembre de 1994 y rige hasta que la nueva entre en vigencia.

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