Históricamente el radicalismo argentino se caracterizó por su convicción democrática, por su horizontalidad, por la férrea defensa del federalismo, por la importancia del municipio como primera institución de interacción cívica con el ciudadano, por la autonomía de los distritos y comités locales que comulguen con la Profesión de Fe Doctrinaria contenida en la Carta Orgánica Nacional.El Radicalismo neuquino, no es ajeno a los principios y postulados del centenario Partido nacional.La Carta Orgánica Provincial de la UCR siempre ha contenido en su letra y en su espíritu la libertad de acción electoral de cada uno de los Comités de localidad, siempre ad referéndum del máximo organismo partidario del Distrito: la Honorable Convención Provincial.
En el concierto de los distintos comités del Distrito Neuquén, el Comité Capital además de ser el más numeroso en cuanto a cantidad de afiliados, tiene la característica de ser también Comité de Circuito desde el punto de vista de la territorialidad. Así es que, de su seno, surgen los representantes al Comité Provincia y a la Convención Provincial, sin necesidad de acordar, consensuar a discutir con ningún otro Comité.
No es necesario explicar entonces la importancia y el peso político que poseen quienes ocupen la Intendencia Municipal y el Concejo Deliberante de la Ciudad de Neuquén, gozando del respaldo del poderoso Comité Capital.
La Honorable Convención Provincial neuquina está integrada por 51 convencionales de los cinco distritos en que se divide la Provincia: Norte, Centro, Confluencia, Sur y Capital
Al mediodía exacto del sábado, el Presidente de la Convención anunció que, “…habiendo transcurrido una hora del horario fijado en la convocatoria y tal como lo establece la Carta Orgánica Provincial, estamos en condiciones de sesionar con el tercio de los convencionales”. Lo que en realidad estaba diciendo el correligionario Burgos, era que la Convención podía debatir pero no resolver. Esta situación quedó subrayada al final del encuentro, cuando su habilidad en la conducción de debates lo llevó a evitar la votación del documento elaborado, anunciando que se aprobaba por aclamación de los afiliados presentes.
¿Qué dice en síntesis el documento? Exactamente lo que dice la Carta Orgánica, que los Comités podrán (potencial) realizar alianzas electorales las que deberán (imperativo) someterse a la decisión de la Honorable Convención Provincial. O sea, una verdad de Perogrullo.
Sin dudas, previa y posteriormente a la Convención del sábado, hubo “operaciones de prensa”, para convertir esa facultad de los órganos partidarios a favor y en contra de determinados dirigentes. Pero lo cierto es que lo único que ocurrió en el encuentro del máximo órgano partidario neuquino, fueron dos o tres discursos altisonantes y la redacción, consensuada por las partes en pugna, de un documento que sólo reafirma lo establecido desde hace muchos años en la Carta Orgánica partidaria.
Cualquiera que promueva avanzar sobre las autonomías de los Comités locales, deberá sin excepción alguna, lograr mayoría agravada de los convencionales para que declaren la necesidad de la reforma de la Carta Orgánica provincial y así convertir a la Unión Cívica Radical de Neuquén en un “ismo”, un traje a medida de determinados candidatos aspirantes a cargos electivos en el 2011.
Nada se habló el sábado de la renovación de los cargos de conducción partidaria, que se llevará a cabo en el transcurso del 2010.





