Más de 500 alumnos de la EGB 3 y el Polimodal de escuelas públicas, privadas y universitarias de Salta, Tucumán y Santiago del Estero emularán una sesión de las Naciones Unidas.
Durante tres arduas jornadas, estudiantes de la EGB 3 y el Polimodal de escuelas públicas, privadas y universitarias de Salta, Santiago del Estero y Tucumán representarán una sesión de las Naciones Unidas. Se trata del III Encuentro Regional del NOA Uniendo Metas 2007, cuya apertura se realizará hoy a las 10.00 en el Teatro San Martín (avenida Sarmiento 601), organizado por la Asociación Conciencia y el Instituto Herman Hollerith, con la colaboración del Liceo Militar Gregorio Aráoz de Lamadrid y del Colegio Santa Rosa.
Las actividades comenzarán a partir de las 14.00 y se extenderán hasta las 20.00 en el casino de cadetes del Liceo Militar (Italia al 2.800); el sábado de 8.00 a 20.00 y el domingo de 9.00 a 13.00.
El ya tradicional encuentro (el séptimo en la provincia) moviliza a una multitud que cada vez es mayor. Este año participarán más de 500 jóvenes de al menos 50 instituciones educativas.
Cómo nació
El modelo fue tomado por Conciencia, una ONG de Capital Federal, de la Universidad de Harvard. En la actualidad cuenta con 34 sedes en el país y forma parte de una red panamericana de instituciones, con objetivos similares, en 16 países de América.
Argentina ocupa los primeros lugares en cuanto a cantidad de encuentros que se hacen en el mundo.
Georgina Luna de Bendec, representante legal del Hollerith, fue la impulsora del programa educativo en nuestra provincia, alternativa pedagógica que luego se expandió hacia el Norte.
“Es una oportunidad para que los chicos puedan vivenciar valores, puedan poner en práctica el liderazgo sano, la solidaridad y el cooperativismo, contrario al liderazgo competitivo que se vive hoy”, explica el coordinador del encuentro Emiliano Gentile, en charla con EL SIGLO, durante los agitados aprestos de ayer.
“Al participar en el programa educativo ya ganaste por eso. El objetivo es formar a los chicos como personas no dar un premio, esto no es una olimpíada. Esto es lo más difícil de hacer entender en este mundo competitivo en el que vivimos”, dice para luego añadir que al final de las jornada se entregan reconocimientos, lo cual es una motivación para que los estudiantes se preparen.
Desde que la asociación metropolitana organizó el primer encuentro nacional en 1994, la experiencia se multiplicó en todo el país.
“Naciones Unidas tiene seis órganos: tomamos algunos y los representamos, acomodamos las reglas del juego de tal manera que sean viables para los chicos del secundario”, sostiene Luciano Pezzano, de Córdoba.
Los alumnos emularán a los diplomáticos de la Secretaría General, la Asamblea General -el órgano deliberativo de mayor importancia-, el Consejo de Seguridad y el Consejo Económico y Social (EcoSoc). Estarán representados los más de 190 países que integran el organismo como así también las organizaciones que dependen de él (UNESCO, OMS, FAU, UNICEF).
Luis Remis, alumno del Hollerith, representará al actual secretario general, el coreano Ban Ki-moon. “Lo bueno es que no nos sentimos obligados a participar. El interés por compartir nuevos conocimientos parte de nosotros. Además de hacer nuevos amigos, es una experiencia que te queda para toda la vida. Ojalá que al dar el martillazo final hayamos logrado el consenso de los problemas que se plantearán. Muchas veces los chicos le dan un enfoque a los problemas que los grandes no ven”, sostuvo.
Este año la temática para la Asamblea General será la corrupción, un mal que preocupa también a la juventud, según el estudiante.
Cómo se preparan
Para participar el modelo de las Naciones Unidas los jóvenes realizan una capacitación con dos meses de antelación, a cargo de la profesora Silvana García, quien destacó que para ponerse en el lugar de los embajadores los chicos tienen que recibir una formación académica previa. “Implica tener un conocimiento del país que van a representar o del rol que van a desempeñar”, señala.
Por su parte el director del Hollerith Jorge Perea opinó que es una actividad motivadora para los jóvenes, ya que tienen la posibilidad de expresarse. “Es un espacio de debate y reflexión que posibilita a los chicos debatir abiertamente, algo que la escuela tradicional no da. El modelo tiene la particularidad de que son los chicos quienes manejan el modelo, los adultos ocupamos un segundo plano”, añadió.Por Patricia Rodriguez





