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Algas, la estrella del biocombustible

2.jpgEn Europa hace años que se dedican a la producción de biocombustible a partir de algas. Ahora, San Juan tiene la oportunidad de formar parte de esta industria y, a la vez, ayudar a combatir las consecuencias del efecto invernadero. Quien iba a decir que las algas, que se conocen normalmente por sus propiedades para la cosmética y las comidas gourmet, podrían ayudar en la lucha contra dos graves problemas mundiales: la escasez de combustible y el calentamiento global. Esto es gracias a que a través de su cultivo industrial es posible la producción de biodiésel con un proceso que incluye la absorción de dióxido de carbono de la atmósfera.

En Europa no es algo nuevo. Existe una gran cantidad de empresas que durante años se dedicaron a perfeccionar el sistema de extracción de aceite de algas y producción de biocombustibles.

Ahora, San Juan tiene la oportunidad de ponerse a la vanguardia de una industria que no sólo es necesaria para satisfacer la necesidad de biocombustible nacional, sino también para ayudar a combatir los efectos cada año más notorios de la suba de temperatura mundial.

La oportunidad viene de la mano de Jorge Martínez, quien invirtió su tiempo y capital durante dos años para desarrollar un proyecto que consiste en la instalación de una planta de producción de biodiésel a partir de algas, Bio Power San Juan.

El mencionado proyecto está dividido en dos etapas. La primera y más importante es la instalación de una planta experimental para el estudio y el perfeccionamiento del proceso, que incluye la selección de las algas que mejor se adaptan al agua y al clima; y el afinamiento de la técnica de la mano de profesionales. Ya en la segunda, y con la planta en completo funcionamiento, se prevé la expansión y desarrollo de la industria en San Juan y en el país. ¿Qué se necesita para comenzar? Una inversión inicial de 10 millones de pesos.

Biocombustibles en Argentina

Los combustibles que se generan a partir de elementos biológicos no fosilizados. Presentan una gran cantidad de ventajas frente a los combustibles fósiles, entre ellas, producir bastante menos cantidad de C02, principal gas causante del efecto invernadero. Al tratarse estos de recursos inagotables, son excelentes para reemplazar los combustibles que se producen sobre la del petróleo, el cual escasea y por otro lado produce grandes efectos contaminantes en la atmósfera. Este tipo de biocombustibles, están caracterizados por la posibilidad de aplicación a los actuales motores de combustión interna, y ya son muchos los vehículos que se están fabricando para funcionar con este tipo de carburantes.
En el caso del proyecto de Bio Power San Juan, lo que se produciría es biodiésel, un éster metílico generado a partir de un aceite vegetal, algas o animal de calidad similar al gasóleo.
Argentina se considera dentro de los principales productores de biodiésel. El elemento mayormente utilizado es la soja, que no solamente acarrea el problema de los nocivos efectos que produce en la tierra, sino que, además, con los elevados precios que alcanzó el cereal durante el año pasado, hace que el negocio de la producción del biocombustible sea poco redituable. Es por eso que, en la actualidad, hay una gran cantidad de plantas productoras paralizadas, ya sea parcial o totalmente.
Para Jorge Martínez, la producción de biodiésel a partir de algas supone la mejor alternativa ante esta situación. Si bien, él reconoce que en un principio la reconversión de las plantas que utilizan la soja sería un proceso costoso, en el futuro sería amortizable, puesto que las algas tienen ventajas incomparables, entre ellas, el rendimiento, la escasa contaminación, mayor rentabilidad y la posibilidad de vender inclusive los excedentes del proceso de extracción de aceite.

Bio Power San Juan

Como se mencionó anteriormente, el proyecto diseñado por Jorge Martínez prevé la construcción de una planta experimental de producción de biodiésel que, en una primera etapa, incluye la construcción de piletas para el cultivo de las algas y la planta de procesamiento propiamente dicha, y un laboratorio para el estudio y perfeccionamiento de proceso.

“En esta etapa experimental se producirían 300 mil litros de biodiésel por mes, es decir, 10 mil litros por día. Por otra parte, en cuestión de rendimiento, entre el costo de producir esos 300 mil litros y su venta a las petroleras para que lo mezclen al 5% con el gasoil, hay un 70% de diferencia a favor nuestro”, señaló el responsable de Bio Power San Juan.

Pero la rentabilidad del proyecto a futuro es mucho mayor. La razón está en que durante la producción de biodiésel a partir de algas se produce una substancia conocida como glicerol, que después de un proceso de refinamiento se convierte en glicerina. Es un producto muy demandado a nivel mundial por sus usos en la industria cosmética y, como tal, se vende a precio dólar.

En un principio, el refinamiento del glicerol está contemplado para la segunda etapa del proyecto, puesto que con la venta de la glicerina podría obtenerse una rentabilidad 10 veces mayor que con la venta del glicerol. “Sólo la comercialización de este producto refinado pagaría todo el proceso”, señaló Martínez.

Un aspecto extremadamente importante de la producción de biodiésel a partir de algas es su contribución a la reducción de las consecuencias del efecto invernadero.

Es que una de las características más importantes es que necesita para su desarrollo la absorción de dióxido de carbono (CO2) y la consecuente expulsión de oxígeno a la atmósfera, con lo cual, su producción a nivel mundial, ayudaría a reducir los efectos del controvertido cambio climático actual.

De esta manera, el proyecto de Bio Power se convierte en uno de los conocidos como proyectos “sumideros”, aquellos que los países en vías de desarrollo se comprometieron a implementar con la firma del Protocolo de Kyoto en 1997. A través de este documento, los países firmantes, entre ellos Argentina, adhirieron a la necesidad de reducir las emisiones de seis gases provocadores del calentamiento global (dióxido de carbono, gas metano y óxido nitroso, entre otros) en un porcentaje aproximado de un 5%, dentro del periodo que va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las emisiones al año 1990.

“Este proyecto genera amplias expectativas de beneficio económico y medioambiental, a la altura de los actuales paneles fotovoltaicos y de generadores eólicos, donde se están invirtiendo fondos y la ecuación costo-beneficio no son de tan buen resultado”, explicó Martínez.

A nivel local, el desarrollo de Bio Power San Juan también supondría una serie de ventajas para la economía de San Juan. “Con este proyecto lograríamos captar una buena cantidad de comprovincianos que produjeran de manera independiente o mediante cooperativas bloques de alga húmedos para entregar a la planta elaboradora de aceite”, destacó.

Por otra parte, el proyecto pondría a San Juan en el mapa mundial como productor de biocombustibles, una posición para nada despreciable teniendo en cuenta que son el futuro de este mercado de combustibles, por lo que la clientela estaría asegurada. “No olvidemos que ya todos los países cuentan, incluida la Argentina, con leyes que obligan a sus oficinas de energía a que en dos o tres años sus mercados de combustibles estén compuestos mínimamente entre un 10% y un 20% con estos biocarburantes”, agregó.

Otra de sus ventajas es que con la cada vez más cerca construcción y apertura del túnel por Agua Negra, se incorporarían a los consumidores nacionales, los del Pacífico (Chile y toda Asia). “De hecho, Chile ya tiene pequeñas explotaciones en este sentido pero es muy poco el volumen que ellos lograrán producir y sus costos un poco mayores”, afirmó el responsable de Bio Power San Juan.

Para Jorge Martínez, a quien le llevó dos años el diseño del proyecto, éste tiene más ventajas que desventajas y sólo falta la decisión política o privada de inversión en su desarrollo, que, en este caso, es un aporte de capital inicial de 10 millones de pesos. “Con nuestro análisis económico inicial y sin ser optimistas en los números, podríamos reintegrar en alrededor de 3 a 4 años el aporte inicial de capital, sin dejar por eso de juntar en ese mismo lapso un ahorro que nos permitiría montar nuestra gran primera planta de 2 millones de litros de biodiésel en ese mismo lapso, sin recurrir a créditos o financiación alguna”, afirmó.

Según Martínez, ya puso a consideración el proyecto ante funcionarios del Gobierno local, quienes adujeron la falta de presupuesto para un proyecto de esta magnitud. Ahora, busca opciones en el área privada, convencido del potencial del proyecto que tiene en sus manos y aún con la crisis mundial tratando de dilapidar las posibilidades de crecimiento.

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  1. 1 Jose Alejandro Lopez Ago 14th, 2009 | 20:23

    Por favor necesito establecer contacto con el Sr. Jorge Martinez de Bio Power San Juan, podrian ayudarme ???

  1. 1 Volando con el poder de las algas. | Brian Howlin . com Pingback en Jun 1st, 2009 en 0:45

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