Los empresarios industriales y los dirigentes sindicales que acompañaron a Cristina Kirchner hasta esta capital acordaron ayer, ante sus pares españoles como testigos, que desde la semana próxima comenzarán conformar la mesa del Consejo Económico y Social (CES) para analizar políticas que eviten los efectos de la crisis mundial y local, que estará integrada por todos los sectores. La novedad se produjo durante el encuentro que mantuvieron con el Consejo Económico y Social de España, que preside el empresario Marcos Peña.
La iniciativa había sido de la delegación de la Unión Industrial Argentina (UIA), que encabeza su presidente, Juan Carlos Lascurain. Del encuentro participó su contraparte, el jefe de la CGT, Hugo Moyano, que hasta no hace mucho era reticente a conformar una mesa de empresarios y dirigentes gremiales.
Para bendecir el relanzamiento del CES viajó especialmente el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que ayer también asistió al encuentro con los hombres de la producción de España. "Un consejo con amplitud de representación es posible en la Argentina. Es un elemento para considerar", había dicho Tomada, desde aquí, por la mañana, en declaraciones a una radio. "El Gobierno mira esto con mucho interés. Esta es la razón de mi presencia hoy aquí", agregó.
La parte sindical era la más reacia a discutir sobre el tema porque interpretaba que este organismo puede distraer la discusión salarial, sobre la cual Moyano no quiere ceder. Los reclamos gremiales oscilan alrededor de aumentos del 20% en los salarios para las paritarias que comenzarán en marzo y abril próximos.
Los industriales, se sabe, no quieren ceder más allá del 10%. Y en algunos sectores creen que no podrá haber aumentos por el riesgo que significan en la preservación de la actividad y del empleo ante la crisis.
Pero ayer los hombres de Moyano parecían convencidos de avanzar en el CES. El dirigente Omar Viviani (taxista) confirmó a LA NACION que "la semana que viene se conformará la mesa del Consejo Económico y Social, que deberá estar integrada por todos los distintos sectores, incluido el campo".
Se buscará sumar no sólo a los industriales, sino al comercio, a la construcción y a los bancos, además del agro.
"Lo va a convocar el Gobierno y por nuestra parte ya es una decisión tomada", agregó Viviani a LA NACION.
Cerca de Lascurain temen que finalmente algún movimiento del jefe político del PJ, Néstor Kirchner, termine debilitando la iniciativa. En 2005, estuvieron cerca de lograrla, pero fue boicoteada desde el poder político. Para Kirchner, el CES podía atentar contra su manejo centralizado del poder.
Lascurain estaba entusiasmado ayer tras la reunión con los empresarios españoles. "Charlamos mucho sobre la situación de España. Sirvió para que todos veamos cómo trabaja el consejo en esta crisis que está destruyendo 6000 empleos por día. Pero ellos han fortalecido el diálogo y nos mostraron cómo es la forma de dialogar", comentó el titular de la UIA a LA NACION.
Su segundo, el vicepresidente José Ignacio de Mendiguren, también estaba ilusionado con la aceptación de Moyano, Viviani y el dirigente metalúrgico Antonio Caló, aunque prefirió mantener la cautela hasta la semana próxima cuando comenzarán las conversaciones.
Publicado en: La Nación

