Sentimientos y pareceres imaginados*

Siento que mis fuerzas se desvanecen, con el simple movimiento cotidiano de cada día. Y mientras mis manos parecen más de cien, los ojos se me entristecen por dentro.
Por momentos me siento bien, es verdad; experimento sensaciones que no había sentido nunca: los colores se mezclan, los sonidos se entrecruzan… son diferentes a todo lo que yo conocía. Esto es igual a cómo me lo habían descrito.

Por momentos siento salirme de mi cuerpo, quiero hacerlo. Siento que mi cuerpo es como un caparazón pesado, como una armadura de plomo. Quiero salir… no pienso en otra cosa. Siento que el cuerpo me sobra, y ya no me preocupo por él. A veces, no sé si estoy desnudo o vestido; todo es lo mismo cuando estoy así.

Pero, cuando todo parecía ser genial, comienzo a asustarme. Intento razonar y me doy cuenta de que estoy aislado del mundo. Nada de lo real llega a mí: ni un saludo, ni una caricia, ni un abrazo. Todo eso ya es ajeno a mí, me parece irreal. Mi realidad hoy es otra.

Estoy acostado en mi cama, hundido en un mar de colores que al parecer son hermosos, pero no puedo salir de ahí. Por más que quiera, que lo intente con todas mis fuerzas, no puedo escaparme. Y creo que ya no sirve pedir ayuda, porque mis súplicas están en otro plano, en otra dimensión. Cuando yo lloro, aquí todos ríen; cuando me río, todos me miran seriamente. Estoy fuera de todo y de todos… y eso duele.

Quizás hayan sido buenas las primeras experiencias en este mundo tan virtual, pero ya no quiero verlo más. Recuerdo aquella vez que me ofrecieron el pasaje a este triste mundo; fue muy tentador, no pude decir que no, no supe cómo hacerlo. Hoy sé que pude haber dicho que no, pero ya es tarde para ello…

Es tarde quizás; solo no puedo. Tal vez aún quede alguien que me quiera un poco, que no se me haya alejado, alguien de aquellos buenos tiempos. Ojala que todavía esté cerca; ojala que me extienda una mano, o me de un pasaje de vuelta al mundo de colores fijos, de sonidos conocidos, pero también de aquellos abrazos y esos besos que alguna vez supe sentir.

*Carta inventada de un adicto a las drogas, también inventado.

1 Respuesta a “Sentimientos y pareceres imaginados*”


  1. 1 sandra

    muy bueno lo q escribiste felicitaciones te acompaño desde norte formoseño

Añade un Comentario