Lanzar la piedra y esconder la mano

Lanzar la piedra y esconder la mano.

Agredir, para luego esconderse. Entrar en un espacio y destruirlo todo… y desaparecer, sobre todo desaparecer.

Qué hará esta pobre gente, que nada tuvo que ver con el deseo y la insana ambición de unos pocos poderosos.

¿Qué hará el pueblo de Irak, aquel que ha sufrido más de una vez, de un lado y del otro? ¿Qué harán con esto que les dejan en las manos… una pobre democracia y un peligroso sistema capitalista?

¿Quién será el responsable de decirles que serán abandonados en el peor momento? ¿Quién se animará? ¿Obama tendrá el valor de enfrentar sus destrozados ojos?

¿No fue suficiente el dolor que han sufrido antes, durante y después de la guerra, como para abandonarlos a su suerte, con un país destruido?

Un pueblo anímicamente golpeado, sin líderes políticos, sin rumbo y sin esperanza, no podrá encontrar fácilmente el camino próspero.

Todo será cuesta arriba.

Ha pasado mucho tiempo desde que el “fin” de la guerra les ha marcado un rumbo sin suerte a las almas iraquíes, y aún la paz no se deja ver ni por asomo.

Hemos pedido a gritos la retirada de las tropas estadounidenses e inglesas de Irak. Hemos querido una solución rápida y certera. Pero el tiempo de aquello se ha acabado.

No deja de ser una buena noticia, es verdad… pero qué suerte les tocará a aquellos hombres que tanto han sufrido. Quizá sea el comienzo de nuevos tiempos para Irak, quizá sea el comienzo del final de los tormentos… Pero qué tarde ha llegado.

Tuvo que explotar la economía de Estados Unidos y del mundo, para que dejaran de meterse en donde no los han llamado… ni los llamarán.

1 Respuesta a “Lanzar la piedra y esconder la mano”


  1. 1 Mariano

    Federico, comparto tu desprecio a los 3700 idiotas que no tuvieron la mejor idea que agarrarse con los más débiles. Me parece que estos 3700 tarados/as son muchos más pobres…pero pobres de ideas, de valores, de sentimientos…ojalá puedan recapacitar sobre sus comentarios…al menos así darían un indicio de que por lo menos reflexionan sobre esta clase de acitudes.

    un abrazo

Añade un Comentario