La injusticia de la justicia

Esta semana me dieron ganas de hablar de impunidad.
Rápidamente, al leer esta primera línea, todos ustedes, los lectores del megapensamiento, pensarán en el 24 de marzo. Pero, aunque esa es la fecha que conmemora al proceso merecedor de los más sinceros calificativos sinónimos a la palabra impune, hoy voy a hablar de un acto de corrupción muchísimo más simple y llano.

Un juez, de la ciudad de San Carlos de Bariloche, al que los medios, paradójicamente, no quisieron mencionar con nombre y apellido, decidió impunemente hacer pasar de año a su hijo, a pesar de que el mismo había reprobado justamente. Aludiendo a que su hijo había sido víctima de un error técnico, puso su firma para sentenciar de mágica manera que su hijo merecía y debía cursar el quinto año, como si este no hubiera reprobado el examen.

Rápidamente las críticas se hicieron escuchar, seguido de renuncias de algunos profesores y de la rectora del colegio.

Puede parecernos menor este caso. Puede sonar tan insignificante que no merece las líneas de esta modesta columna. Pero quizá, permítaseme esta consideración, este sea uno de aquellos casos de impunidad de los más peligrosos. Y digo esto, porque considero que estos hechos son los que manchan las sociedades que quieren progresar. Estos actos son los que generan que nuestro pueblo parezca cada vez más fácil de corromper.

No debemos olvidar que la sociedad la construimos todos, que cada acción, por más insignificante que nos parezca, se suma a la de al lado.

Este poder desmedido, en manos de seres ávidos de corrupción y disfrute personal a costa de la justicia reinante, hacen de este mundo un lugar más inicuo. Son los que nos dan letra a quienes queremos que este mundo sea un lugar mejor para vivir, para todos.

Son ellos, los hombres como este juez sin nombre, como los periodistas que tienen una página para denunciar y no la usan, son ellos, quienes se aprovechan de sus lugares privilegiados, quienes eligen el camino más fácil o que mejor les cierra, sin importar qué deban dar a cambio… son ellos los que hacen que todo se vista de negro, los que logran que la política o los círculos de poder estén sucios… en definitiva, son ellos quienes me obligan a gastar mis columnas con denuncias y palabras llenas de bronca, cuando podría estar hablando del arte, de la bondad de mucha gente o de todo lo bello que nos rodea en este mundo.

1 Respuesta a “La injusticia de la justicia”


  1. 1 Pablo Tortorella

    Fede, me parecen muy buenos informativos tus posts.

    Aprovecho este para comentar que en la UTN, en Buenos Aires, pasó algo parecido:

    Un Profesor con cierta jerarquía en el Departamento de Sistemas de dicha universidad, aprobó a un alumno que no merecía aprobar, porque la materia era optativa.
    - Su razón: NO SE PODÍA desaprobar a alguien en una materia optativa.
    - La consecuencia: los docentes de dicha materia dejaron la Universidad y después de un tiempito, la materia vuelve a abrirse este 1er cuatrimestre del 2008, como si nada hubiera pasado (con otros docentes por supuesto).

    Una vergüenza. Una lástima.

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