Carta abierta a Mario Benedetti*

Mario Benedetti:

“Gracias por el fuego” que pusiste en mi interior, con tus palabras y tus ideas. Gracias por incitarme a descubrir “La realidad y la palabra” del mundo, a mostrarme el camino de la literatura y la poesía para hablar sobre el mundo.

Gracias a ti, pude descubrir “El otro yo” en mi pluma y mis manos… mis manos, que son “Esa boca” que me permiten expresarme.

Gracias por estar en “La vecina orilla” de mi tierra, en tu país latinoamericano; por enseñarme una nueva “Noción de patria”. Mi patria: ese gran lugar habitado por los desposeídos, por los hombres del tercer mundo, con sus “Canciones del más acá”, sus “Canciones del que no canta” y su “Memoria y esperanza”. Porque la memoria es siempre necesaria para la esperanza. Y tú nos has enseñado a todos que, aunque olvidemos, “El olvido está llena de memoria”. Ese es la “Defensa propia” de mi mundo, de “El mundo que respiro”, con sus injusticias y su sed de justicia.

Gracias por enseñarme la importancia de “El amor, las mujeres y la vida”. Por eso hoy reconozco el valor de un “Te quiero”, y de lo necesario que es decirlo. El mundo dice muy poco esa mágica frase, los hombres sentimos un miedo que sentíamos “Cuando éramos niños”: expresar nuestros verdaderos sentimientos. Quizás gracias a ti, hoy superé ese obstáculo.

Gracias por enseñarme el valor de “La vida, ese paréntesis”, “Con sus adioses y bienvenidas”, con “La muerte y otras sorpresas” que suele darnos. La importancia del pasado, “El porvenir de mi pasado”, “Con y sin nostalgia”; entender que finalmente uno siempre es “Testigo de uno mismo”, a pesar de que a veces no reconozcamos nuestros orígenes, de donde venimos, a pesar de todos nuestros “Recuerdos olvidados”.

Gracias por ponerle magia a las cosas “Cotidianas”, con tus poesías, con los “Poemas de otros”, poniéndonos siempre “A ras de sueño”… gracias por todo eso.

Gracias por la magia, sobre todo por la magia… y la poesía, el arte, esa manera de ver la vida y la muerte.

Porque, a pesar de haber tomado “El viaje de salida”, quizás porque ya estabas cansado de “Vivir adrede”, de alguna manera, te empeñas en “Existir todavía”…

Aún se siente tu presencia… quizás “Sólo mientras tanto”, hasta que aparezca alguien que se atreva a intentar superarte.

Con melancolía y un sesgo de tristeza…

Federico Guido Fiorentino

*Dedicada a todos los que disfrutaron al maestro. Quienes no entiendan la columna, los invito a conocer un nuevo mundo, desde la pluma de Mario Benedetti.

1 Respuesta a “Carta abierta a Mario Benedetti*”


  1. 1 Clara

    Me pareció brillante. Mario es también mi debilidad…

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