Archivo de 15 15America/Buenos_Aires Junio 15America/Buenos_Aires 2008

Retenciones de ilusión

En los diarios, sólo vemos que hablan de retenciones. Encendemos la televisión, buscando entretenimiento o información, y sólo recibimos comentarios sobre las retenciones a la soja. Prendemos la radio, para que nos hable de nuestro mundo, y sólo escuchamos hablar de retenciones.

Los medios nos hablan de retenciones. Y eso que hay cosas más importantes que pasan en el mundo. Las calles siguen sucias, al igual que las conciencia de muchos. Y nosotros seguimos escuchando sobre retenciones. Tantas preguntas tenemos que hacerles a nuestros dirigentes, y ellos nos hablan de retenciones a la soja.

Necesitamos verdades y soluciones a verdaderos problemas. Estamos regresando, de a poco, a esa horrible costumbre de caminar entre indigentes sin inmutarnos, propia de otros tiempos no muy lejanos, que ya creíamos enterrados. Indigentes, que comienzan a ser parte del paisaje, volvieron a ser tristemente pintorescos. Esos son problemas reales; y nosotros aún seguimos escuchando sobre retenciones. Nos lo dicen desde el campo, nos lo cuentan los gobernantes. Y nosotros necesitamos que nos expliquen otras cosas.

En los colegios los chicos ya no estudian; aprenden box o lucha libre, matándose a palos entre ellos o con los profesores y maestros. Sólo por ser distintos, sólo por ser “pobres” o “conchetos”, “lindos” o “feos”. Y los medios masivos insisten en hablarnos sobre retenciones.

Siguen hablando sobre retenciones, cuando nos han cercenado las alas, cuando las semillas culturales se han podrido antes de germinar. Porque se siente en el aire, se huele. Los valores se van perdiendo día a día. Y nosotros debatiendo sobre retenciones. El mundo que conocíamos se cae a pedazos y nos quieren distraer con las retenciones a la soja.

“Retenciones a la soja.”; parece ridículo seguir escuchando sobre eso. Será que ya estamos tan mal, que no podemos distinguir qué es más importante. Será, tal vez, que no estamos dispuestos a asumir el costo del cambio, por eso seguimos debatiendo hasta morir, mientras todo continúa en un proceso irreversible de putrefacción. O Será que no nos quieren hablar sobre las otras retenciones.

Quizá porque son también responsable de ellas. De aquellas retenciones, las más graves, las que no son políticas. Esas que son indefendibles, desde la derecha o desde la izquierda. Esas que nos pueden terminar hundiendo.

Será que no quieren hablar de ellas: de las retenciones culturales; de las retenciones de ilusiones; de las retenciones de cultura, de valores; de las retenciones a la importación personal y colectiva de sueños; las que le colocaron a la educación. Aquellas, las más altas y costosas: las que les están poniendo, cada día, a nuestras más sinceras esperanzas.