Sensaciones encontradas (o “go home”)

Comienzan a llegar nuevos aires a aquellas tierras, o quizás los más suaves del pasado. La tierra se siente más húmeda cuando es propia. Quizás sea aquella linda sensación: la de saber que se ha hecho justicia, la que trae estos nuevos vientos puros.

Son tiempos de victoria para la comunidad indígena de Perú, que logró que se derogaran las llamadas “leyes de la selva”, que permitían el ingreso indiscriminado y descontrolado de empresas trasnacionales a sus tierras.

Son tiempos de victoria. Se ha logrado el cometido, se ha ganado la lucha. Las tierras siguen siendo de quienes las trabajan. Es verdad, eso es digno de ser festejado… pero no hay que olvidar las tristes bajas de la lucha: 34 muertos y más de 60 desaparecidos son el saldo de la represión del “des-gobierno” de Alan García.

Rozando lo dictatorial, el presidente Alan García dio la orden de reprimir a los protestantes indígenas, que sólo tuvieron, durante poco más de dos meses, el arma de lucha más inofensiva, aunque muy eficaz, con la que cuenta el hombre marginal: la huelga.

A la huelga Alan García le respondió con disparos. Uno detrás del otro. Lo que fue una muestra más del desprecio y la violencia política y social que sufre en Perú y en casi toda América el hombre indígena.

Ya les han pasado por arriba a su cultura durante siglos enteros, les han modificado a la fuerza su manera de vivir. También les han quitado sus tierras… y hoy, tristemente, entrados en el 2009, siguen persiguiéndolos. El fin quizás sea acabar con ellos; con todo vestigio de lo que alguna vez supieron ser. Es triste pero es real.

Hoy son tiempos de victoria y festejo… un pequeño oasis, dentro de un desierto de persecución y avasallamiento económico, político y sociocultural.

Cuándo llegará el día en que los políticos de Perú y de toda América, aunque sea por un rato, dejarán de pensar con la billetera…

Se ve les gusta aprovecharse del más débil. Pero esta vez, los débiles estuvieron un poquito más organizados.

A festejar… y seguir luchando por los derechos del hombre. Y nunca olvidar a los hombres que dejaron su vida por la libertad.

Sentimientos y pareceres imaginados*

Siento que mis fuerzas se desvanecen, con el simple movimiento cotidiano de cada día. Y mientras mis manos parecen más de cien, los ojos se me entristecen por dentro.
Por momentos me siento bien, es verdad; experimento sensaciones que no había sentido nunca: los colores se mezclan, los sonidos se entrecruzan… son diferentes a todo lo que yo conocía. Esto es igual a cómo me lo habían descrito.

Por momentos siento salirme de mi cuerpo, quiero hacerlo. Siento que mi cuerpo es como un caparazón pesado, como una armadura de plomo. Quiero salir… no pienso en otra cosa. Siento que el cuerpo me sobra, y ya no me preocupo por él. A veces, no sé si estoy desnudo o vestido; todo es lo mismo cuando estoy así.

Pero, cuando todo parecía ser genial, comienzo a asustarme. Intento razonar y me doy cuenta de que estoy aislado del mundo. Nada de lo real llega a mí: ni un saludo, ni una caricia, ni un abrazo. Todo eso ya es ajeno a mí, me parece irreal. Mi realidad hoy es otra.

Estoy acostado en mi cama, hundido en un mar de colores que al parecer son hermosos, pero no puedo salir de ahí. Por más que quiera, que lo intente con todas mis fuerzas, no puedo escaparme. Y creo que ya no sirve pedir ayuda, porque mis súplicas están en otro plano, en otra dimensión. Cuando yo lloro, aquí todos ríen; cuando me río, todos me miran seriamente. Estoy fuera de todo y de todos… y eso duele.

Quizás hayan sido buenas las primeras experiencias en este mundo tan virtual, pero ya no quiero verlo más. Recuerdo aquella vez que me ofrecieron el pasaje a este triste mundo; fue muy tentador, no pude decir que no, no supe cómo hacerlo. Hoy sé que pude haber dicho que no, pero ya es tarde para ello…

Es tarde quizás; solo no puedo. Tal vez aún quede alguien que me quiera un poco, que no se me haya alejado, alguien de aquellos buenos tiempos. Ojala que todavía esté cerca; ojala que me extienda una mano, o me de un pasaje de vuelta al mundo de colores fijos, de sonidos conocidos, pero también de aquellos abrazos y esos besos que alguna vez supe sentir.

*Carta inventada de un adicto a las drogas, también inventado.

Las ideas son del mundo. Parte III

Hoy los dejo en compañía de las palabras de Marta Arca en una nota en la que analiza una de las mejores obras jamás escritas, para develar las metáforas que quizás en ella estén implicadas.

Con otros ojos: una mirada desde la perspectiva de género

Los ojos, son nuestra ventana al exterior, si me permiten la metáfora, seamos videntes o invidentes todas las personas tenemos una forma de mirar, esto es, una forma de acercarnos a la realidad que nos rodea, pero ¿miramos siempre igual? Vemos con los ojos, pero las miradas pueden ser distintas, así no es lo mismo encarar la vida con los ojos de la juventud que con los ojos de la vejez, con la mirada de la alegría o con la mirada de la tristeza.

Esto nos sucede cada día y es uno de los elementos que va conformando nuestra concepción de las cosas. Nuestro sistema sociocultural se caracteriza por ofrecer una visión del mundo “generizada” que condiciona nuestro mundo de pensar y expresarnos. Así nuestro lenguaje traduce en palabras nuestra realidad, por ello. Éste es el reflejo de nuestra realidad y por lo tanto evidencia las connotaciones machistas de nuestro sistema patriarcal 1 y androcéntrico. Pero… ¿es la “REALIDAD” un mundo “generizado y machista” o es tan sólo una visión que podría ser interpretada de otra manera?.

Hoy proponemos desde aquí una relectura de los personajes femeninos que aparecen El Quijote, una de las obras maestras de la literatura en castellano para ver si es posible detectar actitudes capaces de formular una nueva propuesta social para las mujeres o como parte de la doctrina prefiere denominarlo: “el protofeminismo” 2 en El Quijote.

El Quijote, aborda las cuestiones irresolubles de nuestro sistema cultural, la esencia de la humanidad y de nuestra civilización: la búsqueda de la verdad, el amor, la libertad, el bien, el mal…Esto como presupuesto general supone su mayor grandeza y el elemento básico que la hace precisamente ser una obra universal de todos los tiempos.

En esta obra podemos encontrar diferentes estereotipos de mujer tanto a nivel individual: Aldonza Lorenzo, Sanchica, Dulcinea, Marcela, Claudia Jerónima, Teresa; como a nivel grupal y de clase: las pastoras, las venteras, las pobres, las ricas, las feas, las prostituidas…

En estos personajes se aprecia claramente un análisis perimetral describiendo sus movimientos, sus ropas, su aspecto, sus objetivos… Pero, ¿qué hay debajo? ¿es posible encontrar un análisis en profundidad del sistema referencial y de la propia vida de las mujeres?

Parte de la doctrina señala que Cervantes aporta modelos de mujeres feministas o protofeministas, ya que presenta mujeres que se resisten a su destino y van haciendo una fisura en el sistema social posibilitando un cambio social. Sin embargo podríamos preguntarnos si cuestiona realmente el sistema social machista o simplemente describe la realidad de una época.

Hay obras desde el siglo XV en las que podemos encontrar soluciones “innovadoras” al modelo social impuesto a las mujeres como La Ciudad de las damas (1405) Christine de Pisan, Hay que esperar al siglo XVII para la formulación clara de reivindicaciones de igualdad en obras literarias.

Por otro lado en lo que respecta al cambio social hay dos escollos fundamentales: de un lado los sistemas sociales son extremadamente sólidos y complejos y su cambio resulta muy difícil, de otro las redes que los forman son visibles e invisibles y estas últimas están absolutamente imbricados en el subconsciente colectivo e individual.

Para comprobar hasta qué punto Cervantes muestra diferentes resoluciones en los personajes y cuestiona o no el sistema en sí, podemos abordar algunos de los personajes femeninos principales, por ejemplo Dorotea, cuyo proyecto vital es casarse con D. Fernando. Esta ha sido “deshonrada” por él y consigue finalmente casarse y ascender en la escala social. ¿Hasta qué punto suponen un ejemplo de alternativa feminista sus objetivos o por el contra consolidan el sistema machista?. Su existencia se sustenta en conceptos arcaicos y machistas como la “deshonra” y El “matrimonio morganático ” 3 ¿es realmente una solución feminista?

Otro de los personajes con singularidad propia es Lucinda, quien rechazando su matrimonio con un hombre para casarse con Dios. ¿Es una alternativa de vida real o un castigo que la aparta de la sociedad porque no ha seguido las normas preestablecidas tradicionales?

Para terminar, no podemos olvidarnos de Dulcinea. Objeto de amor hasta tal punto que sólo existe en la fantasía del hombre que la crea a su medida y para sus propios fines. Ni siquiera tiene voz, ni imagen, ni cuerpo…¿Es casual que el personaje femenino principal de la obra no tenga cara? ¿O es otra constatación del tratamiento de la mujer en la sociedad patriarcal está condenada a ser invisibles, a permanecer en la sombra, sin ser sujeto, sino objeto

Supongo que las respuestas a tantas preguntas dependerá de las miradas y como no de los ojos con los que nos adentremos en la lectura de esta Obra Universal.

Marta Arca
1 Sistema patriarcal: aquel sistema social sustentado en el Patriarcado, esto es aquel en el que los miembros masculinos de una sociedad se sustentan en posiciones de poder, originadas en dinámicas patriliniales (transmisión de bienes y herencia a través del padre y no la madre) y patrilocales (el vínculo geográfico, cultural y familiar viene determinado por el padre/marido/hombre y no la madre/esposa/mujer), que consolidan la subordinación de las mujeres en el sistema.

2 Protofeminismo: elemento precursor del feminismo, sin ser en sí mismo una posición feminista consciente pero que posibilita y permite el desarrollo del feminismo.

3 Matrimonio morganático: es aquel realizado usualmente entre dos personas de rango social o económico desigual, en el cual se deriva que uno de los cónyuges adquiera rango social o económico de carácter superior, mejorando notablemente su situación inicial

Carta abierta a Mario Benedetti*

Mario Benedetti:

“Gracias por el fuego” que pusiste en mi interior, con tus palabras y tus ideas. Gracias por incitarme a descubrir “La realidad y la palabra” del mundo, a mostrarme el camino de la literatura y la poesía para hablar sobre el mundo.

Gracias a ti, pude descubrir “El otro yo” en mi pluma y mis manos… mis manos, que son “Esa boca” que me permiten expresarme.

Gracias por estar en “La vecina orilla” de mi tierra, en tu país latinoamericano; por enseñarme una nueva “Noción de patria”. Mi patria: ese gran lugar habitado por los desposeídos, por los hombres del tercer mundo, con sus “Canciones del más acá”, sus “Canciones del que no canta” y su “Memoria y esperanza”. Porque la memoria es siempre necesaria para la esperanza. Y tú nos has enseñado a todos que, aunque olvidemos, “El olvido está llena de memoria”. Ese es la “Defensa propia” de mi mundo, de “El mundo que respiro”, con sus injusticias y su sed de justicia.

Gracias por enseñarme la importancia de “El amor, las mujeres y la vida”. Por eso hoy reconozco el valor de un “Te quiero”, y de lo necesario que es decirlo. El mundo dice muy poco esa mágica frase, los hombres sentimos un miedo que sentíamos “Cuando éramos niños”: expresar nuestros verdaderos sentimientos. Quizás gracias a ti, hoy superé ese obstáculo.

Gracias por enseñarme el valor de “La vida, ese paréntesis”, “Con sus adioses y bienvenidas”, con “La muerte y otras sorpresas” que suele darnos. La importancia del pasado, “El porvenir de mi pasado”, “Con y sin nostalgia”; entender que finalmente uno siempre es “Testigo de uno mismo”, a pesar de que a veces no reconozcamos nuestros orígenes, de donde venimos, a pesar de todos nuestros “Recuerdos olvidados”.

Gracias por ponerle magia a las cosas “Cotidianas”, con tus poesías, con los “Poemas de otros”, poniéndonos siempre “A ras de sueño”… gracias por todo eso.

Gracias por la magia, sobre todo por la magia… y la poesía, el arte, esa manera de ver la vida y la muerte.

Porque, a pesar de haber tomado “El viaje de salida”, quizás porque ya estabas cansado de “Vivir adrede”, de alguna manera, te empeñas en “Existir todavía”…

Aún se siente tu presencia… quizás “Sólo mientras tanto”, hasta que aparezca alguien que se atreva a intentar superarte.

Con melancolía y un sesgo de tristeza…

Federico Guido Fiorentino

*Dedicada a todos los que disfrutaron al maestro. Quienes no entiendan la columna, los invito a conocer un nuevo mundo, desde la pluma de Mario Benedetti.

La Villa del padre Pepe

Quizá por casualidad o destino, hace un par de días me topé con una noticia que contaba la historia de un héroe urbano. Pero, al leer detenidamente la noticia, resultó que el protagonista de la noticia no era un héroe desconocido por mí, todo lo contrario.

El padre “Pepe”, quien supo ser el cura de mi escuela (en mis tiempos de católico) abrió hace pocos días, en el Polo Educativo de Barracas, ubicado en la villa 21-24, la secundaria N° 6, que ya alberga a 121 alumnos y mantiene a 70 más en lista de espera, por no dar abasto. Casi todos ellos, rechazados de otras escuelas por el simple hecho de “ser villeros”.

Podríamos estar de acuerdo que tal gesto es digno se un héroe urbano. Podríamos pensar que con eso el padre “Pepe” ya se ganó tal título. Pero no es sólo eso lo que lo convierte en un verdadero héroe.

Hace unas semanas “Pepe” fue amenazado a muerte por las bandas de la villa 21-24, por haber denunciado el tráfico de paco en el barrio.

Cansado de ver cómo los niños que tenían deseos de progresar terminan atrapados por la droga, no pensó en hacer otra cosa que en denunciar tal atropello. Y la amenaza no fue lo único que tuvo que afrontar “Pepe”, quizá fue peor el desinterés o la exigua o nula reacción de la policía y la justicia.

El paco (denominada como la “droga de los pobres”) es la herramienta perfecta para embrutecer a las masas, para acabarles la cabeza, para que se autodestruyan. Y el negocio que lo maneja es grande. Y contra eso va el padre “Pepe”, que no se desanima.

Va contra el paco y la pobreza, contra la ignorancia, contra la injusticia… y no se desanima. “Pepe” no afloja, no da el brazo a torcer, porque no puede abandonar a los alumnos de su nueva escuela ni a ningún niño del barrio.

El paco quizá es el peor enemigo al que se puede enfrentar un niño de una villa miseria. El paco es el monstruo… Y el Gobierno y la policía, sus aliados.

Porque “Pepe” ya intentó ese camino: ya hizo la denuncia… y sólo recibió espaldas y amenazas. Por eso apeló a su propia receta, que quizá no le haya dado aún la victoria definitiva.

“Pepe” prefiere combatir el paco con educación, contención y el más sincero de los sentimientos: el amor.

Quizás la receta sea distinta a la que creíamos correcta… quizás no debemos pensar en las elecciones legislativas, y concentrarnos en buscar nuevas formas para colaborar con hombres como “Pepe”, hombres que valoran más a un niño con la panza y la mente llena, que una boleta con su nombre en la urna.

Ver nota que inspiró esta columna

Más información