Eso es nuestro planeta. Un lugar para investigar y producir conclusiones generadoras de condiciones facilitando mayor calidad de vida.
Si aceptamos esta idea, nuestra bella ciudad y alrededores solo es una sala más, en la que se ensayan, estudian y experimentan increíbles vivencias, que algunas veces no tiene parecidos con otras salas-ciudades del planeta.
Vivimos una etapa de gran transformación social y tecnológica.
¡En muchas cosas progresamos y en otras empeoramos!
A la vista de las grandes mayorías nacionales no aparece consolidado ningún hombre-mujer con indiscutida capacidad de liderar el próximo proceso político. Cuando sea.
Quizás la idea que mas se esta incorporando a las mentes de dirigentes y opinión es la que promueve consensos… acuerdos.
Un equipo de argentinos trabajando para el mediano y largo plazo. Independientemente de la camiseta política.
A esta altura me pregunto acerca de lo difícil de encuadrar con precisión aquello que identifica ideológicamente a cada partido. Cuanto de derecha, tanto de centro o de izquierda hay en cada uno. Además en quién… dentro de las múltiples personalidades de cada sector. Porque tal diversidad de visiones es infinita.
Tanta disparidad ha creado las condiciones que consecuentemente desembocaron en la opción del consenso, nada mas ni nada menos que acordar a través del disenso.
¡Es toda una maduración del comportamiento político!
Tal grupo si se conforma liderará el proceso de los próximos tiempos.
Reemplazar la añeja usanza… la presencia de un solo ser como salvador…
No hay uno que concite la mayoría… de ahí la oportunidad del consenso.
Un craso error es calificar a la Argentina o este país solo por lo que ocurre en esta particular región.
La inseguridad y la ingobernabilidad de resolverla tienen responsables.
El interior tiene sus propios matices.
Hay lugares totalmente diferentes y otros que incluso están peor.
Es imperioso reconocer conductas capaces de crear las condiciones para el progreso social y económico sostenido. La demanda de dirigentes de esta condición es urgente y masiva.
Sin embargo valga la pena apostar a un nuevo tiempo: Es momento de retemplar los espíritus porque ha comenzado un nuevo período político con hombres y mujeres jóvenes, solventes en sus conocimientos y habilidades, en el Congreso.
Que días… estos últimos instantes del año en esta parte del planeta.
Todos los colores y sonidos están presentes.
Ninguna victoria importante para nuestra vida lograremos sin la fe obrando en nosotros.
Además de fe, es imprescindible utilizarla junto con otros recursos complementarios con la honestidad con uno mismo, tales como la responsabilidad ética y la voluntad.
Asi se podrá estar seguro de lograr lo máximo.
Sin este conjunto de herramientas intangibles no hay éxito trascendente.
Sin esta firme postura la vida nos envuelve en sus alas y la incesante sucesión de hechos y episodios impiden nuestro progreso personal, colectivo y social. Hasta la próxima. Juan Báez
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