Primero las ideas, después los hechos.
Todo comienza siendo una idea… Todo.
La mente construye lo que cada uno decide hacer.
O sea podemos construir lo que queramos. La clave pasa por los componentes acompañantes de esa primera idea…
Importan muchísimo las emociones, los conceptos y principios que forman parte de los hechos que luego experimentamos.
En este tiempo se acentuó la aparición de nuevos dirigentes sociales. ¿Porque aparecen? ¡Gracias a las crisis y al caos!
¡Cómo puede haber evolución, sin superar obstáculos ni aprendizaje!
Mujeres y hombres decidieron ser protagonistas.
Se bajaron de la tribuna de los espectadores.
Subieron al escenario de la acción.
¡Hablar… criticar sin ton ni son…! Es toda una elección.
La corrupción es o no. No hay tibieza.
La prostitución moral absorbe a los especuladores.
Los fagocita y difícilmente los suelte alguna vez.
La especulación no es gratuita. Quienes no lo practican, lo saben.
La prostitución moral se expande con la corrupción, aumenta la sensación de poder sobre estimulando la adrenalina al máximo.
Si… eso sí, cada vez dura menos tiempo. Hay dependencia química.
Esa dependencia termina siendo malsana para la vida de cada quien. Otra “cosa” que no es gratis.
Porque… a la par comienza y progresa la enfermedad.
Los bloqueos emocionales se convierten en obstrucciones fisiológicas afectando como mínimo los órganos y ocupando cualquier parte del cuerpo, hasta que… listo el pollo, cocinado… a un paso del final.
Nada de “esto” es inofensivo. Nada es inicuo para vivir mejor.
La felicidad es un asunto interior. Siempre… es imprescindible la Fe. Allí dentro se fabrica con los componentes necesarios, que cada uno posee en múltiples dosis. Quizás fallamos en la combinación, en la preparación o en la aplicación; en el como, el porque o en el cuando…
Tal vez el afán desmedido de mayor poder sea nada más que una enfermedad disfrazada, súper sutil.
Tal vez la más sutil de todas. Así… la enfermedad avanza en el cuerpo hasta destruir todas las defensas.
Paradójicamente, en tanto uno dispone de mayor confort, crece la
baja felicidad, la inestabilidad y el desequilibrio emocional se potencian e incrementan. Nada alcanza. Todo es poco.
El caos se organiza. Muchos lo alimentan sin saber. Otros no eligen otra opción.
¿Cuál es nuestro rol?
¿Que es bueno, para nosotros y los demás?
¡Autogestión vital… ante y entre la realidad patológica circundante!
La mejor tecnología, para dominar y hacer el bien común. Esto es, el mejor conocimiento complementando la mejor emoción y sentimiento
Vivimos entre obedientes y observadores. Entre quienes razonan y quienes reaccionan, estos últimos viven especialmente en el mundo emocional, actúan a partir de los dictados de sus vísceras.
Groucho Marx decía: “La política es el arte de buscar los problemas, hacer un diagnóstico falso y aplicar los remedios equivocados”.
Uno vive para aprender. Más… vive aprendiendo. Depende de cada uno.
Ho Chi Minh dijo: “Si la táctica es correcta pero la estrategia está equivocada, usted puede ganar algunas batallas pero usted perderá la guerra. Si la estrategia es correcta pero la táctica está equivocada, usted puede perder algunas batallas pero usted ganará la guerra”.
Es decir, usted puede trabajar para resolver un problema, como reaccionar a una emergencia, pero usted nunca debe perder de vista la estrategia de largo plazo.
Nosotros somos todos interdependientes.
Todo se relaciona a todo lo demás, y un atraso en el aspecto moral o espiritual frena nuestro desarrollo en las otras áreas (incluso la tecnológica) de tal manera que hace peligrar nuestra propia supervivencia como especie, al disminuir nuestra capacidad de sobrevivir a una eventual (muy largo plazo, inevitable) catástrofe planetaria.
La pobreza se crea y organiza. Si… la miseria se usa para mantener la desigualdad, y la desigualdad se usa para mantener el poder.
La pobreza es necesaria para aumentar la inseguridad.
Cuando la pobreza solo se asiste desde la esfera gubernamental, corremos el riesgo de difundirla.
La asistencia de los agentes privados es imprescindible.
Para preservar la sobre vivencia y la convivencia.
Alterado el orden natural de las cosas, la arrogancia enaltece a unos y a otros exacerba, mientras se expanden la ira y el mal humor. Mala sangre, mala leche, mala fariña. Mala gente.
Por eso la violencia se pasea por cualquier lado. En cualquier esquina se encuentra la inseguridad.
Pero hay una verdad incontrastable: Las causas justas siempre triunfan.
Por ende trabajemos para lo que entendemos lo mejor para nosotros y el conjunto social. No permanezcamos solo hablando, o criticando y menos haciendo “nada”.
¿Que hacer ante la realidad circundante?
Como neutralizar el virus patológico emergente del poder actuante.
Por todo esto que vivimos es vital la salud interior. La vitalidad se logra enfrentándose a la verdad, con sinceridad. No se tiene coraje dibujando la realidad. Se obtiene enfrentando y haciendo “algo”.
Y el arte en todas sus expresiones es una hermosa oportunidad para crecer como persona y como sociedad. Si el arte. Mientras mas plural, versátil e independiente mejor…
Hasta la próxima. Juan Báez
0 Respuestas a “Un campo fértil… para el arte”