Resiliencia… cultivando dignidad

¿Resiliencia, una herramienta oportuna, colectiva… global?
¿Que nos esta ocurriendo como sociedad?
¿Por qué vivimos situaciones tan singularmente complejas?
¿La crisis campo/gobierno, cuanta interrelación tiene con la del 2001?
Por las ideas que flotan en el ambiente, tienen la misma esencia.

  1. - Fueron originadas por el gobierno y sus desaciertos
  2. - La sociedad se expresa en los espacios públicos y a través de asambleas

El gobierno tomó decisiones equivocadas desde el 10 de marzo, en contenido, contexto y formas. Es quién mas perdió, entre imagen y espacios para maniobrar con holgura.
El conflicto –per se- desgasta, y proseguirá… hasta que las partes se instalen en una posición superior, desde donde con voluntad y altruismo, mas humildad y sinceridad de propósito se confluya en acuerdos que recíprocamente satisfagan.

La tensión desaparece cuando se eliminan desconfianzas propias y mutuas.

En tanto, de entre quienes no somos ni gobierno ni campo, una buena parte militamos en la reflexión.
Si… pensamos y observamos. Más en soluciones que en el problema en sí… Y de hecho surgen mas preguntas…

¿Porque no podemos vivir mejor, en todos los aspectos?
¿Porque no exigimos el mínimo respeto a nuestros derechos?
¡Cuando debería ser una máxima… en la vida!
¿Porque aceptamos tan baja calidad de gobierno? ……………………
…………………………………………………………, cada uno tendrá sus respuestas.

Es evidente que la recuperación económica vivida hasta hace pocos días, es insuficiente. No tiene sustento por la baja calidad de relación interinstitucional de todo nivele en casi todas las ciudades y pueblos de la Nación.

¡Los argentinos queremos vivir mejor!
Es nuestro deber no aceptar, menos.

Una democracia es perfectible si participamos, comprometiéndonos y haciendo propuestas.

La resiliencia emerge naturalmente. Más, en la adversidad.
Es inherente a la propia condición humana.
Es la respuesta inteligente de nuestra fortaleza interior enfrentando el peor contexto.
Brota en la intimidad de cada ser y esta vez lo hace como un anticuerpo frente a la desidia, la arrogancia, la superficialidad y la ignorancia que nos rodea.

Digamos que todos los seres humanos, estamos vacunados desde nuestros primeros días contra la insolencia y la opresión. Podrá ser que no lo sepamos…

Por esta simple razón, miles de ciudadanos y organizaciones ocupan en silencio horas y espacios creando con dignidad y esfuerzo tareas y servicios para el bien social.

Si. Es muchísimo más importante y vital que borrarse.

A la Nueva Argentina -la del Bicentenario- la hacemos entre todos.
Es necesario reconstruir el tejido social, restaurando la calidad institucional con políticas de integración y con valores. No menos.

Las viejas prácticas están perimidas en el imaginario colectivo de estos tiempos.

¡MEJOR CALIDAD DE VIDA ES EL MAYOR RECLAMO DE LA SOCIEDAD!

Queremos ser respetados como ciudadanos.

Nuestros derechos cívicos están a la par de los deberes públicos. No son menos. Quienes ejercen funciones tienen la iniciativa y la responsabilidad. Nada más y por cierto nada menos.

Las necesidades básicas de todos los habitantes de la Nación deben ser satisfechas, holgadamente, con inteligencia y en cooperación.

Basta de reivindicaciones del pasado, con la pobreza y el dolor.
¡Miremos el presente constructivamente, para crear el mejor futuro!

El destino nos ofrece una oportunidad excepcional, diciéndonos:

“Argentinos… tienen la oportunidad de crear alimentos en abundancia en todo el presente siglo, para una buena parte de la humanidad”.

Esto quiere decir –en mí entendimiento- que: Tenemos la posibilidad de ser más ricos (los menos) y más pobres (la mayoría) o conformar una Nación abundante y próspera, con calidad de vida, educación y seguridad. Esto es, con riqueza social. Para cambiar la historia, hay que cambiar.

En ambas alternativas somos los protagonistas principales.
En suma… definitivamente, todos podemos cultivar… resiliencia.

NOTA: La resiliencia es una característica humana. Todos la tenemos y no todos la usamos. Resistimos el dolor, las enfermedades y la adversidad, logicamente en diversos niveles. Cada ser esta preparado para resistir la peor adversidad que le toque enfrentar. Digámoslo, estamos equipados. Tenemos la capacidad de transformar cada adversidad en un desafío, porque aparece una fuerza interior suficiente para hacer posible la victoria y la gesta digna.
Gestionar con honor para honrar la vida. No hay nada superior.
Hasta la próxima. Juan Báez

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