El destino trascendente siempre es forjado por la causa más digna.
Al reconocernos como personas normales, en nuestro micro mundo interno siempre disponemos de coraje. Además es un componente indispensable para enfrentar cuanta crisis uno atraviese en la vida.
Se acerca nuestro día D.
En la noche del próximo domingo de un lado habrá alegría y del otro dolor. De un lado habrá expectativas y esperanza y del otro angustia y frustración. Tal dualidad navegará en las mentes y en las calles de toda la nación.
En muchos círculos de la sociedad argentina fueron comentadas las premoniciones de Benjamín Solari Parravicini, en particular aquella que hace referencia a la llegada del “hombre gris”.
Más allá de la opinión de cada uno sobre la materia, resulta singular definirla en vísperas de enfrentar una realidad por demás decisiva y determinante.
El 28 de octubre culmina una de las etapas más retrógradas y frustrantes de la sociedad argentina. Ningún grupo de civiles maltrató tanto a la conciencia cívica de la sociedad como lo hicieron quienes tienen la obligación de respetar al pueblo argentino.
Ninguna organización social o entidad civil –exceptuando los partidos políticos- tuvo injerencia directa o indirecta en la conformación de las instancias políticas definitorias de toda la organización social nacional. O sea toda la baja calidad de las campañas y actividades proselitistas incluyendo el acto eleccionario han sido exclusiva responsabilidad de quienes se postulan para ocupar los escaños en disputa.
Ellos son los únicos que tienen derechos adquiridos para decidir, establecer, corregir y desarrollar la política que nos gobierna y gobernará. Son ellos como partidos -de donde salen sus representantes- quienes tienen reglas únicas, tienen la concesión exclusiva para administrar el poder. Es la primera vez que los derechos de los ciudadanos, directamente fueron abolidos por la decisión unilateral gobernante.
Después de la severa crisis del 2001, la lección aún parece no haber encontrado las respuestas adecuadas para evitar descalabros como los que soportamos. Durante el 2002, 2003 y unos meses del 2004, los ciudadanos protagonistas de los cacerolazos se plantaban ante las autoridades y lograban como mínimo ser escuchados.
Si… recuerdo que tenían miedo de enfrentarse con la “bronca” civil.
Los legisladores o autoridades reconocidos como tales, escapaban de los restaurantes o confiterías, prácticamente no circulaban por los lugares públicos, con libertad.
El ciudadano-político que desde entonces asumió la primera magistratura, inició una etapa difícil y luego auspiciosa para terminar de una manera lamentable, propia de un liderazgo carente de valores y típico de la especulación política.
El diálogo con el pueblo promoviendo un acompañamiento para profundizar el cambio, se frustró de una manera deliberada y torpe, respondiendo a patrones de comportamiento nunca vistos en ningún país de la región. Solo inspirado en un equívoco razonamiento electoralista, carente de ética, pero si exuberante de soberbia y omnipotencia.
La interpretación que formulo a partir de las expresiones de BSP sobre el “hombre gris”, esta orientada -mas que a una persona de destacada inteligencia (por su materia gris)- a la calidad de decisión que debemos asumir los argentinos.
Como elegimos. Comprometiéndonos o no. Con miedo o con valor.
Creyendo en una nueva alternativa o consolidando lo que tenemos.
Razonar el voto esta vez es determinante.
Si el voto razonado triunfa habrá ballotage.
Si la materia gris de una mayoría nacional opta por rechazar la manipulación y la mentira, se habrá cumplido la profecía.
La oposición está dispersa a pesar que, las propuestas presentadas no son muy diferentes y en la segunda vuelta, las opciones se reducen: esto o aquello. No hay otra.
Tomar la decisión con valor, con coraje.
Votar sin compromiso, es aceptar ser parte de la “manada”.
Para quienes deseen “pensar más” los invito a visitar un portal de una nación donde viven muchos argentinos, que a la hora de elegir, no tienen participación, en su gran mayoría.
La Web es: www.partidodelosvalientes.com
Según apuntes de periodistas extranjeros que cubren este evento democrático, si esta actitud vestida de desprecio hacia el diálogo con la ciudadanía se hubiese dado en algún país del primer mundo, lo más probable era un terremoto político, porque lisa y llanamente es de un menosprecio descomunal hacia el espíritu del pueblo al que dice gobernara con inteligencia, integridad y sabiduría.
Tal vez preanunciando algo parecido en el recital de la cancha de River la mayoría de los asistentes a la reunión, abuchearon a la figura presidencial, motivados por la postura oficial.
El día D está frente a cada uno de nosotros y a todos.
D de definiciones, de determinación, de decidir. De dar de sí.
Hasta la próxima.
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