¿Si no es de ahora en adelante… cuándo? Que mas debe ocurrir para que comencemos a funcionar como un cuerpo colectivo, pero cuerpo al fin. Tanto sea en la comunidad, el barrio, un pueblo, la ciudad o toda la nación inclusive.
Traigo el comentario de un dirigente empresario allá por el ´98 al finalizar su mandato Carlos Menem, “hubiera sido necesario un período más… asi nos terminábamos uniendo los argentinos, decía…”
El verdadero sustento de una alianza con futuro, tiene que ver con la calidad del vínculo en las malas.
Si se quiebra… es porque hay antagonismo entre las partes.
La gran mayoría de quienes aquí vivimos, sentimos la parada como un desafío al mayor proyecto común.
La democracia representativa es con nosotros… participando. Además la democracia es el ámbito donde se protegen los derechos y donde tenemos el deber de ocuparnos de la cosa pública. Por eso insisto: La responsabilidad de cada uno para esta hora es única e inédita por la compleja trama y el contexto.
Gobernantes incompetentes… Crisis global con variados matices. Rendimos examen como sociedad, los argentinos.
Si aprobamos tendremos chapa de maduros, adultos y responsables.
Nuestro futuro se construye desde ahora, con nosotros en acción. ¿Cómo? ¿En qué? ¿Con quienes? Creo productivo deliberar, dialogar en las mesas, en los cafés, en los clubes, en las empresas, en las cámaras, en las plazas.
“El futuro no es un lugar ya existente hacia el cual nos dirigimos, sino un lugar que nosotros creamos. No hay caminos que lleven hacia él; debemos construirlos, y el hecho de construir esos caminos modifica tanto al que los construye como el lugar de destino”. John Schaar, en el Capítulo 1 de libro El futuro del Dinero, de Bernard Lietaer.
Si queremos acceder a mayor calidad de vida, es útil sumarse en alguna organización vecinal o social. Solos, aislados somos uno más con las masas. Lo óptimo es llegar a las elecciones militando en las calles y los accesos públicos. Participar como sociedad civil nos hará protagonistas de esta historia, la escribiremos con nuestras ideas, acciones y movilizaciones.
La oportunidad ideal se presenta cuando estamos preparados para enfrentar las circunstancias que nos toquen, más allá del vigor de las mismas, la superaremos con inteligencia y colectivamente.
Esto es cooperar con los otros para todos.
La salida del caos será necesariamente a partir del consenso entre quienes participan electoralmente. Esta vez uno solo no alcanza. Nuestro pasado tiene las lecciones a la vista. Es clave que nunca más quedemos atados a la decisión de uno solo. ¿Y si resulta otro corrupto…?
Ciertamente en algunas ocasiones la ferocidad de los problemas y circunstancias, minan la voluntad de resistir, auto limitando nuestro potencial personal. A pesar de lo cual es saludable insistir, estamos en la puerta de una victoria cívica descomunal y memorable.
Hay señales fuertes de que el paso de esta adversidad generará una riqueza de conocimientos y enseñanzas imprescindibles y múltiples para los próximos tiempos.
Una de ellas, tal vez la más importante: Erradicar la negligencia civil.
Por el temor paseándose en todos lados los malestares imaginarios se convirtieron en reales, exclusivamente porque nuestra actitud no fue la adecuada. En este contexto los dolores imaginarios se esparcen y multiplican, no obstante nunca dejan de ser imaginarios. Sufrimos por algo que no existe en la realidad. De ahí sobresalen los temores intelectuales y también el temor emocional.
Difícilmente volvamos a tener una oportunidad similar. Por esto me reitero, hay que sacarle provecho a la situación. Necesitamos ideas líderes compatibles con el bienestar general que la mayoría de los argentinos merecemos y también los ejecutantes de esas ideas.
Vivimos el tiempo de una excepcional enseñanza y una gloriosa gesta cívica. En las raíces de esta durísima coyuntura social esta la esencia de una nueva época, floreciente y generosa en perspectivas, sustentada por el deseo y las ideas de la mayoría del pueblo argentino. Honremos nuestro deseo de vivir mejor, cada día.
Hasta la próxima.
Juan Báez
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