¡No mejorarán las circunstancias,
Si no mejoramos internamente!
Hay una unidad indisoluble formada por el pensamiento, el hábito y las circunstancias. Efectivamente las ideas que se repiten en nuestra mente, terminan convirtiéndose en hábitos que luego se transforman en los hechos que vivimos.
Al aceptar la lógica de esta premisa entiendo que cada cosa que vivo, tiene relación –mínima o máxima- con la situación que experimento.
Por ejemplo:
- Transitamos un muy buen momento comercial. La lógica dice que: Las ideas que hacen al negocio, la convicción en la calidad de la propia gestión y la forma de tratar a los clientes generan los resultados económicos positivos y a la par se augura un futuro promisorio.
- Se rompe una relación que tenia unos cuantos años. Las ideas de ambos trabajaron desde la discusión y la fricción, se impusieron las emociones volviéndose en una rutina desgastante, concluyendo en la ruptura de relaciones.
En ambas circunstancias las ideas/pensamientos hicieron la primera parte. No hubo reciclaje, por ende se automatizan los vínculos y los resultados no tardan en llegar…
Por eso esta nota invita a reflexionar:
Que tal si solo hacemos la práctica de: Dar… reciclar… gozar
Esta nueva trilogía puede cambiar la vida de todos los días.
Que el/os destinatario/os de su emprendimiento, no se enteren.
Prometo firmemente, ante todos los lectores virtuales trabajar a sus órdenes el tiempo necesario para recuperar el dinero invertido en la propuesta, si después de vivir esta experiencia Ud. no disfrutó ni aprendió mucho de las vivencias.
¡Indudablemente somos felices por lo que hacemos!
¡Si… la felicidad es un efecto!
¡Si esto es así! ¿Cual es la causa?
¿Será todo lo bueno que hacemos para otros?
Entretanto… ¡La insatisfacción camina a nuestro lado un gran trecho!
¿Y la incoherencia… juega algún papel en esto, en particular cuando nos referimos a la felicidad pública, esto es más allá de la situación personal de cada uno?
¿Como vamos a “sentirnos” bien si no aportamos propuestas, ni compromiso ni participación? Si no pones nada, te llevas lo mismo. Por esto razono, es incoherente pedir mejores realidades si no se hizo aportes para ello.
Es incoherente reclamar, sin participar.
Además… enojándonos, gritando… cuanto se puede conseguir…
Si queremos vivir mejor, tenemos que involucrarnos en algún grado con el tratamiento democrático de los asuntos públicos.
Si las necesidades básicas propias y de los terceros allegados, están cubiertas, llámese, trabajo, alimentación, vestido, seguridad social, transporte y educación, debería haber espacio para hacer “algo” del mundo civil o público.
Las ideas siempre están. Buenas, muy buenas, renovadas, y de todo un poco. Las ideas son lo primero, antes que la acción.
¿Cuantas de ellas son ideas comunes, por ejemplo a personas de diversa edad, de distintos ámbitos y de diferentes barrios?
Cuando la cosa pública no forma parte de la agenda es una señal auspiciosa para quienes se sirven de la política.
En muchos municipios de nuestra geografía hay muy buen diálogo entre las autoridades y los gobernados. Si… son pueblos chicos donde todo el mundo se conoce. Sin embargo ese ejercicio civil hace que la relación interinstitucional se mantenga con fluidez generando como mínimo expectativas favorables.
Nosotros somos un medio de comunicación y creamos este medio nuevo, aristotelizar.com lanzándolo al mercado no solo como un producto para obtener ingresos, sino promoviendo una nueva oferta comunicativa en el mercado social de las ideas.
Trabajamos con total libertad y también asumimos la responsabilidad de proponer ideas para mejorar la convivencia social, porque creemos y sabemos de su necesidad y conveniencia y porque el gobierno solo no puede ni debe hacerlo.
Hasta la próxima
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