Cómo, porqué y cuándo.
Me refiero única y exclusivamente al auto castigo. A todo lo que hacemos, voluntaria, consciente o inconscientemente en contra de nuestra natural felicidad.
¿Somos felices por lo que recibimos desde “afuera” o por lo que hacemos desde “adentro”?
¿Que nos pasa si por más de dos días no comemos ningún alimento?
Simplemente estamos castigando a nuestro cuerpo físico y de allí se derivan algunas complicaciones, ¿verdad?
¿Que pasa cuando no descansamos ni dormimos suficiente?
Lo padecemos en varios aspectos.
¿Y cuando no alimentamos nuestra Alma, leyendo o haciéndonos bien de alguna forma, por ejemplo dando al otro algo bueno?
Mas allá de la creencia individual, las necesidades superiores tienen vigencia en todo ser humano, tenga o nó D.N.I.
Por esto también manifiesto la conveniencia de no desentenderse del origen de nuestro infortunio.
O sea… si vivimos mal, con “algo” contribuimos a que así sea.
No toda la culpa es de Menem, ni de Kirchner, ni de Moyano, de la
suegra o del canillita.
1ra. Señal: Actitud equivocada: No asumir la realidad, negándola.
La culpa la tiene “él/ella/ellos”. Yo no estoy errado. Ambas, no aceptar y culpar, posturas generalmente son reacciones que se visten de opinión. Las emociones desplazan a la reflexión.
En la profundidad de nuestra intimidad hay un silencio que ayuda a ver o escuchar la “verdad”, la “verdad mayor o única”.
Allí, en ese ámbito esencial de nuestra existencia vive aquella fracción mínima de la realidad mayor que a todo ínter penetra.
En la vecindad, merodean pequeñas certezas que involuntariamente se emparentan confluyendo en grandes mentiras y manipulaciones.
Todo empieza siendo increíblemente pequeño. Muchas veces imperceptible. Sin embargo… lo dejamos seguir, crecer.
Porque: a. Por el gran desorden interior. Que a su vez es exacerbado por los efectos de los tiempos que vivimos. Todo se acelera un poco más. Todo cambia. La inter dependencia se potencia y ramifica cada día un poco más. Por eso la realidad actúa y nos pasa a gran velocidad y todo modifica -muchas veces parece- que estamos prácticamente inmóviles ante las circunstancias. De ahí la importancia de darse cuenta de los múltiples roles de cada uno y de la imprescindible necesidad de templar el propio campo emocional.
En pocas palabras, la mirada interior es cada día mas necesaria para vivir lo mas cerca de lo que queremos.
Y por si esto fuera poco, todo transcurre en un contexto donde sobresale la desactualización incesante de las noticias.
Pare un minuto… trate de recordar los últimos hechos positivos que haya leído. Porque razón cada vez más personas se refugian en la lectura o también cada vez más hay, de quienes tratan de “borrar” el presente guareciéndose en las drogas, el ruido y el sexo frenético.
El desafío de la época actual es: Disponer del conocimiento adecuado, en el momento preciso para decidir acertadamente.
Por que el envejecimiento del conocimiento es rápido.
Porque en el triángulo formado por:
Tiempo > Espacio > Conocimiento
Todo es temporáneo, sea cuál fuera de los tres.
Se aceleraron los ciclos de producción, cada día es mas fácil y mas rápido hacer un producto, incluso ampliando sus usos y funciones.
De la misma forma cada día es más fácil vender y cuando esto no sucede es porque ese canal tradicional es acezado por nuevos vendedores.
También es muy simple cobrar y administrar los fondos y beneficios.
El mundo digital está con nosotros.
Se ampliaron las fronteras para ofrecer productos y también los horarios. 24 horas los 365 días. El que no esta sincronizado con esta “realidad” poco a poco será olvidado. Por más chiquito que sea su Ego. Simplemente no tiene las herramientas…
Mientras la demanda fluctúa se intensifica la oferta.
Y… ahí es permanente el proceso de obsolescencia del conocimiento.
Por eso cada día hay necesidad de mayor intuición y a la vez disponer de la mejor inteligencia emocional posible.
Y esto para todo género de relaciones. Sean familiares, comerciales, comunitarias, políticas, religiosas o coyunturales.
Presiento que comenzarán a valuarse actividades como:
El respeto, la tolerancia/paciencia y el compromiso/responsabilidad con clientes, amigos, proveedores, electores, etc.
Si Ud. cree que esta propuesta es innovadora, lamento desilusionar.
Sabe que sostenía C. G. Jung:
“TODAS LAS COSAS DEBEN CAMBIAR, SOLO ASI PERMANECERAN VERDADERAS”
Hasta la próxima.
(*) Llamo así a toda carencia de información y conocimiento necesarios para decidir, sabiendo. Porque podemos tener el conocimiento, sin embargo decidimos con miedo o con bronca y otra vez restamos alegría a nuestra vida.
Captar y percibir
Capacidad para bancar la vida
Fuego = intuición
Agua = emoción
Generación – corrupción
Una actitud eterna: Aprender
Alambique social
Calcinatium
Participación mistica
Cisne y el águila
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