Esta dualidad esta presente, invariablemente en nuestra existencia, aunque a veces no podamos darnos cuenta. No siempre las cosas se cortan por lo más fino, lo más conocido, lo más cercano…
La gran mayoría de quienes habitamos en esta geografía tenemos en común: Una gran y reiterada necesidad o el ferviente deseo de sentir en todas nuestras entrañas
Donde diferimos…, en nuestros puntos de vista y en lo que debemos hacer, individualmente y en conjunto.
Por ejemplo: El ex presidente acordó con el ex ministro unirse para relanzar el Partido Justicialista.
La pregunta inmediata es:
¿Esto, favorece nuestras posibilidades de tener mejor calidad de vida?
Mi apreciación es: ¿Quién sabe cual termina siendo la propuesta final?
¿En consecuencia para que me voy a atar con expectativas en las que no tengo ninguna injerencia?
Y la inmediata reflexión-pregunta es: ¿Porque razón debo invertir mi tiempo, mis conocimientos y mi actividad a una posibilidad que por mas brillante que pudiera resultar, no tiene ninguna influencia en el aquí y ahora?
Luego pienso y concluyo: Además…, seria definitivamente infantil seguir esperando que “alguien” o “algunos” vengan y hagan lo que nosotros “todos los argentinos” queremos…, vivir felices comiendo perdices, trabajando poco y divirtiéndonos mucho, eso si sin que nadie toque los fondos que supimos conseguir y que hoy son nuestra palanca de impulsión de la propia actividad y la que genero el circulo virtuoso de la realidad económica que vivimos.
En estos últimos años a mi –entre muchísimos- se nos llenó el vaso… dije doy un paso al costado y a partir de ahora soy un anti del antismo. ¿Por qué? Porque mientras invierto y finalmente pierdo todo tipo de energías como ser tiempo, dinero, conocimientos, relaciones familiares, sociales, laborales y empresarias nada cambia para mejor. Todo lo opuesto. Aumentó mi frustración, la desorientación paseaba conmigo de la mano y el tener creencias o ideales se convertían como mínimo en una carga o terminaban siendo una pesadilla.
Eso si, casi siempre me motiva escuchar a
Por algunas influencias más y muchísimas mas deducciones e inferencias llegue a la conclusión que el mundo puede cambiar, si nosotros cambiamos, adentro. Para cambiar hay que hacer… varias cosas… la primera de ellas enfrentar la realidad… Aunque no lo crea todos estamos preparados para resistir la peor adversidad que nos toque en circunstancia.
Soy anti de no hacer nada. Quedarme de brazos cruzados. No mantengo enemistad manifiesta con ningún grupo. Es más no creo que nadie pueda a esta altura, ganar algo, siéndolo. Salvo que veamos chicos que se coman a los grandes (entiéndase los jóvenes a los poderosos), algo que muy rara vez se ve en la vida y menos en la selva.
Sin embargo si están proliferando situaciones como las que relato, cuando más de dos acuerdan construir alternativas para que la sociedad avance paso a paso, apuntando llegar lo mas lejos que se pueda…
¡Que tal! Muchos pensaran que son locos…
Puede ser… Pero intentándolo, ya tienen satisfacciones.
Y
Una cosa debe ser dicha y repetida hasta comprenderla como una realidad incontrastable, lo que nosotros no construyamos para la vecindad y las organizaciones sociales, difícilmente alguien nos lo de… así porque sí
La democracia para tener calidad también necesita de 2, como en el tango. Los gobernantes haciendo y los gobernados proponiendo y controlando.
Sin esas dos interrelaciones activas tenemos una democracia chata, propia de pueblos con categoría de manada.
A partir de este número iniciamos una nueva etapa, procurando enriquecer nuestro trabajo y también nuestra relación con Ud. y la sociedad.
Recibirá más de una carta nuestra.
Hasta la próxima.
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