Archivo de Marzo, 2009

Una reflexión para todos nosotros que somos argentinos

La creencia general fue que Menem nos robó, se decía que De la Rúa era un inútil que no servía, que Duhalde era un mafioso, que con Kirchner volvieron los montoneros y ahora Cristina no sirve para nada.

Por eso estoy empezando a sospechar que el problema no esta en Menem, De la Rúa, Duhalde, Kirchner o Cristina. El problema está en nosotros. Si… nosotros como pueblo, nosotros como materia prima de un país.

Porque pertenezco a un país donde la viveza criolla es una moneda que siempre es valorada, tanto o más que un dólar. Un país en donde hacerse rico de la noche a la mañana es una virtud más apreciada que formar una familia a largo plazo basada en valores y respeto por los demás.

Pertenezco a un país donde, lamentablemente, los periódicos jamás se podrán vender como se venden en otros países, en máquinas donde uno paga por un solo ejemplar y saca un solo periódico dejando los demás en donde están.

Pertenezco a un país en donde los delincuentes tienen más derecho que las victimas. Donde la justicia deja en libertad a los violadores.

Pertenezco a un país donde la gente festeja si consigue robarse la señal de televisión por cable. Un país donde la gente hace todo lo posible para no pagar o pagar menos impuestos.

Pertenezco a un país donde la impunidad es un hábito. En donde no hay interés por la ecología, en donde las personas tiran la basura en las calles y luego le reclaman al gobierno por la falta de limpieza pública.

Un país donde no existe la cultura por la lectura. Donde no hay conciencia ni memoria de la política y no hay interés por la economía. Porque solamente interesa la pelea entre Maradona y Riquelme.

Pertenezco a un país donde las licencias de conducir, los certificados médicos e incluso hasta la ciudadanía argentina, pueden comprarse sin hacer ningún tipo de examen.

Pertenezco a un país donde puede subir un anciano o una mujer con un niño en brazos, y la persona que tiene sentada en el asiento especial para estas personas, simula estar durmiendo para no dárselo y si alguien le reclama se levanta para golpearla.

Un país donde el derecho de paso es para los automóviles y no para el peatón.

Un país en donde la gente está llena de faltas pero que disfruta criticando a sus gobernantes y a los políticos, mientras más le digo ladrón a Menem, inútil a De la Rúa, mafioso a Duhalde, montonero a Kirchner e inoperante a Cristina, mejor soy yo como persona, a pesar de que ayer compre discos y ropa trucha, mejor soy yo como argentino a pesar de que esta mañana estafe a un cliente, o perjudique a mis empleados al no pagarle sus horas extras trabajadas. Basta, por favor, basta. Como materia prima de un país tenemos muchas cosas buenas pero nos falta mucho para ser los hombres y mujeres que nuestro país necesita, porque esos defectos, esa viveza congénita, esa deshonestidad, esa falta de calidad humana es lo que nos tiene real y francamente engañados a los argentinos. Lo siento mucho. Porque aunque pase este gobierno el próximo deberá seguir trabajando con la misma materia prima defectuosa. Tenemos que erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo y después empezar a cambiar nosotros mismos como argentinos. Por eso es que nadie servirá. Ni sirvió Menem, ni sirvió De la Rúa, ni sirvió Duhalde, ni Kirchner ni tampoco va a servir Cristina.

¿Es que necesitamos que vuelva la dictadura militar para que nos haga cumplir la ley con la fuerza por medio del terror y del miedo?

Aquí hace falta otra cosa.

Algo más inteligente que cacerolazos, paros o piqueteros que corten nuestras calles o rutas.

Necesitamos que todo esto cambie o seguiremos igualmente condenados, igualmente estancados y no importa para donde te vayas, asi viajes a Europa, a EE UU o a China. Siempre llevaras Argentina dentro tuyo, sino modificas tu forma de pensar, estés donde estés seguiremos corridos.

Porque es muy sabroso ser argentino y vivir como vivimos. Pero cuando esa argentinidad autóctona empieza a hacerle daño a nuestra posibilidad de desarrollo como Nación, ahí la cosa cambia.

Después de este mensaje francamente pienso buscar al responsable, no para castigarlo sino para exigirle, si… a exigirle que mejore su comportamiento.

Es decir buscar al responsable de que Argentina este mal. Estoy seguro que lo voy a encontrar esta noche cuando me vea en el espejo.

Ahí estará. No necesito buscarlo en otro lado. Le voy a exigir. Le voy a suplicar si es necesario que me ayude a hacer una Argentina mejor. Gracias

Para pensar… y decidir. Hasta la próxima. Juan Báez

Nota: Lo invitamos a visitar el video que tenemos en nuestro sitio. Allí está la prueba de que esta idea, describiendo un descomunal grupo de situaciones reales, crea los pensamientos que si o sí se pueden transformar y convertir a nuestra convivencia en nuevas realidades… Eso sí, depende si nos miramos en el espejo. Nosotros podemos.

Los poetas vivos

En los próximos días se cumple un año más (le falta poco para alcanzar los 200) del nacimiento de un hombre increíblemente especial… aún vive con nosotros

Recordando a Walt Whitman (1819-1892) en sus dichos:

“Surgirá un nuevo orden y sus hombres

serán los sacerdotes del hombre,

y cada hombre será su propio sacerdote.”

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,

sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,

que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías

sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.

Nos derriba, nos lastima, nos enseña,

nos convierte en protagonistas

de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,

la poderosa obra continúa:

Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar,

porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes. Huye.

“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,

dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,

pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca

tener la vida por delante.

Vívela intensamente, sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro

y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.

Las experiencias de quienes nos precedieron

de nuestros “poetas muertos”,

te ayudan a caminar por la vida

La sociedad de hoy somos nosotros:

Los “poetas vivos”.

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …

LO QUE SOY DESPUÉS DE TODO

¿Qué soy, después de todo, más que

un niño complacido con el sonido

de mi propio nombre? Lo repito una y otra vez,

Me aparto para oírlo -y jamás me canso de escucharlo.

También para ti tu nombre:

¿Pensaste que en tu nombre no había otra

cosa que más de dos o tres inflexiones?

Con el reflujo del océano de la vida

” … La naturaleza está aquí a la vista del mar

aprovechándose de mí para golpearme y para herirme

porqué me he atrevido a abrir la boca para cantar.

He oído lo que decían los charlatanes sobre el principio y el fin,

Pero yo no hablo del principio y del fin.

Jamás hubo otro principio que el de ahora,

ni más juventud o vejez que las de ahora,

Y nunca habrá otra perfección que la de ahora,

Ni más cielo o infierno que éstos de ahora.

Instinto, instinto, instinto.

Siempre el instinto procreando el mundo.

Surgen de la sombra los iguales, opuestos y complementarios, siempre sustancia y crecimiento, siempre sexo,

Siempre una red de identidades, siempre distinciones,

siempre la vida fecundada.

De nada vale trabajar con primor; cultos e ignorantes lo saben.

Seguro como lo más seguro, enclavado con plomo en las columnas, abrazado al poste firme,

Fuerte como un caballo, afectuoso, soberbio, ecléctico,

Yo y este misterio aquí estamos frente a frente.

Limpia y tierna es mi alma,

y limpio y tierno es todo lo que no es mi alma,

Si falta uno de los dos, ambos faltan,

y lo visible es prueba de lo invisible,

Hasta que se vuelva invisible y haya de ser probado a su vez.

Cada época ha humillado a las otras enseñando lo mejor y desechando lo peor, Y yo, como conozco

la perfecta justeza y la eterna constancia de las cosas,

No discuto, me callo, y me voy a bañarme para admirar mi cuerpo.

Hermoso es cada uno de mis órganos y de mis atributos,

y los de todo hombre bello y sano,

Ni una pulgada de mi cuerpo es despreciable,

y ni una debe ser menos conocida que las otras.

Me siento satisfecho: miro, bailo, río, canto;

… ¿Qué es un hombre, realmente? ¿Qué soy yo? ¿Qué vosotros?

Yo me pongo el sombrero dentro y fuera de casa.

¿Por qué tengo que orar? ¿Y adorar y andar con ceremonias?

Después de escudriñar en los estratos, de analizarlo todo, de hablar con los expertos y calcular minucias,

He llegado a saber que el sebo más sabroso

va adherido a mis huesos.

Me veo en todos, ninguno es más que yo,

ni es menos un grano de cebada.

Sé que soy fuerte y sano,

Todo marcha hacia mí, constantemente,

Todo me escribe y debo descifrar lo que me dice.

Sé que soy inmortal.

Sé que mi órbita no podrá ser descrita con compás de artesano,

Que no me perderé como se apaga la espiral que en la sombra traza un niño con fuego de un carbón encendido.

Sé que soy venerable,

Y no fuerzo a mi espíritu a que explique o defienda,

Pues las leyes más fijas nunca piden disculpas

Existo como soy, con eso basta,

Y si nadie lo sabe me doy por satisfecho,

Lo mismo que si todos y uno a uno lo saben,

Hay un mundo al que tengo por el mayor de todos,

que soy yo y que lo sabe,

Si llego a mi destino, ya sea hoy

ya sea dentro de millones de años,

Puedo aceptarlo ahora o seguir aguardando, con igual alegría.

La base donde apoyo mis pies es de granito,

Me río cuando dicen que puede disolverse,

Porque conozco lo que dura el tiempo.

Los poetas escriben para hacer eternidad cada día. Hasta la próxima. Juan Báez

Bendita crisis

Estimados… la referencia de las próximas líneas ha sido enviada por uno de los lectores habituales de aristotelizar.com y dice: “Lo tenía desde hace años…. lo volví a leer por mera curiosidad y lo encuentro fabuloso y oportuno….


“NO PRETENDAMOS QUE LAS COSAS CAMBIEN, SI SIEMPRE HACEMOS LO MISMO. LA CRISIS ES LA MEJOR BENDICIÓN QUE PUEDE SUCEDERLE A LAS PERSONAS Y LOS PAÍSES, PORQUE LA CRISIS TRAE PROGRESOS. LA CREATIVIDAD NACE DE LA ANGUSTIA COMO EL DÍA NACE DE LA NOCHE OSCURA. ES EN LA CRISIS DONDE NACEN LA INVENTIVA, LOS GRANDES DESCUBRIMIENTOS Y LAS MEMORABLES ESTRATEGIAS. QUIEN SUPERA LA CRISIS SE SUPERA A SÍ MISMO SIN QUEDAR “SUPERADO”.

“QUIEN ATRIBUYE A LA CRISIS SUS FRACASOS Y PENURIAS, VIOLENTA SU PROPIO TALENTO Y RESPETA MÁS A LOS PROBLEMAS QUE A LAS SOLUCIONES. LA VERDADERA CRISIS, ES LA CRISIS DE LA INCOMPETENCIA. EL INCONVENIENTE DE LAS PERSONAS Y DE LOS PAÍSES ES LA PEREZA PARA ENCONTRAR SALIDAS Y SOLUCIONES. SIN CRISIS NO HAY DESAFÍOS, SIN DESAFÍOS LA VIDA ES UNA RUTINA, UNA LENTA AGONÍA. SIN CRISIS NO HAY MÉRITOS.”

“ES EN LA CRISIS DONDE AFLORA LO MEJOR DE CADA UNO, PORQUE SIN CRISIS TODO VIENTO ES CARICIA. HABLAR DE CRISIS ES PROMOVERLA, Y CALLAR EN LA CRISIS ES EXALTAR EL CONFORMISMO. EN VEZ DE ESTO, TRABAJEMOS DURO. ACABEMOS DE UNA VEZ CON LA ÚNICA CRISIS AMENAZADORA, QUE ES LA TRAGEDIA DE NO QUERER LUCHAR POR SUPERARLA.”

Quien abrazaba estas ideas, es un genio que conocemos como ALBERT EINSTEIN.

Con tamaña referencia de guía, los invito a visitar el siguiente link Rincón del ciudadano comprometido en la evolución personal y el progreso social”. Allí encontrarás variedad de ideas, útiles y necesarias para lograr una mejor convivencia social.

“Las fuerzas morales son plásticas, proteiformes, como las costumbres y las instituciones. No son tangibles ni mensurables, pero la humanidad siente su empuje. Imantan los corazones y fecundan los ingenios. Dan elocuencia al apóstol cuando predica su credo, aunque pocos lo escuchen y ninguno le siga; dan heroísmo al mártir cuando afirma su fe, aunque le hostilicen escribas y fariseos. Sostienen al filósofo que medita largas noches insomnes, al poeta que canta un dolor o alienta una esperanza, al sabio que entiende una chispa de su crisol, al utopista que persigue una perfección ilusoria.

Las fuerzas morales son tribunal supremo que transmite al porvenir lo mejor del presente, lo que embellece y dignifica la vida. Todo rango es transitorio sin su sanción inapelable. Su imperio es superior a la coacción y la violencia: La temen los poderosos y hacen temblar a los tiranos. Su heraclía firmeza vence, pronto o tarde, a la Injusticia, la hidra generadora de la inmoralidad social.

El hombre que atesora esas fuerzas adquiere valor moral, recto sentimiento del deber que condiciona su dignidad.

Piensa como debe, dice como siente, obra como quiere.”

Es solo una mínima acotación a lo que continuarás leyendo en el citado link…

Otra referencia… La parábola

Los discípulos le preguntaron al maestro por qué acostumbraba esclarecer la verdad contando una historia.

- Se los explicaré contando una parábola sobre la propia Parábola, respondió.

Un día, la Verdad andaba visitando a los hombres sin ropas y sin adornos, tan desnuda como su nombre. Todos los que la veían le daban la espalda, por miedo o de vergüenza. La Verdad recorría la tierra, rechazada y despechada…  Una tarde, desconsolada y triste, la Verdad encontró a la Parábola, que paseaba en un traje bello y colorido.

- ¿Verdad… por qué estás tan abatida?, pregunto la Parábola.

- Porque soy tan fea que los hombres me evitan, replicó la Verdad.

- Que disparate, rió la Parábola, no es por eso que los hombres te evitan. Toma, ponte mi ropa y verás lo que acontece.

Entonces, la Verdad se puso uno de los vestidos de la Parábola, y por donde pasaba era bienvenida.

El maestro sonrió y dijo:

- “Pues la verdad, es que a los hombres no les gusta encarar a la Verdad desnuda”.

Finalmente, debemos agradecer a nuestro destino el tener tamaña oportunidad… Enfrentados a esta realidad, digo hasta la próxima. Juan Báez

Cambiar la historia

Todas las grandes gestas sociales en cualquier latitud, nacieron desde las simientes de las crisis.

Todo cambia después de ella, sea cual fuere.

La historia cambia si los principales protagonistas cambian. Estos, somos nosotros. Los únicos que no pueden cambiar son aquellos seres que conviven con nosotros, que permanecen prisioneros de sus necesidades primarias. Son la gran legión de los clientes políticos. Sí, a ellos solo les interesa comer, vestirse y llegar a fin de mes… y si es sin trabajar ni esfuerzos extraordinarios, mejor.

Siempre pequeños grupos comenzaron épocas trascendentes haciendo la memoria que se recuerda en el tiempo.

Llevaron hacia adelante ideas que parecían antorchas en medio de la oscuridad.

Estas ideas generalmente nacieron en el seno de los pueblos, bien alejados de los estrados de los gobiernos.

En estos días asistimos, desacostumbrados, a un diálogo de opiniones entre los poderes.

¿Los jueces seguramente quieren decir “algo” que no dicen públicamente?

Asi como la presidente nos sorprendió en la reunión con el campo, albergo con esperanza una sorpresa más, podría ser que nuevamente nos sorprendamos.

¿Porque no una reunión consensuada con los otros poderes a través de formas y actitudes que determinen soluciones que la sociedad reclama desde hace tiempo?

Necesitamos acceder a un nuevo tiempo de convivencia.

Recuerdo que uno de los spechs centrales de la campaña presidencial fue un aumento sustancial de la calidad institucional. O sea el respeto a los demás poderes y todo lo que significa democracia

¿Será posible una reunión entre poderes? Lógicamente que sí. Pero es impensable. Quizás tanto como la que significa que la mayoría de los argentinos le ganemos a la masa. Efectivamente como ciudadanos pensantes cambiemos el chip civil respecto a nuestra participación. Abandonar con firmeza la pasividad y la abulia que tuvimos hasta ahora y pasar a ser militantes de una mejor causa cívica.

Protagonizar y construir una democracia desde la participación.

No es mucho pedir… simplemente dialoguen buscando soluciones para la seguridad social, por ejemplo. Les compete porque son nuestros máximos representantes y la comunicación debiera ser directa.

Creo posible y necesaria una reunión madura para encaminar decisiones que ayuden a realizar sus propias obligaciones funcionales.

¿Somos todos inocentes de lo que nos pasa?

Como cada uno tiene su propia respuesta…

Creo importante reflexionar, más después de esta primera experiencia electoral de Catamarca.

Somos todos culpables de las causas… y de sus efectos.

Esto que vivimos es un efecto. Nosotros lo hicimos. Nuestra principal aporte a la democracia a sido la no participación. Si, participación no activa. Hicimos gala de tamaña inactividad cívica

Seguramente todas estas expresiones no le agradan, como mínimo. Pero por favor piense en lo que puede hacer Ud. ahora y los próximos días para ensayar una participación diferente a la que ejerció en los últimos tiempos.

Aunque no lo creamos vivimos en un planeta donde la imitación es una característica bastante implantada y aceptada.

Imitamos lo bueno y lo malo, lo orgánico y lo inorgánico.

La prueba de ello es que hay decenas de problemas que son comunes y globales… o sea son problemas de toda la raza. Por ejemplo la pobreza, la desocupación, la violencia, el hambre, los divorcios, las enfermedades sociales, la corrupción, la desorientación civil, entre otras tantas preocupaciones colectivas…

Cuando vivimos la crisis del 2001 la novedad es que participamos masivamente de una serie de expresiones que empezaron a cambiar nuestra identidad social. Es posible que ahora debamos profundizar nuestra dedicación a los asuntos políticos. La política reclama nuestra participación, no solo para concurrir a votar. Es preciso hacer sentir nuestra participación de todas las formas posibles. Una mejor democracia se hará con nosotros participando, nunca sin nosotros.

Mirar por televisión lo que sucede en los países del primer mundo nos recuerda que por “eso, que viven” ya pasamos…

No volvamos a tropezar con la misma piedra, o sea el mismo obstáculo gubernamental. No podemos importar soluciones del exterior, porque el mundo esta ocupado consumiéndose en su propio fuego.

Si definimos a nuestra situación como una compleja trama de obstáculos, es necesario ensayar con inteligencia nuestra aporte a las soluciones. Si no participamos comprometidos con el cambio, postergamos las posibilidades de nueva convivencia.

En cada época acechan diferentes impedimentos.

El bienestar social lo hacemos entre todos, no lo esperemos, porque no vendrá… solo.

Hay honor y talentos suficientes a lo largo y ancho del país para emerger hacia un cambio en la historia. Hasta la próxima. Juan Báez

Lo que transmitimos al mundo con nuestras pequeñeces

En estos duros tiempos, los países más serios evidencian esfuerzos para ordenarse institucionalmente, para congeniar en la diversidad interna y, desde ese fortalecimiento íntimo, integrarse al mundo. Nuestro país parece, en cambio, una llamativa excepción.

domingo, 01 de marzo de 2009

La Argentina está pasando a integrar el lote de los países imprevisibles, casi tragicómicos y de reacciones primarias, como esos recónditos sitios marginados de la seriedad, la cultura y confiabilidad mundial. Sin perjuicio de nuestros históricos contrastes políticos y económicos, mostramos al resto de los países una conducta institucional que ya bordea el ridículo, que desnuda cómo se priorizan aquí los caprichos, los intereses personales o de grupo, por sobre la estructura institucional. Atados a pasiones subalternas, primarias.

Sin perjuicio de la discusión del máximo poder de la Nación planteado como sucesión familiar, la realidad de una gestión bifronte, compartida por el esposo de la presidenta o la construcción del poder sobre la concentración política y de los recursos públicos, últimamente la crónica cotidiana muestra actitudes públicas insólitas que no sólo resultan inexplicables al mundo, sino que siembran la imagen de país inmaduro y poco previsible.

Los desencuentros forzados entre la presidenta de la Nación con el vicepresidente, la prédica agresiva de su esposo, el ex presidente, son hechos que se suman a papelones institucionales cotidianos.

Los tironeos por el uso de la flota aérea presidencial (que el ex presidente y esposo de la primera mandataria usa a discreción), los absurdos manejos de las transmisiones de la televisión oficial, (escamoteando discrecionalmente las imágenes en las que aparece el vicepresidente o algún opositor político), las discusiones de agenda y protocolo entre la Rosada y la presidencia del Senado (en torno a quién recibe a quién, dónde y de qué forma), los insólitos forcejeos por el uso de un avión oficial para acudir al drama de Tartagal; el inexplicable retiro de la delegación de los Granaderos a Caballo de las ceremonias con que el pueblo de Yapeyú recuerda al General San Martín y recientemente el intento de centralizar la transmisión televisiva de la Vendimia, ponen de manifiesto, ante la sociedad y ante el mundo entero, una sucesión de caprichos, de maniobras políticas subalternas y de inconcebibles actitudes asumidas con prepotencia y descaro. Han entrado ya en un terreno inconcebible, transmitiendo una cultura política contraria a nuestras pretensiones democráticas y de país con seriedad institucional.

Estas conductas públicas también se trasuntan en problemas de variada índole para la provincia y generan fidelidades, compromisos forzados y sectarismos promovidos por unos y otros protagonistas de la confrontación.

Se han hecho evidentes los desencuentros institucionales entre la Gobernación local y la Vicepresidencia de la Nación. El ejercicio de la diversidad política se ve cada vez más implicado en este tironeo absurdo entre funcionarios públicos que, en tanto comprovincianos, deberían congeniar en la defensa de los intereses de Mendoza.

De hecho -entre otras muchas muestras del perjuicio y pérdida de oportunidades que nos acarrea esta disputa-, se pone ahora en discusión la presencia de la presidenta de la Nación y sus ministros involucrados con las necesidades regionales, a raíz de las tensiones que podría implicar la asistencia del vicepresidente y de las repercusiones masivas ante unos y otros en los escenarios de la agenda de la Vendimia.

Por ende, en esta vidriera nacional e internacional que es nuestra Fiesta, la presencia de nuestras máximas autoridades -nacionales y provinciales- no parece centrada ahora en torno a qué aportarán a las necesidades y problemas de la vitivinicultura; qué expresarán en esta ocasión o qué acciones concretas tomarán ese día.

Por el contrario, todo asoma ahora atento a los problemas de protocolo, de antipatías o de odios subalternos, incentivados por intereses personales o sectoriales -o los aplausos o los abucheos previsibles y casi folclóricos- en contraste con la representación que ostentan unos y otros y con el mandato que la ciudadanía les ha asignado.

Así como finalmente la presidenta de la Nación ordenó a su equipo recibir a la delegación del campo después de tanta confrontación y negaciones mutuas, lo razonable para reconstruir la seriedad del país, sería que se mostrara ante la sociedad y ante el mundo como una mandataria ajena a pequeñeces e intereses sectarios.

Podría mostrarnos hoy -y sinceramente esperamos que así sea- a la presidenta de la Nación encabezando la ceremonia de apertura de las sesiones del Congreso de la Nación, sin especulaciones por la presencia del vicepresidente y titular del Senado. Y a éste compartiendo la apertura sin sobreactuaciones, eludiendo la tentación de lucrar electoralmente con esta confrontación.

Como lo sería la actitud madura de las autoridades elegidas -provinciales y nacionales- acudiendo a la convocatoria de la región, el día de la fiesta magna de nuestra vitivinicultura. En todos los casos, portadores de hechos de gestión y ejerciendo la representación para la que han sido electos.