Archivo de Setiembre, 2008

“Natura morborum medicatrix”

La naturaleza cura las enfermedades. Sostenía Hipócrates en su época. También decía, el padre de la medicina: “Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”. Es un pensamiento de una potencia descomunal para apalancar nuestra vida, además útil para toda la humanidad. Transitamos un tiempo excepcional. Tenemos la gran oportunidad de no sabotear nuestro futuro. Especialmente si elegimos que pensamos y como lo hacemos realidad.

La carencia de auto confianza es un primer obstáculo a remover. No confiar en los propios gobernantes. La inseguridad jurídica… etc., son medias verdades que afianzaron la huída de capitales hacia el exterior. Un poco antes de esto, es conveniente reconocer la pobre confianza en nosotros mismos y la baja calidad del compromiso con la comunidad.

Hace tiempo que la seguridad social ha desaparecido del planeta. Además de la inmensa inseguridad bancaria, una muchísimo más importante aún… como es la seguridad política, prácticamente no existe. Es aquella que deben ejercer los hombres y mujeres que asumen la responsabilidad de gobernar.

La ausencia de autoridades probas, eficientes y dignas brilla en todo el mundo.

Gracias a otra serie de medias verdades, nuestra sociedad se  convirtió en un complejo conglomerado de hechos de violencia, a los que nos acostumbramos, tanto como si fueran parte de nuestra idiosincrasia. Cualquier acto violento tiene siempre la misma fuente, la mentira. Esta, sea cual fuese, local o internacional, acompañada de medias verdades sigue siendo una mentira… eternamente.

El auto sabotaje al que me refiero al comenzar esta nota, significa tomar decisiones a partir del temor al futuro, tamaña incertidumbre construye una increíble gama de situaciones que se potencian inesperadamente, por múltiples factores que acaecen, invitándonos a resolver sucesos con extraordinaria inteligencia y madurez cuanta emergencia nos toque en suerte. Esta notable cualidad humana no siempre se activa colectivamente en nuestro territorio, pero aparece y cada vez más.

Cientos de cosas están sujetadas con alambre o pegadas con plasticola.

La interdependencia es cada vez mayor, a favor y en contra. Por ende cada una de nuestras decisiones repercute en el entorno. Más dinero afuera, menos trabajo decente adentro, más rejas, más aislamiento, más mala vida, menos solidaridad y mayor intranquilidad. No se puede importar la calidad de vida. Es necesario desearla para concebirla y construirla.

¿Hay algún banco seguro, afuera? ¿Y seguro con respecto a que, porque, cómo, cuando, quienes?

Aunque no lo crea los bancos más seguros del mundo están muy cerca, al alcance de la mano. Lo más seguro siempre es atender las primeras necesidades humanas. La alimentación, el abrigo, la vivienda, las obras de infraestructura…

Siento que estos meses son una gran oportunidad para investigar las tremendas posibilidades de nuestra Nación en sus variadas chances. La gran abundancia de recursos de todo tipo conforma un incentivo real para organizar el futuro, a partir de las difíciles perspectivas que se vislumbran en tierras lejanas y más allá de los males que puedan sobrevenir… en estas latitudes.

Concretamente, no se materializará la peor adversidad, en particular si no contribuimos aliándonos con el desánimo, la indecisión y el miedo en aquello que emprendamos.

La confianza en nuestro destino se forja a cada momento. Durante los últimos 50 años atravesamos múltiples adversidades y siempre emergimos fortalecidos. Esta vez la salida será muchísimo más efectiva haciéndolo colectivamente. Más si practicamos la cooperación y la solidaridad como moneda de intercambio. Dando de nosotros a los otros. Esta será una gesta memorable.

Acompaño una nota editorial en un diario de Mar del Plata. Hasta la próxima. Juan Báez


Toda la carne en el asador

por Gladys de la Nova (*)

Cansados de esperar soluciones y ser relegados una y otra vez, los hombres del campo van por más a pesar de los desaires oficiales y, aunque sigan siendo los contribuyentes más genuinos a las arcas del Estado, volverán a la protesta que, en esta ocasión, se presupone con una expresión distinta, aunque seguramente incluirá la suspensión en la venta de granos y hacienda.

Si los cortes de ruta “ya fueron”, como dijo Alfredo de Angeli, y si nadie descarta que la nueva metodología incluya una “sentada” de dirigentes a las puertas de la Rosada, habría que ir preparándose para una lucha larga: esta vez sería un camino sin retorno; los gremialistas y productores lo saben y es una realidad indiscutible que el campo no da más.

Hasta aquí llegaron las cosas, dicen los flamantes presidentes de la Rural y FAA -aunque nadie dudaba de la reelección de Eduardo Buzzi- y, junto con sus pares de Coninagro y CARBAP, ya se encargaron de afirmar que el cansancio que conlleva la crisis no siempre limita con el desgaste y el desgano: también es una oportunidad y no la desaprovecharán.

En rigor, aunque las cartas ya están echadas, la Mesa de Enlace esperará hasta el martes para diseñar correctamente los pasos a seguir. Aquí no puede haber margen de error. Lo saben y esta vez harán la apuesta más fuerte que hayan realizado hasta ahora.

Aseguran que les “sobaron” el lomo como a los caballos y al mismo tiempo se encargaban de decir, por otras vías, que estaban equivocados… por lo cual no los consultaban a la hora de decidir nuevas medidas para el campo, siempre erradas.

Ahora, la gente del campo pondrá toda la carne en el asador, no quieren cometer errores, ya conocen las cartas del adversarioy, como suele decir un viejo payador rural, llevarán a la partida no una carta en la manga, sino varios mazos de cartas para que no falte ninguna a la hora de redoblar la apuesta. Toda la carne en el asador es un modo de decir, ya que si algo faltará en breve en el país es el ganado vacuno. Pero no será sólo ese el reclamo. Ahora que el campo va por más reclamará el cobro de todas las facturas pendientes que este gobierno y varios anteriores dejaron sin pagar, relegando al sector a rincones olvidados y hasta dándose el gusto, en numerosas ocasiones, de desprestigiar al agro nacional. ¿Qué hará esta vez el hombre de campo para protestar? Tienen, por separado, ideas y propuestas cada cual más valedera y deberán consensuar, pero en lo que no dudan es en que así, la cosa no va más, la crisis es insostenible y el sector, en su conjunto, atraviesa la crisis más profunda que jamás haya conocido.

Tampoco pierden de vista, los dirigentes, que deberán poner algunos límites a los dirigidos, aunque la decisión de volcarse a las rutas surge de los chacareros y ningún ruralista la impulsó jamás. Y el otro mirador desde donde contemplan el devenir de las acciones gremiales es el que enfoca el efecto que tendrá la nueva protesta en la población y en todo el ámbito nacional.

No quieren enfrentamientos con nadie y esa es la única razón por la cual esta vez demorarán unos pocos días antes de anunciar el cronograma de acciones a seguir, en el marco más pacífico que pueda, aunque no niegan que esta vez se desbordó el vaso o, dicho de otro modo, los 300.000 vasos que estaban en el límite, en la mano de cada uno de los productores rurales que, todavía, siguen de pie. (*): DyN.

Publicado en La Capital

Construyamos futuro ahora… Pongamos en acción ideas y nuestras manos. Si luego un gobierno plural y democrático ayuda, mejor para todos.

Hay muchas señales visibles a lo largo y ancho de nuestra geografía como para confiar en nosotros mismos… como sociedad civil. Lo que falta es organizarnos. Sería básico y vital comenzar diálogos entre nosotros. Sea como personas o como integrantes de alguna organización civil. Lo que importa es que institucionalicemos el diálogo entre nosotros, sobre nuestros temas comunes. La seguridad, la educación, la salud, la corrupción, los medios de comunicación, el comportamiento civil, los valores en la vida en comunidad y la capacidad espiritual que emerge en las crisis. En cualquiera… sino no hay salida exitosa.
Transitamos un nuevo desequilibrio potenciado por la incompetencia y la incoherencia política gubernamental.
Continúan empequeñeciendo su gestión simplemente porque carecen de ideas útiles para los tiempos que corren.

Rescato una editorial que realmente la sostengo como un ejemplo a seguir en todos los sectores sociales… Mas allá del religioso, en todos los ordenes es una idea que prosperará respaldada por millones.

Hasta la próxima. Juan Báez


Un ejemplo por seguir

No hay en el mundo muchos ejemplos de convivencia y de integración cultural comparables al que han brindado en nuestro país, en los últimos años, el sacerdote católico Guillermo Marcó, el rabino Daniel Goldman y el dirigente islámico Omar Abboud. Los tres se conocieron en la década del 90 y se dedicaron a interiorizarse sobre sus respectivas experiencias en el campo pastoral y social. Con ese fin constituyeron el Instituto del Diálogo Interreligioso, a través del cual cumplieron una valiosísima tarea de intercambio y aproximación entre las tres grandes ramas del tronco monoteísta universal: el cristianismo, el judaísmo y el islamismo.

En estos días, se les ha otorgado el premio Konex, en la categoría “dirigentes comunitarios”, distinción altamente merecida, sin duda, pues la labor de diálogo que Marcó, Goldman y Abboud han sabido llevar adelante constituye un exponente admirable de sabiduría y de aptitud para conocer y comprender las oposiciones y los prejuicios que separaron, a lo largo de los siglos, a los hijos de estas entrañables religiones de proyección universal. Todo ello en el contexto de una firme voluntad por contribuir a la dignificación y a la elevación de la sociedad universal.

Lo que merece destacarse de estos tres hombres de fe particularmente lúcidos es que nunca exacerbaron las diferencias ni las barreras que la tradición histórica les imponía, sino que concentraron todo el esfuerzo en analizar lo que tenían en común, y las coincidencias de pensamiento y de lenguaje que iban descubriendo a medida que profundizaban el diálogo y el mutuo conocimiento. Sabían, sin duda, que la primera señal de aproximación entre sus disímiles concepciones religiosas tenía que provenir del profundo respeto que cada uno de ellos fuera capaz de observar frente a la tradición de los otros dos, frente a la sabiduría o la belleza de sus símbolos, y frente a su particular manera de formular el misterio que está en la base de su mensaje religioso.

Las visiones y las experiencias que se obtuvieron como resultado de ese trabajo de interrelación están contenidas en un libro, titulado Todos bajo un mismo cielo , en el cual los tres dirigentes dialogan sobre algunas de las cuestiones esenciales de la fe y del mundo de hoy. Es un libro apasionante, que explora los caminos coincidentes que católicos, judíos y musulmanes transitan día tras día, más allá de sus naturales diferencias, en su búsqueda de la verdad y en su esfuerzo por interpretar y transmitir la palabra de Dios, en el contexto de un común esfuerzo por aportar los más altos valores a la civilización universal.

No se puede ignorar que la Argentina, debido a lo que significó históricamente el fenómeno inmigratorio, cuenta con una larga tradición de tolerancia y de pacífica convivencia entre las diferentes comunidades étnicas y religiosas. El diálogo que Marcó, Goldman y Abboud han impulsado reviste especial importancia porque pone de manifiesto un valor que poseemos los argentinos y que, por el contrario, en otras latitudes suele ser motivo de enemistades y de asperezas, cuando no de violencias difíciles de superar.

Una de las iniciativas que realiza el Instituto del Diálogo Interreligioso, junto con la Asociación Cristiana de Jóvenes, es la que corresponde al proyecto “Promesas con futuro”, en el cual alumnos de cuarto grado de colegios católicos, judíos, evangélicos y musulmanes, y de escuelas laicas del Estado juran la bandera nacional en ceremonias conjuntas. Previamente se desarrollan actividades en las que conviven los dirigentes educativos, los docentes y los propios chicos. Esas tareas en común permiten reconocer aquellas diferencias que a todos nos enriquecen y aquellos rasgos que compartimos y que determinan que nos sintamos iguales.

El actual proceso de globalización tiende a homogeneizar los modelos humanos y a desconocer la riqueza que proviene de las culturas diferentes. En ese marco, merece un especial reconocimiento cuanto contribuya a la conservación y a la valoración de la diversidad cultural o religiosa.

La idea de cohesión, imprescindible para la existencia de cualquier comunidad nacional, no puede prescindir del diálogo. Las sociedades que dialogan y que asumen sus diferencias internas crean herramientas espirituales de insustituible valor para el futuro. Es fundamental que los argentinos encaremos esta clase de experiencias y nos miremos a nosotros mismos en este momento histórico en que nos cercamos a la celebración del Bicentenario de nuestro nacimiento como sociedad independiente.

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Crearnos una mejor ocasión… siempre

Si prepararnos para mejores tiempos. Es muy estimulante actitud. También debemos reconocer que hay cosas que no podemos hacer aunque queramos. Por ejemplo que se adelanten los tiempos.

Que la realidad que no nos es favorable o agradable cambie. Creemos que crear nuevas alternativas ayuda a tener otra perspectiva de la vida. En aristotelizar.com estamos acercándonos a las cien ediciones y alrededor de ella iniciaremos un ciclo donde intentaremos mejorar y progresar en todos los aspectos posibles. Comenzaremos una campaña para sumar nuevos suscriptores, para que puedan disfrutar de las múltiples variables que tendrán de opción, todos los días o solo a través del semanario.
Abrimos desde ahora un registro para incorporar colaboradores en diferentes áreas. Escritores, redactores, promotores sociales, personas que nos ayuden a profundizar nuestro trabajo en cada área de la sociedad. Todo vendrá de la mano de un nuevo software que facilitará la interacción todas las veces que sea requerida y necesaria.
A partir de este número estamos abiertos a toda la comunidad de lectores. Deseamos conocer ideas, críticas, aportes para que la sociedad civil se organice cada vez con mayor efectividad.
Creemos firmemente que el futuro que queremos esta en nuestras manos. Creemos que la participación civil es clave para organizar el progreso y una mejor convivencia en la comunidad.
Acompañamos estas líneas con noticias del interior. Sobre hechos y perspectivas. Nuestro futuro cada día depende mas de nosotros.

Hasta la próxima. Juan Báez


Las inversiones apuran en Pérez el diseño de la ciudad que se viene

Pérez.— La fabulosa inversión de la siderúrgica Gerdau, la radicación del parque industrial y el proyecto Circunvalar pusieron a esta localidad del Gran Rosario ante un momento histórico. La explosión demográfica y los cambios urbanísticos que se avecinan obligan a repensar la infraestructura habitacional y la oferta de servicios, apuran la construcción de la red de cloacas, plantean un incremento inminente de la oferta educativa y llaman a planear hoy la ciudad de las próximas décadas.

No es para menos. Tal como anunció LaCapital en su edición del viernes, con una inversión de 524 millones de dólares, la brasileña Gerdau duplicará su planta siderúrgica y generará en los próximos años 3.200 puestos de trabajo directos e indirectos, además de los mil que generará su construcción. El parque industrial ofrece 80 parcelas donde se radicarán empresas locales e internacionales que invertirán 150 millones de dólares y estiman que generará 2 mil puestos más, mientras que el Circunvalar obligará a realizar obras viales para garantizar la circulación y movilizará también la economía de la región.

Otra ciudad. Según los cálculos que hacen las autoridades de la ciudad, dentro de cuatro años Pérez tendrá entre 3 mil y 4 mil habitantes más, y de aquí a diez años la población se incrementará en entre 10 mil y 15 mil personas. Todo en una ciudad donde el último censo arrojó una población de 26.700 habitantes.

Y el intendente Darío Corsalini toma nota de estos cambios. Por eso, ya el año pasado apuró el lanzamiento de un plan estratégico. Las negociaciones estaban en marcha. Los inversores golpeaban las puertas del municipio con ofertas habitacionales. Se sabía lo que se venía. Pero el anuncio público de Gerdau apuró notablemente los tiempos.

Los problemas. Corsalini sabe cuáles son los problemas más grandes que tiene que afrontar. La falta de cloacas, que frena los proyectos inmobiliarios, la especulación que se hace con el valor de las tierras y el problema de la oferta educativa van a la cabeza de los dolores de cabeza.

Por eso, ni bien convocó al diseño del plan estratégico, se comunicó con el Ministerio de Educación para pedir que se estudie la construcción de nuevas escuelas y se amplíe la oferta educativa del lugar.

“Sabemos cómo es la gente. A los argentinos, y sobre todo a los del interior, nos gusta vivir cerca de donde trabajamos. Nosotros tenemos la seguridad de que vamos a tener un crecimiento muy grande de la población, de gente que vendrá con sus familias, y necesitará casas y escuelas”, dijo en mandatario local.

Las cloacas. Mientras tanto, El 23 de julio el ministro de economía firmó el decreto encomendando la gestión de la licitación de la red cloacal para el llamado Pérez Centro (no incluye la zona de Cabín 9), y en el municipio estiman que se estará licitando a fin de año o principios del próximo.

Los trabajos están dentro de 30 obras en distintas provincias, que son subsidiados por el BID en distintos porcentajes. “Es una modalidad del BID, que hizo un muestreo en 2006 y determinó que el ingreso por grupo familiar en el área a servir estaba por debajo de la línea de pobreza y nos correspondía el ciento por ciento de subsidio. La primera etapa será en la zona de ferrocarriles, donde hay muchos jubilados con muy pocas posibilidades económicas”, comentó Corsalini.

El plan estratégico se lanzó en diciembre con la idea de pensar la ciudad de aquí a 20 o 30 años. “Yo no sé si quiero un edificio al lado de mi casa, tendremos que delimitar lugares. Del mismo modo que con el Concejo Municipal determinamos el uso del suelo para la industria, tenemos que hacerlos con las zonas residenciales”, consideró el intendente, consciente de que “otro problema es el sobrecosto de la tierra. Estamos sufriendo una especulación inmobiliaria gratuita. Y evidentemente tendremos que ver cómo hacemos para lograr valores aceptables que hagan que las viviendas sean más accesibles”, dijo.

La ciudad espera también la llegada de fondos para mejorar las condiciones del careciente barrio Cabín 9 , además de la construcción de un acueducto desde Granadero Baigorria para abastecerla de agua de mejor calidad (ver aparte).

Para Corsalini, los grandes cambios que se avecinan les permitirá a las autoridades de Pérez “dejar de ser bomberos y pasar a ser gobernantes, porque ahora, realmente, somos bomberos. En una ciudad sustentable todo es mucho más fácil, y hacia eso estamos marchando”, remató.

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Rescates que constituyen un aliciente

CONSTITUYEN verdaderos alicientes los emprendimientos destinados a rescatar bienes patrimoniales para ponerlos nuevamente en uso y al servicio de la ciudad. Además de hacer al alma y a la tradición bahiense, reportan beneficios y evitan la degradación del espacio público.

NOS referimos particularmente a las obras que permitieron recuperar, como sede para emprendimientos vecinales, la bella estación ferroviaria de Villa Rosas. Ya se habían dado algunos pasos en tal sentido durante la gestión del ex intendente Jaime Linares. Pero es bueno que, sin caer en las consabidas mezquindades, se completen iniciativas ajenas cuando son valiosas. Hace a la grandeza del funcionario.

LO CIERTO es que, con muy bien criterio, se recuperó el edificio que corresponde a la considerada más bella estación de mediano porte de la zona. Con sus cinco grandes palmeras y su puente de hierro, una calificada obra de ingeniería digna de que, asimismo, se la recupere como grato componente de ese escenario urbano.

TAMBIEN SE prevé, por trabajos realizados en el terreno posterior, un ajardinamiento que jerarquizaría el lugar. Por otra parte, dicho ámbito puede cumplir una función activa como motorización de inquietudes vecinales. Algo importante, pues si bien forma parte del ejido y de la historia de Villa Rosas, en su jurisdicción han surgido diversas barriadas modestas, prácticamente libradas a su suerte, que tendrán por fin un lugar para compartir esfuerzos y fomentar su propio impulso. Un solo detalle para reparar. El sector del techo de tejas ofrece algún deterioro que podría afectar muy pronto al conjunto.

VALE sumar a ello, siempre en el circuito ferroviario, que ya exhibe como trofeo mayor la paulatina recuperación de la Estación Sud, los primeros pasos para crear la Plaza del Algarrobo, sobre la avenida Parchappe, en el histórico lugar donde sobrevive el árbol centenario junto al cual detenían su paso las primitivas carretas. Ojalá que tal iniciativa pueda concretarse, al pie del Puente Negro, como motivo también de embellecimiento sectorial.

ENTRE los ejemplos alentadores, en tal aspecto, cabe mencionar igualmente la obra que se observa en Brown al 400, destinada a la recuperación de un componente del patrimonio arquitectónico, emprendida por iniciativa privada. No puede dejar de mencionársela cuando a cada momento vemos cómo se opera con absoluto menosprecio respecto de un valioso acervo, ya prácticamente diezmado por falta de preservación.

TAMPOCO puede dejar de aludirse a las obras realizadas en el Teatro Municipal, de las que ya nos hemos hecho eco en otras oportunidades. Todo lo cual parece mostrar una tendencia diferente con respecto a la óptica oficial. Desde luego, en cuanto al patrimonio ferroviario, lo que se ha hecho con las preciadas obras que lo constituyeron raya en lo delictivo. Se permitió, con actitud cómplice, su casi total desmantelamiento. Desde los grandes conjuntos, como el Mercado Victoria, hasta pequeñas estaciones y edificios menores. Aunque corresponde también recordar como positiva la recuperación de la estación Noroeste.

QUEDA LA expectativa de que estas intervenciones –que, aunque pueda considerárselas pequeñas, hacen a la grandeza de la ciudad– estén reflejando una auténtica política de preservación y rescate de un patrimonio que, a pesar de todo lo perdido, posee todavía monumentos y escenarios dignos de ser defendidos –para bien de Bahía Blanca– de la irresponsabilidad y la barbarie con que han sido tratados.

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Plausible iniciativas que permiten la recuperación de valiosos edificios y escenarios públicos.

Publicado en La Nueva Provincia - Ver nota original

Partido chico o grande

El asunto pasa por elegir que partido jugar, dicho en términos cívico- social. A la historia de este tiempo la escribe cada uno.

Alternativa 1. No cumplir ninguna tarea social en ningún lado. Solo trabajar, ocuparse de uno, no involucrarse en problemas del barrio, ni de ningún lado. ¡Hacer la mía… viste! Su mega pensamiento de cabecera: ¡Cero compromiso!

Alternativa 2. Además de trabajar o estudiar. Ser parte de la solución en cientos de asuntos sueltos y en proceso de construcción o restauración a lo largo y ancho de la república. Comprometerse y Ser. ¡Uno más con los otros!

Alternativa 3. Criticar. Sentirse victima o culpabilizar a alguien de la propia infelicidad ciudadana. Incluso enojarse. Graficado en el relato siguiente:
El “enojado” salta arriba de un auto deportivo, arranca a toda velocidad para descubrir que los frenos no funcionan.

Independientemente de cómo nos va en la feria. Lo bueno, cierto y verdadero es que a nuestro futuro lo hacemos cada uno de nosotros. Tenemos porque mirar el futuro con esperanza.

¿Acaso nos puede ir peor de lo que nos fue?

Realimente sueños y nuevos ideales lea la nota publicada en Infobae.

Hasta la próxima. Juan Báez

Destacan oportunidad de Argentina por mayor demanda de alimentos

Un estudio privado considera que se duplicará la demanda de alimentos en los próximos 15 años porque el mundo atraviesa “la primera etapa de la revolución alimenticia del siglo XXI”. Llamaron a aumentar la capacidad de almacenaje de granos El ex viceministro de Economía, Juan Llach, consideró que esa demanda ofrece a la Argentina “una oportunidad sin precedentes”.

Llach dijo que el desafío que tiene la Argentina “es encontrar una economía política que no reprima el desarrollo de su sector más eficiente, el agroalimentario, pero dando cabida al mismo tiempo al desarrollo de la industria y de los servicios”.

“Las proyecciones indican que aproximadamente 4.100 millones de personas en África, América Latina y Asia –cerca de dos tercios de la población mundial- están aumentando rápidamente sus ingresos desde niveles muy bajos y esto producirá consecuencias sin precedentes sobre la demanda de alimentos”, añadió.

Llach habló en el cierre del seminario organizado por la Fundación Producir Conservando, al presentar el trabajo “El Auge de la Demanda Mundial de Alimentos 2005-2020″ elaborado por el IAE y la Universidad Austral.

Consideró que la demanda de alimentos atraviesa por “un cambio estructural profundo que ofrece a la Argentina una oportunidad sin precedentes”.

Llach aseguró que las proyecciones “indican que casi 4.100 millones de personas en África, América Latina y Asia, que representan casi dos tercios de la población mundial, están aumentando rápidamente sus ingresos y esto producirá consecuencias sin precedentes sobre la demanda de alimentos”.

Según el economista, la proyección de la demanda mundial de alimentos para el período 2005-2020 muestra que “si continúan las tendencias observadas en el período 1990-2005, en todos los bienes analizados salvo el girasol, habrá tendencias al exceso de demanda”.

Para el economista, las proyecciones muestran que, si continúan las tendencias observadas en el período 1990-2005, en todos los bienes analizados salvo el girasol, habrá tendencias al exceso de demanda.

“Las mayores se presentan en la carne de pollo y en la soja y lo más probable es que el promedio de los precios de los commodities para los próximos 15 años sea mucho más parecido al promedio de lo que va del siglo XXI que al observado en el último cuarto del siglo XX” añadió en su exposición durante el seminario.

Llach señaló que “estamos sólo en la primera etapa de esta revolución de los alimentos, lo más probable es que a esta etapa le siga otra, por ahora sólo incipiente, en la que la oferta crecerá impulsada por los nuevos precios y los aumentos de la productividad”.

Pronosticó que el promedio de los precios de los alimentos “para los próximos 15 años sea mucho más parecido al promedio de lo que va del siglo XXI que al observado en el último cuarto del siglo XX”.

Según el estudio presentado en el seminario para el período 2005-2020, los países emergentes y en desarrollo serán responsables de los siguientes porcentajes del aumento en el consumo; 93,3% en carne vacuna; entre el 85,7 y 87,9 por ciento en carne de pollo; 88,5 en leche; 88,9 en trigo; 94,5 en maíz; entre el 95,3 y 97,4 en soja; 71 en girasol y 98,8 por ciento en frutas.

El trabajo pronostica que para 2020 el aumento de la demanda de alimentos, en millones de toneladas, crecerá un 6,8 por ciento en carne vacuna, un 47,8 en pollo, un 21,5 en leche, un 28,9 en trigo; un 34,5 en maíz, un 236 en Soja y un 15,6 por ciento en frutas cítricas, entre otros productos.

Más producción
La Argentina podría producir 122 millones de toneladas de granos en la campaña 2015/16, aunque para llegar a esa meta sería necesario aumentar la capacidad de almacenaje de granos en 32 millones de toneladas adicionales, de acuerdo con el trabajo de la Fundación Producir Conservando.

La entidad presentó un estudio tomando como referencia la proporción de fertilizantes utilizados para los cinco principales cultivos en la actual campaña 2006/07.

Señaló que en 2015 se deberán utilizar un total de 4,4 millones de toneladas de fertilizantes, que implica un incremento del 76 por ciento, comparado con los utilizados actualmente.

El trabajo estima también que los fertilizantes a utilizar en frutales y hortalizas, pasturas verdeos y otros cultivos, llegarán a algo más de 5,3 millones de toneladas para 2015, en todo el país.

Según el informe la capacidad instalada actual de almacenamiento fija en Argentina fue de aproximadamente 71 millones de toneladas, que se incrementan a 101 millones de toneladas si se suman las instalaciones transitorias de silos bolsas.

Si se resolviera mantener un nivel medio del 80 por ciento entre la capacidad de almacenaje y la producción para todas las regiones, las necesidades de almacenamiento adicionales deberían alcanzar las 32 millones de toneladas o expandir el uso de los silos bolsa en más de 60 millones de toneladas, según el trabajo presentado.

El estudio fundamentó que el aumento de almacenamiento es necesario ante el actual proceso tecnológico que obliga a disponer de altos niveles de depósitos, debido a la celeridad en la recolección y los altos volúmenes que ello implican.

La entidad advirtió que “resultara fundamental la política agrícola, básicamente en cuanto a los cambios tributarios en los aranceles de exportación y las reglamentaciones comerciales vigentes, que podrá implicar disponer en cortos períodos, significativos volúmenes de producción volcados al mercado, dada la carencia de incentivos a retener la mercadería”.

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La independencia moral

Quien sustenta su existencia en la independencia moral, alcanzará los más excelsos niveles de calidad profesional, formando a la sociedad.
Su status se construye en la sensibilidad diaria de cada cosa a favor y en contra de cada área social.
Quien exhibe este valor al enfrentar la adversidad, triunfa.
Con esta aptitud el camino hacia la victoria se simplifica y facilita.
Porque esta cualidad dignifica la relación entre uno y todos.
Porque ejerce su derecho a la libertad y
Porque además actúa con el típico comportamiento ético de quienes honran los objetivos con los que nacen al mundo de la comunicación.
Se encaminan a la Autorrealización profesional y comercial.

A Crítica de la Argentina… salud.

Hasta la próxima. Juan Báez


El peso de la independencia

A seis meses desde la salida de Crítica de la Argentina, es un valor que nos hemos propuesto sostener, a costa de grandes esfuerzos. Gabriel Cavallo.

Se cumplen casi seis meses desde la salida del primer ejemplar de Crítica de la Argentina. Cuando tomamos la decisión de publicar este diario, asumimos inmediatamente que la independencia de criterio resultaba un valor indispensable para ejercer el pensamiento crítico de la realidad argentina. La independencia es y ha sido, desde entonces, un valor que nos hemos propuesto sostener, incluso a costa de grandes esfuerzos.

Estos esfuerzos son múltiples y cotidianos. Por un lado, se requieren esfuerzos intelectuales, que exigen comprender que la crítica independiente implica un ejercicio más profundo de la libertad de expresión. Se requieren también esfuerzos políticos por identificar, en cada circunstancia, cuál es la posición que mejor representa el derecho de la ciudadanía a estar informados de modo veraz y objetivo, única instancia ante la que todos los que hacemos Crítica de la Argentina estamos comprometidos.

Pero también se requieren grandes esfuerzos económicos, pues sin independencia económica todo lo demás resulta relativo. A diario escuchamos rumores sobre nuestra presunta endeblez financiera, sustentados en el hecho de que este medio es uno de los pocos que prácticamente carecen de pauta publicitaria del Estado nacional. Como si ése fuera el parámetro de lo que es el éxito financiero. Podemos decir con orgullo que, en un contexto hostil, este medio logra preservar su independencia económica. Hostil, porque en un mercado tan atomizado y limitado, la mayoría de los medios gráficos se vuelve sensible a la pauta publicitaria oficial.

Como con otros medios, el Estado nacional discrimina a Crítica de la Argentina en la pauta publicitaria, desde su lanzamiento, y se muestra particularmente bondadoso con otros.

Los fondos públicos destinados a publicidad y publicaciones institucionales no corresponden a los funcionarios de turno, de modo que puedan distribuirlos graciosamente entre quienes resulten de su agrado, sino que es su obligación ejercer una distribución razonable de ellos. Esto ya ha sido señalado institucionalmente por el Poder Judicial cuando hizo lugar a un reclamo del diario Río Negro contra la provincia del Neuquén en septiembre del año pasado. El Poder Legislativo, como en otros temas tanto o aún más importantes, guarda un silencio cómplice.

Pero eso no es todo, sino que nos consta que desde el Estado se ha ejercido presión, de muy diversos modos (según cada vulnerabilidad en particular) sobre distintos empresarios con el propósito de evitar que pautaran publicidad en Crítica de la Argentina, empresarios a quienes no identificaremos para no colocarlos en posición de ser perjudicados por quienes los han presionado. No hay sólo mera omisión institucional, sino una deliberada política activa.

Con su administración arbitraria y sus presiones veladas, el Estado no ataca sólo a los medios que discrimina, sino a la sociedad argentina en su conjunto, enviando un claro mensaje contra quienes pretenden intervenir con libertad en el debate público de ideas. Pero nunca esperamos otra cosa, ni nos llama la atención; en todo caso, ilustra el dudoso marco de respeto oficial por la libertad de expresión y de información de la población, así como de la pluralidad democrática de ideas. Por eso mismo no vamos a ignorar ni dejar pasar el comportamiento del Estado nacional con este y otros medios.

Pero no dejaremos de reafirmar que ninguna discriminación económica de parte del Estado nos amedrenta: es el precio que pagamos por nuestra independencia de criterio. Sufrimos su discriminación, pero pagamos gustosos el precio de no “deberle”. Y no caemos en la bajeza de usar la crítica como una extorsión que pueda ser callada con metal o concesiones, como otros. Desde el primer día hemos decidido ejercer la libre expresión de ideas de modo independiente antes que fundar un negocio millonario.

Por eso, agradecemos a los empresarios que no han cedido a las presiones y los rumores y, con especial énfasis, a nuestros lectores, quienes día a día reconocen nuestra independencia y contribuyen a sostener económicamente este proyecto. Su contribución, de innegable valor económico, es también, y eso queremos destacar, una invalorable contribución a la independencia del que se precia de ser “el último diario de papel”: esperamos, en todo caso, que no se transforme en el último diario independiente. Porque la independencia, en una sociedad democrática, no sólo es una cuestión de peso. También lo es de pesos.

*Ex camarista federal. CEO de Crítica de la Argentina

Publicado en Crítica Digital - Ver nota original