Archivo de Julio, 2008

Ningunear* lo inútil

¿Cual es el rédito de ocuparse –leyendo, pensando, comentando y reiterando- de asuntos que nos afectan (mucho o poco) y no resultan útiles para el bienestar de las mayorías?
La primera obligación moral, ética, civil y constitucional de quienes gobiernan… es: Servir al pueblo…, para eso están.
Si, sin dudas, viviendo en cualquier ciudad del interior -salvo en alguna gran capital- seguramente conocerías donde vive la autoridad sea política, judicial o policial y si no podes hablar con ella en su despacho, vas a verlo a la casa y chau pinela… cantas las 40.
Hay diálogo… Si es productivo e inteligente, muy bueno y mejor.
Sin diálogo mala fariña… Gobernantes y gobernados deben dialogar.
En las grandes ciudades esto difícilmente pasa, uno no sabe quien es su vecino… y tampoco se habla y casi siempre ni se saludan… Cosas que no pasan en el interior…
Por esto creo muy valioso la participación civil en la creación de mejores condiciones de vida…
Si hoy rescatamos como una de las mejores noticias de la semana, a la protagonizan ciudadanos comunes ocupándose de mejorar las cosas que no hacen ni el gobierno ni las instituciones…
Por esto imagino próximamente incorporar cláusulas para facilitar el reemplazo o desplazamiento de autoridades de quienes se reconozca ineficiente gestión o evidente desequilibrio con los otros poderes. Tal comportamiento gubernamental solo fomenta malas relaciones.
La tolerancia tiene límites.
La baja calidad de vida de las sociedades se sostiene principalmente porque abundan y predominan temas instalados que tergiversan lo importante y ahondan en lo superfluo transformándolo en urgente.
La exposición de opiniones que no consideran el todo y generalmente llevan agua para el propio molino, afianzan la desorientación.

Así vivimos en el reinado de la etiqueta. Es gorila. Es zurdo. Es oligarca. Es peronista. Es piquetero. Es clase media… hay cientos o miles más. Divididos… no somos nada más que hombres y mujeres sueltos… a la deriva de los tiempos.

Se ningunea preferentemente lo importante y trascendente. Muy especialmente desde la cabeza del poder político. Falta capacidad intelectual para percibir, corregir y esclarecer.

La ausencia de grandes ideales esta sobre la mesa.
No aparecen propuestas de unir ideas y voluntades, en serio.
Como todas las cosas, cada una tiene intención y propósito.

Cuando confluyen ideas con parecida intención y similar propósito, la voluntad dirigida hace realidad el proyecto colectivo. Asi funciona la armonía, integrando intereses…

El cambio empieza, continua y es siempre en nosotros.

Nosotros haremos el país que queremos. Si el gobierno nos ayuda, bárbaro… así será porque entiende nuestras necesidades y deseos… vamos bien… sino es así, hay que seguir pa’delante…
Visité en estos días la Rural y salí más convencido que nunca que el Vicepresidente ayudó a que el progreso continúe.

No se puede tener bienestar y riqueza social… sin que ellos jueguen para nosotros… y con nosotros.

Rescato como muy valiosa, la siguiente nota publicada en el diario La Voz del Interior, del día de la fecha.
Hasta la próxima. Juan Báez

* Ningunear: Nada o casi nada. Clara tendencia a minimizar algo o alguien al máximo.

Opinión en La Voz del Interior, de Córdoba

Una política inteligente

Silvina Gvirtz
Doctora en Educación, profesora de la Universidad de San Andrés e investigadora del Conicet

Las políticas educativas son cruciales para comenzar a revertir los índices del fracaso escolar. En primer lugar, el Estado debe igualar la oferta educativa: darles más y mejor servicio a los que menos tienen. Hoy, por el contrario, los sectores más carecientes tienen escuelas en peores condiciones de infraestructura y recursos, mientras que las de clase media gozan de un mejor nivel. Una institución de clase media-alta ofrece doble jornada, computación y otros servicios a los que los más pobres no acceden. Lógicamente, esta situación mantiene las diferencias. La distribución desigual de la oferta es una realidad que nadie quiere ver. Mientras tanto, las otras políticas quedan relegadas.

En segundo lugar, es necesario territorializar la política. Esto implica obtener y observar la evolución de los indicadores de repetición, de promoción y de ausentismo en cada una de las escuelas de cada distrito. La escuela tiene que ser considerada una unidad de mejora y, para ello, hay que optimizar los sistemas de gestión de los establecimientos.

No es posible que las instituciones no cuenten con un sistema computarizado de información que permita monitorear el rendimiento interno. Hoy, las escuelas y los maestros funcionan con base en percepciones. Y la diferencia entre percepción y evidencia es enorme.

En tercer lugar, hay que pensar en el concepto de mejora y no de cambio o innovación. La mejora permite continuar las prácticas que funcionan bien y cambiar las que no funcionan.

En cuarto lugar, es preciso volver a unir las medidas de rendimiento interno al aprendizaje. Las políticas pedagógicas deben estar centradas en una capacitación docente que piense en el aprendizaje de los chicos.

Para desarrollar una política educativa inteligente, los ministerios tienen que contar con buena información. Entre otros datos, deberían tener un mapa de distribución de la pobreza, otro con la distribución de las escuelas, su estado edilicio y recursos, y con la previsión del crecimiento demográfico con proyección a 40 años. De esta manera, las autoridades tendrán más posibilidades de paliar las necesidades y de justificar sus políticas públicas en el momento de distribuir el bien.

Invertir tiempo… mejor

La tensión comenzó a desaparecer de todos los ámbitos públicos. La determinación del Vicepresidente cayó bien en la sociedad argentina. Resulta muy oportuno escuchar nuevas ideas para todas las cosas que podemos hacer… con consenso. Como mínimo mediante el diálogo institucional. Con esta visión, invito a conocer las ideas que se publican hoy en el Diario La Nación.


40 ideas para cambiar el país

Los lectores de LA NACION, de manera anónima, elaboraron una cantidad de propuestas para cambiar la realidad que nos rodea y nos las enviaron. Educación, política, ecología, calidad de vida… ningún tema quedó fuera de su lupa. Aquí, los resultados.

1.- Abolir la enseñanza pública

Hay que abolir la enseñanza pública, es un desastre y nos está llevando al fracaso total. La educación es algo demasiado importante para dejarlo en manos del Estado. Que sea privada no quiere decir que los pobres no puedan estudiar. Hay muchas maneras de financiar la educación para los que no pueden pagarla. Hasta Suecia está virando hacia la educación privada en todos los niveles.

2.- Empezar a educar en el hogar

En el mundo desarrollado la educación es pública y gratuita. La educación privada no hará de los hogares argentinos algo similar al sueco. La educación es tan importante que debería empezar en el hogar.

3.- Que el Estado se ocupe de la educación

El Estado debe ocuparse con seriedad de pagar bien a los profesores, de construir buenas escuelas y de legislar para que sea obligatorio el estudio secundario. De esta manera se podrá decir que la Argentina cuenta con una población instruida y capaz de hacer cosas buenas para el país y para el mundo, dejará así de ser un país subdesarrollado.

4.- Terminar con la política en las aulas

La educación no debería ser privada totalmente, porque es fuente de igualdad de oportunidades. Sí hay que terminar con las rencillas políticas. Las instituciones educativas son un lugar de estudio, no de partidos políticos.

5.- Aumentar la participación directa

La problemática del país sí tiene solución, y dentro de un sistema democrático. La participación directa de los ciudadanos en las instituciones del Estado, previa renuncia al individualismo que nos caracteriza, permitiría buscar metas comunes y privilegiar los intereses colectivos sobre los partidarios, dejando para después la superación de las diferencias.

6.- Reducir la presión tributaria

Hoy sufrimos una escalada histórica de la presión tributaria. Los países desarrollados no poseen una carga fiscal ni remotamente similar a la Argentina. Pero tampoco la tuvieron, ni la tienen, aquellos países que, como el nuestro, sufrieron una alta tasa de pobreza, como Irlanda y Corea del Sur. Para citar un ejemplo que nos toca más de cerca, la provincia de San Luis pasó de ubicar el puesto 22 en el ingreso per cápita en 1983 a conseguir el quinto lugar en la actualidad, pero no aumentando impuestos sino a través de políticas de promoción industrial y beneficios fiscales a aquellos que producen, reinvierten y generan empleo genuino. Confiscar los ingresos de quienes producen riquezas sólo genera más pobreza y quita a los empleadores la fantástica oportunidad de reinvertir sus ganancias, lo que generaría nuevos y mejores puestos de trabajo.

7.- Elegir jueces y fiscales por voto popular

En la medida en que el mayor problema es la corrupción estructural, la justicia no es independiente, y es el único poder sin representación popular. Una solución sería que los fiscales generales fueran elegidos por voto popular y no formaran parte de la carrera judicial. De esta manera no estarían sometidos por el ejecutivo ni por sus compañeros de carrera.

8.- Poder Judicial por votación

Proponer que los jueces de la Corte, los federales y provinciales sean elegidos por la ciudadanía de la misma manera en que elegimos a presidentes y legisladores. El sistema podría ser que cada juez que desee integrar la magistratura presentara sus antecedentes en público y luego rindiera examen. Con esa nota se formarían ternas (aquellos de mejores antecedentes, trayectoria y mejor calificación), y despues de esto los ciudadanos elegiríamos cuál de los tres nos parece idóneo para ocupar el cargo. La elección se haría en año par, que no coincida con las elecciones de legisladores y presidentes. Deberían durar en sus cargos 4 o 5 años con la posibilidad de ser reelegidos indefinidamente si es que el pueblo lo confirma con sus sufragios.

9.- Pasar la recaudación del IVA a las provincias

Así, cada gobernador podría bajarlo o subirlo según su buena administración y competir con las otras provincias para captar inversiones.

10.- Reducir los subsidios

Los subsidios de la economía llegan a los 30.000 millones de pesos. Si se los reduce, con 6000 millones podría duplicarse el presupuesto educativo, para alcanzar la educación secundaria obligatoria en todo el país. De los 24.000 restantes, podrían utilizarse 1200 millones en quintuplicar el presupuesto para el desarrollo de las ciencias. De esta manera se podría tener más royalties y darles mayor valor agregado a nuestros productos. Y aún quedarían 22.800 millones de pesos para otros proyectos.

11.- Dejar de sentirnos únicos

Los argentinos nos sentimos únicos e insultamos contra todo y contra todos. Nos molesta cuando nos dicen soberbios. Pero de lo que no nos damos cuenta es de que miramos sólo nuestro ombligo. Pido tomar conciencia del mundo, de mi país y tratar de mejorar como persona. Seguramente, el caos personal desaparecerá y podremos entre todos ayudar a que el de nuestro vecino también desaparezca. Como una cadena de favores. Con fuerza. Con amor. Con respeto. Con humildad. Sumando, nunca restando.

12.- Respetar al prójimo

Lo primero que hay que mejorar es el respeto hacia los demás. Vivimos en un país donde nadie respeta las normas de tránsito, las de convivencia. Lo único que le importa a cada uno es salvarse a sí mismo. Nos falta mucho como personas para poder lograr algo.

13.- La educación debe encabezar el presupuesto nacional

Educación debería ocupar el primer renglón del presupuesto nacional, y no sólo una educación enciclopédica, sino formativa y global desde la niñez. De esta forma podremos solucionar problemas de salud, justicia, convivencia y calidad de vida.

14.- Erradicar villas de emergencia

Pienso que deberían erradicarse las villas de emergencia, pero antes de hacerlo habría que hacer un censo para ver cuál es el origen de quienes la habitan. Con el dinero que se recaude con la venta de esos terrenos podrían comprarse tierras privadas (si no hubiera fiscales), parcelarlas y entregar una parcela a cada familia que acepte el traslado al lugar elegido, con una tendencia precaria, no trasladable por un término a fijar (por ejemplo, 10 años), y entregar materiales para la construcción de viviendas, herramientas, semillas, núcleos de animales y otros elementos para desarrollar emprendimientos productivos, además de asesoramiento de especialistas (agrónomos, veterinarios, arquitectos, médicos, ingenieros). Con esos emprendimientos en marcha, pagar una cuota anual y/o mensual según la capacidad de pago de cada uno para utilizar ese dinero en nuevos emprendientos.

15.- Justicia

Si se aplicara, no seríamos un país fuera de la ley, como habitualmente nos sentimos. Con justicia la corrupción y cualquier delito serían penados, no importa dónde se cometan, y nos obligaría como sociedad a respetar las normas que nos hemos impuesto y hoy no cumplimos.

16.- Fin de las listas sábana

a) Para optimizar el mecanismo electoral debería permitirse que el votante pueda eliminar (tachar) nombres de candidatos de las listas sábanas. Pero antes que votar hay que saber hacerlo, por eso lo más importante es mejorar la educación básica.

17.- Volver a enseñar educación cívica

Para que los chicos sepan qué es la Constitución argentina hay que enseñar otra vez educación cívica en la escuela. Eso permitirá aprender las leyes necesarias para la convivencia y el respeto a la libertad del otro (tránsito, basura, ruidos molestos, comportamiento urbano). Todo lo demás viene por añadidura.

18.- Recrear el Fonavi

Para posibilitar la construcción de viviendas ?e intentar no repetir errores que han desvirtuado un buen sistema para solucionar el problema habitacional? habría que recrear el Fonavi (Fondo Nacional para la Vivienda) y combinarlo con un plan de ahorro y préstamo previo de un año, que asegure al beneficiario el acceso a su vivienda.

19.- Cambiar el sistema de voto

Para que los diputados sean más sensibles a la gente que los votó deberían elegirse por distritos pequeños (tipo partido o municipio) y no por provincia completa. Eso daría más representatividad a la Cámara baja y eliminaría las listas sábana.

20.- Una idea de Ameghino para la producción de energía

Recuperar las estaciones abandonadas con generadores de energía eléctrica y etanol a partir de leña de plantaciones aledañas, principalmente en regiones anegadizas. La antigua idea de Florentino Ameghino de profundizar las lagunas y plantar árboles en vasta escala para que los paisanos no estuvieran de holgazanes en los boliches.

21.- Reinsertar a los excluidos

Es fundamental trabajar en la reinserción social de los excluidos, a través fundamentalmente de la educación, la capacitación laboral, y los microemprendimientos. El rol de las ONG en esta problemática y la participación de voluntarios y sponsors deben ser ampliamente difundidos y alentados. Todos deberíamos involucrarnos.

22.- Respetar la Constitución Nacional

Sólo un renglón. Respetar las reglas de juego que fija la Constitución Nacional y no correrse ni un centímetro. Lo demás son sólo instrumentos que irán modificándose según evolucionemos.

23.- Transparencia

Construir un sitio web donde todo proyecto de gobierno de alcance municipal, provincial o nacional pueda ser publicado con antelación para que la gente vote a favor o en contrar, sugerir modificaciones de ciertos puntos y que a su vez sean votadas y discutidas. En otro sitio web deberían divulgarse las finanzas del Estado y verse de manera gráfica el avance o retroceso en áreas clave de la economía, la salud, la educación, como si fuera una tabla de posiciones, la misma que apasiona en el fútbol.

24.- Una sola boleta

Hacer como en Australia: cuando se entra en el cuarto oscuro hay una sola boleta y allí están todos los candidatos La gente vota escribiendo al lado de cada uno consignando el orden de preferencia. Además, de no prestarse al desmanejo actual, reduce el costo de imprimir boletas para los partidos políticos.

25.- Autocriticarnos

Los argentinos somos engrupidos, soberbios e intransigentes. Engrupidos por pensar que con sólo un cartel impactante y algo de ?labia? podemos llegar a ser directores de empresa, diputados, senadores e incluso presidentes? Soberbios por pensar que sin efuerzo podemos sentarnos a dialogar sin escuchar y sin siquiera saber de qué se trata el problema. Intransigentes por creer que la realidad es sólo una y cómo nosotros la percibidos. Estos tres defectos nos convirtieron en un pueblo de mediocres.

26.- Políticos inteligentes

Hacen falta hombres y mujeres que piensen el país como una unidad y se pongan objetivos, más allá de las diferencias, que nos permitan ver hacia qué país vamos y que los diferentes gobiernos le puedan dar continuidad al camino elegido, más allá de los diferentes matices políticos.

27.- Nuevos políticos

Que los graduados en ciencias políticas, en vez de crear consultorías, ingresen a la política con ideas renovadas y sin herencias ni acomodos a sus espaldas.

28.- Regionalizar por clima

Dividir la república en zonas productivas por climas y realizar acuerdos trasnacionales con países que tengan un desarrollo similar o afín con dichas regiones.

29.- Federalizar

Promover el federalismo real y erradicar el centralismo porteño para siempre. Promover la unión estratégica de los nuevos estados independientes, con una fuerte inversión en la militarización en cuanto a fuerzas armadas fuertes y técnicamente modernizadas. No adoptar ninguna sugerencia de ninguna potencia para la creación de la nueva fuerza de defensa de la región.

30.- Prevención del delito

Promover la difusión de los perfiles de los delincuentes por robo reiterado, portación de armas de guerra, violación, homicidio, tortura y privación de la libertad y cualquier otro delito aberrante: las caras y la historia de estas personas deben ser reconocidas por la comunidad entera.

31.- Un sistema representativo unitario

¿Por qué no modificamos nuevamente la Constitución Nacional y transformamos el país en un sistema representativo republicano unitario, al estilo de Chile o Italia? Es mucho más barato y la representatividad está dada igualmente. Hoy los medios de comunicación y los adelantos tecnológicos permiten una comunicación fluida entre los intendentes, los delegados regionales y el Parlamento nacional. Los asesores podrían ser las universidades, y sobraría muchísimo dinero para hacer una mejor distribución de la riqueza.

32.- Construir silos

Debería usarse parte del incremento de las retenciones a la soja para construir con carácter de urgente (en menos de un año) silos de la última tecnología. Estados Unidos tenía una capacidad de almacenamiento de alrededor de una vez y media el volumen de siembra. En Canadá era del doble. En la Argentina no llegamos ni al 40%, y que esté en condiciones, aún menos. Luego aseguraría que la administración fuera cooperativa e impondría condiciones para formar parte de su administración.

33.- Respetar valores

Lo primordial es la educación, pero no académica sino en valores esenciales y comunes a todos los que conforman la Nación. Respeto y tolerancia deberían encabezar el top ten. Desactivar la frivolidad y el facilismo y acompañar estos principios con el ejemplo de cada uno de nosotros. Solo hace falta la voluntad política de todos los responsables de los medios de comunicación y de los políticos que deben pensar en el largo plazo y no en la próxima elección.

34.- Generar un consenso nacional

Generar un consenso nacional, con principios, al que todos los sectores se comprometan (por ejemplo, la prioridad de abastecer el consumo interno con la producción propia a precios de privilegio, pero sin que el Estado tenga que subsidiarlos), para que los poderes tengan una guía de continuidad, en especial las cámaras legislativas. Gastamos mucho dinero y energías en deshacer lo que hicieron los anteriores gobiernos. Ese es nuestro déficit, en eso se nos va la riqueza.

35.- Cumplir con el decálogo de los países ricos

Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos se descubre que la mayor parte de la población cumple las siguientes reglas (cuyo orden puede ser discutido): 1. Lo ético como principio básico. 2. El orden y la limpieza. 3. La integridad. 4. La puntualidad. 5. La responsabilidad. 6. El deseo de superación. 7. El respeto a las leyes y los reglamentos. 8. El respeto por el derecho de los demás. 9. Su amor al trabajo. 10. Su esfuerzo por la economía y acometimiento. En los países pobres sólo una mínima parte de la población sigue estas reglas en su vida diaria. No somos pobres porque a nuestro país le falten riquezas naturales o porque la naturaleza haya sido cruel con nosotros. Simplemente somos pobres por nuestra actitud. Nos falta carácter para cumplir estas premisas básicas del funcionamiento de la sociedad.

36.- Controlar la violencia en el aula

Educar con todo: basta de tomas de colegios, universidades o de alumnos de 15 años que les pegan a los profesores y están a punto de ser padres. Hay que educar también a los padres en el tema, porque muchas veces son ellos quienes fomentan estas actitudes.

37.- Cambiar la cultura política

Empezar por formar pensadores críticos desde las aulas, para elegir con criterio y votar al mejor, no al menos malo. Cambiar la ley electoral: que no se pueda ser presidente con menos del 51% de los votos y el primer mandatario tenga formación en ciencias políticas. Que cualquier persona que aspire a ser político o funcionario presente una lista de méritos personales y laborales. Exigir que el gobierno presente cada tres meses informes de su trabajo, realizado en sesiones abiertas, televisadas y con posibilidades de preguntar.

38.- Juicio de residencia

La Constitución debería establecer algo similar al ?juicio de residencia? (al que eran sometidos los virreyes y oidores que cesaban en su cargo), por un tribunal mixto compuesto por legisladores de ambas cámaras, y de algún otro ámbito, tanto en el nivel nacional como en el provincial y sobre todo en el municipal. O sea: que se castigue al funcionario que roba; no como ahora, que nadie va preso.

39.- Más cultura del trabajo y el esfuerzo

Hay que incrementar la cultura del trabajo y del esfuerzo. Basta de división social y lucha ficticia entre ricos y pobres: la Argentina sigue siendo uno de los países de América latina con mayor clase media. Basta de estigmatizar al que gana dinero. Ganar dinero está bien y debería ser el objetivo de todos mediante el esfuerzo. No podemos demonizar al que mediante su esfuerzo genera riqueza.

40.- Promover la autonomía de las personas

Promover el desarrollo de las personas sin que dependan de la dádiva del gobierno de turno: campañas anticlientelismo, antifavor del puntero del barrio, antiplán trabajar/pan o lo que sea en forma crónica (si se aceptarían para los períodos de emergencia, pero con fecha de caducidad pronta, de la mano de un plan de recuperación nacional); promover el pago de planes de ayuda, siempre con trabajo efectivo como contrapartida, además de planes antiñoquis.

Producción: Josefina Laurent

Foro en lanacion.com: www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1027409

China Zorrilla

Este país tendría que ser un país jauja, un país de ensueño, perfecto. Porque es bellísimo y me impresiona bastante cómo los argentinos desconocen su propio país. Me ha pasado de juntarme con amigas que me piden que les cuente sobre la Quebrada de Humahuaca. Pero, ¡vayan a verla ustedes!, les respondo. No valoran las bellezas y ventajas que tienen y soy yo la que viene a contarles a los porteños

cómo es una ciudad como, por ejemplo, Bariloche. Piensan que es normal poder elegir entre ir a esquiar al Sur o bañarse en el Norte en la misma época. Bueno, sépanlo, y con esto quiero retar a los argentinos: no es normal tener tantas opciones dentro del mismo país.

Actriz

Victor Hugo Morales

El cambio más posible es trabajar sobre dos ejes, la solidaridad y la juventud, y si se pueden unir ambos, mejor. Hay que formar una cultura de la solidaridad entre los jóvenes. La mía es una generación que no tiene chance ya de revertir los procesos, por eso digo que hay que hacer hincapié en los jóvenes y en la solidaridad. Siempre se habla de la juventud negativamente, pero nadie hace prensa sobre las acciones positivas que, lo sé, son muchas y eso ayudaría a estimular a la juventud dentro de la línea de la solidaridad.

Locutor y periodista

Santiago Kovadloff

La Argentina fundamentalmente tendría que dejar de ser un país repetitivo, que vivencia su falta de imaginación política, y que opta por la reiteración de consignas con las que la política es una organización o una corporación, antes que ser representativa de las instituciones republicanas. Esto es lo primero que tendríamos que tratar, para lograr que se acerque un poco más al siglo XXI y se aleje del siglo XIX. Hay que lograr que la educación no sólo sea un recurso del que pueda disponer la población, sino que su vigencia se traduzca en las características del discurso de sus dirigencias. Necesitamos un país que capitalice sus fracasos. Toda las naciones que han madurado han tenido fracasos, pero lo que las distingue es la capacidad de capitalizarlo, de aprender de él. Eso no sólo tiene que ver con la educación sino con la actitud reflexiva. Pensar es una actividad infrecuente en este país. Necesitamos fortalecer las relaciones regionales e inscribir el concepto de desarrollo que impulse a la nación. Por último, es necesario que descubra que uno de los grandes desafíos del presente es la ecología y el pasaje de la sociedad productiva de elementos naturales a productos nacidos del conocimiento.

Filósofo

José María Muscari

Lo que hay que cambiar es el nivel de tolerancia en la sociedad. Somos una sociedad que, aunque elegimos a nuestros dirigentes, no los dejamos gobernar demasiado. Y, desde el gobierno, tampoco parecen tener muy en cuenta que venimos padeciendo crisis tras crisis y, para estar al frente de un país como éste, deberían acercarse al pueblo de otra forma.

Director teatral

Pacho O’Donell

La argentina cambiaría si se respetara estrictamente el texto de la Constitución. En estos momentos, las violaciones a ésta me parecen muy serias. Muy graves en todo sentido.

Escritor e historiador

Inversión y roles

Hay una íntima relación e interdependencia entre ambas expresiones, más si se aplican sobre nuestra actualidad.

El presente análisis no tiene referencia con la parte monetaria. Veamos. Somos responsables de nuestras decisiones, en todos los campos. Esta historia, ya metida con el bolsillo de casi todos los argentinos, comenzó al elegir candidato… ¿te acordás?… Pingüino o pingüina…

Es útil tener presente que:

Cuando a ella le toco acompañar lo hizo de manera ejemplar.
Con gran prudencia y tacto. Era la primera dama, sin mayores exhibicionismos. Era senadora y reconocida por la firmeza de sus decisiones. Por eso sorprende que hasta ahora, nadie la haya visto como otrora, como cuando era senadora.

El rol del “ex” es ser el epicentro mediático. Así, es el principal ideólogo responsable de todo lo que nos afecta, democráticamente. Eso sí, exento de toda responsabilidad institucional y jurídica sobre nuestro destino colectivo.

Convirtieron a las instituciones en el patio de una casa familiar.
Sin límites, defenestran a quienes tengan ideas diferentes.
El poder los ha enceguecido y, según parece, inmunizado.

Eso si, gracias al ex, el pueblo delibera sobre estos temas en los almuerzos, cenas y sobremesas. Si, cada día más argentinos participamos en diálogos de todo tipo. El “ex” logró instalar la política en el seno familiar… Como debe ser una sociedad encaminada en una democracia madura.
De boca en boca la información aumenta el conocimiento de cada uno sobre el tema campo, por esto cada vez más personas están a favor de la causa y menos connacionales permanecen en la cárcel de la microdemocracia de papel defendida por el matrimonio.

El “ex” la defiende por sobre cualquier cosa. Por eso raya en rabia… Nunca se bajo del poder, oscureciendo toda decisión de la Presidenta. Privilegia la confrontación al diálogo. Hábil táctico, pero autolimitado estratega.

Por esto entiendo que concluye una etapa. Vivimos los últimos días del doble comando, de la incompetencia en acción. Llamemos a las cosas por su nombre. Esto nos pasa.
Nuestro destino esta en manos incompetentes, al menos para esta ocasión.

Sin certidumbre ni racionalidad, crece la zozobra y el desánimo. Incluso en ellos mismos, que continúan en la postura de sujetar el poder para generar más incompetencia, paso a paso.

Lo mejor que nos pudiera pasar es que el “ex” se vaya a vivir a Santa Cruz, viaje a Cuba o Venezuela por 6 meses, que la Sra. Presidente cambie de celulares y secretaria, y tome distancia del partido. No es tiempo de elecciones ni de proselitismo.

Es hora de organizar un equipo de gestión con privados de plural pensamiento para la época histórica que nos espera. Incluso los grandes exportadores pueden aportar mayor porcentual para la ocasión que comienza.

Existe una antiquísima expresión popularizada:

No morder la mano del que te da de comer…

Nadie tomo cuenta la tremenda importancia de nuestros chacareros y hombres de campo.
Son jugadores de primera calidad, reconocidos por su talento en todo el mundo como tales.
Ellos trabajarán como nunca lo hicieron, respaldados por el Gobierno y con la hinchada a favor (toda la clase media nacional más los ricos y pobres que pueden progresar).

Esa primera actividad es la que comienza todo lo demás.
Si ellos producen mucho y muy bien, mejor para los exportadores, el gobierno y la humanidad.
En pocas palabras, estimularlos de todas las formas. Nuestros hombres del campo son hombres de palabra. Cuando ellos la asumen, la cumplen. Esto es lo mejor que puede esperar la humanidad de nosotros.

Satisfacer la demanda en las mejores condiciones y no solo económicas, por que habrá que disponer de un espacio para la solidaridad y la cooperación. O sea, que los números cierren, incluyendo beneficios sociales diversos para dentro y fuera de la Nación. Viviremos una situación que de a poco se convertirá en una emergencia alimentaria global, por ende la voracidad comercial debe ser atenuada por la inteligencia moral de quienes son los máximos responsables públicos y privados de la Nación.

Estamos hablando de la alimentación. Sin ella la vida se acorta.

Los señores y señoras que trabajan la tierra, elaborando granos y productos vegetales para criar animales,
son personas altamente necesarias para
los tiempos que se avecinan.

¡Es una locura pelearse con ellos!

¿En vísperas de un torneo mundial de fútbol, nos desprenderíamos de los mejores jugadores con un cláusula que impida utilizarlos hasta después de finalizado el Campeonato?

Para la redacción de esta editorial, tomé referencias del Principio de Peter, abundantemente explicitada por su creador, el Dr. Lawrence J. Peter. Él sostiene que el ser humano tiene un nivel de incompetencia que cuando lo alcanza, mediante ascenso o aumento de responsabilidad, llegado al mismo comienza a decidir en forma incompatible incluso irracionalmente… como por estos días vivimos.

En este tiempo de tantas y continuas incoherencias, el conflicto ya está afectando el bolsillo de las grandes mayorías. Otra vez el tema dinero entre nos, los argentos… ¿te suena?.
A esta altura, mucho más del 46 % de votantes que acompañaron a la Presidenta en octubre pasado es alcanzado por la sequía financiera y comercial desatada.

Enarbolando el rencor como bandera es imposible construir una sociedad progresista. El amor une, siempre propende a la unidad.
La plaza del ego, solo divide y envanece, aunque se convoque en nombre del amor.

Hasta la próxima. Juan Báez

Esperar lo mejor…

Es la mas clara definición que escuché sobre la esperanza.
Y esta es muy buena como herramienta cada vez que uno la requiera. Si… mientras tanto todo pasa. Lo que hoy es adverso, mañana mismo no lo es. Lo que sea que viva y crea… pasa.
Por esto es muy bueno tener esperanza… esperando lo mejor.

Entre tanto, es contra natural pensar en lo peor, para nosotros y más para uno mismo.

¿Donde esta escrito, que a partir de ahora vendrá algo peor?

Las únicas personas que cambian, son quienes se enojan con el presente que viven y hacen esfuerzos de todo tipo, incluso extraordinarios, para cambiar.
La vida ofrece testimonios a diestra y siniestra. Hay hombres que llegaron a la cumbre, arrancando desde cero. Pasó… y volverá a pasar.

Nada de valor se consigue sin esfuerzo inteligente.

Una mejor democracia se construye con mayor participación, excelente cooperación, más intercambio, máxima capacitación y óptima organización.

¿Quiénes cambiaran la realidad que nos duele? Nosotros mismos. Nadie más lo hará. Aunque no lo crea.

Entonces las cosas serán diferentes, si cambiamos… participando, asumiendo responsabilidades, bajándose de la tribuna de la crítica, del no te metas, del egocentrismo y la pusilanimidad.
Si esa realidad es reconocida… definida con pelos y señales.

¡Con mejor tono cantará el gallo…!

¿Como es nuestra realidad?
Somos una nación adolescente, con una democracia raquítica.
Por todos lados hace agua. Reinan las etiquetas y nada es igual a nada. Y para peor no nos parecemos a nadie.

Tenemos dirigentes con discursos huecos, sin esencia. En otros países (con más decenas en añitos) también los hay. No tenemos la exclusividad.
Solo participamos mayoritariamente a la hora de votar. Esto si lo tenemos que cambiar. Somos únicos.
Disponemos mínima información de partidos y postulantes. Esto también hay que cambiar… de nosotros depende.
No exigimos transparencia ni controlamos. Asi nos va.
No hacemos política, sobre nuestros derechos y necesidades. Hay que empezar…
La cosa pública es de ellos… la usan a su antojo y en contra de la mayoría. Una democracia no tan democrática.

Si a la actual situación conflictiva le ponemos sombras y dudas y además las adornamos de emociones bajas, sobrevendrá el fracaso y la frustración, nuevamente. Si no nos metemos… otra vez las cosas no cambiarán.

Cambiará el collar, pero no el perro

Por esto rescato interesante considerar un punto de vista foráneo, sobre nosotros…
Hasta la próxima. Juan Báez

Nuestra crisis según The New York Times

El diario norteamericano, a través de sus corresponsales en la Argentina, analiza la cuestión estructural del debate político-económico entre el gobierno nacional de nuestro país y los sectores del campo.

Alexei Barrionuevo - Servicio de noticias The New York Times - © 2008

El alcalde Fernando Fischer, de la localidad de Armstrong, estaba radiante a principios de marzo cuando este pequeño poblado, en la provincia de Santa Fe, fue el anfitrión de 200.000 visitantes que estuvieron presentes para una descomunal exposición agrícola.

Los vendedores se extendieron a lo largo de 485 hectáreas de tierra cultivable, exponiendo de todo, desde trilladoras para cosechar hasta las más recientes semillas para cultivos. Las ventas a empresas locales fueron vigorosas.

Fue un orgulloso momento para Fischer y para la pujante industria agrícola de la Argentina.

Pero, menos de una semana después, el gobierno aumentó los impuestos sobre las exportaciones agrícolas, llegando a niveles que ellos ya no pudieron soportar, y desató una crisis política que actualmente amenaza al gobierno de Cristiana Fernández de Kirchner, la presidenta peronista de Argentina, tras poco más de 6 meses en el cargo.

Hoy día, Fischer es uno de docenas de políticos que han transformado provincias rurales que solían ser bastiones del peronismo, cruciales para lograr la elección de Kirchner en octubre, en centros de ferviente oposición política.

Su revuelta demuestra el grado de profundidad hasta el cual la decisión de la Presidenta ha dividido incluso a los peronistas, dejando a políticos del interior desgarrados entre sus lealtades de partido y sus furiosas bases populares.

De manera similar, esta situación revela la fuente de buena parte de su ira: el hecho de que la creciente influencia económica de las provincias rurales de Argentina no se haya traducido en una mayor voz en política, ya no digamos con respecto a cómo se gastan los impuestos que ellos pagan.

Fischer, integrante del Partido Peronista de toda la vida y alcalde desde hace ya 19 años, es un buen ejemplo de la inconformidad que actualmente envuelve a las filas del peronismo.

Él dice que el gobierno de Kirchner es “sordo y ciego” al daño que le está ocasionando a la economía agrícola de Santa Fe, la provincia nororiental en la que se localiza Armstrong.

“Como dijo el ex presidente estadounidense Bill Clinton, ‘Es la economía, estúpido’, y por esa razón nosotros votamos por ella”, dice Fischer, quien también es médico. “Además, nosotros somos realmente estúpidos. Ahora, nos sentimos profundamente traicionados”.

La iniciativa gubernamental en debate condiciona los impuestos sobre cultivos como la soja a los precios mundiales de los productos.

Esos precios han estado registrando un auge en los últimos meses, aumentando el impuesto de exportación que pagan los agricultores, así como reduciendo marcadamente sus ganancias al tiempo que llenan las arcas del gobierno.

El impuesto sobre la soja, por ejemplo, la mayor exportación agrícola, que había sido de 35%, ya ha subido hasta 44%, aproximadamente.

Para Cristina Fernández de Kirchner, los sucesos recientes son un repentino revés político. Ella llegó con facilidad a la victoria, en parte, debido al respaldo del campo, incluidos propietarios de granjas pequeñas y medianas que se beneficiaron de las políticas fiscales de su marido tras la devastadora crisis financiera del país, en 2001.

Desde la revuelta de agricultores, llevando a cabo paros nacionales en los que cerraron carreteras, impidieron la exportación de granos y, a veces, contribuyeron a escasez de alimentos, ella se ha referido a ellos como “conjuradores golpistas”.

Este tipo de declaraciones y otras, afirman analistas, han sido asombrosamente impolíticas y han alienado incluso más a la gente que, en otra época, estuvo entre sus más firmes partidarios. Los índices de aprobación de Kirchner han caído a casi 20% en semanas recientes.

“Ellos son aliados naturales, la gente del campo y la familia Kirchner, pero, actualmente, son enemigos”, nota Juan Miguel Massot, economista por la Universidad del Salvador en Buenos Aires.

Con el marcado aumento de la inflación, particularmente en alimentos, el respaldo hacia los Kirchner de las clases trabajadoras, su principal base electoral, también podría estar en peligro.

“Ellos están perdiendo apoyo en todos y cada uno de los segmentos de la sociedad argentina”, dice Daniel Kerner, analista del Grupo Eurasia, consultoría de riesgo sita en Nueva York. “A este paso, los Kirchner van a terminar completamente solos y aislados”.

Publicado en Diario Los Andes - Ver nota original