Archivo de Junio, 2008

¿Una movida del destino, con sabor a libertad…?

La rebelión del té* y nuestros días…

Hay múltiples analogías entre los dos hechos, son hitos históricos.
En el primer caso emergió y se expandió la idea de libertad hasta concluir en la Independencia de los Estados Unidos y culminar con George Washington en la Presidencia.

¡En pocas palabras la sociedad civil construyó su destino!

Nosotros estamos ante una excepcional oportunidad, liberarnos de la pusilanimidad y sus principales promotores políticos y a la vez responder con honor al desafío que nos ofrece la humanidad.

Una causa con dos efectos inestimablemente profundos y dignos.

En ambas circunstancias el reclamo nació desde la sociedad civil hacia el poder gobernante.

1ra. Analogía: ¿Cómo? Unilateralmente decidieron aumentar sus ingresos, más allá del nombre y de como, sea un impuesto, tasa o retención… es lo mismo: Disponer de más dinero que antes, por la misma operación comercial.

2da. Analogía: ¿Por qué? se decidió así… de la noche a la mañana, de prepo. En el caso del té, porque había crecido enormemente la deuda del imperio británico y estaban con escaso efectivo.
En nuestro caso… no lo sabemos y cuesta aceptar que “la caja está vacía”, después de tantos meses de bonanza y recaudaciones record y abundantes.

3ra. Analogía: ¿Quiénes? Comenzaron levantándose los colonos de Boston y luego se plegaron los comerciantes de casi todo lo que hoy es EEUU. Aquí empezamos en Gualeguaychú, continúo en Rosario y luego en casi todos los pueblos y ciudades del interior. En ambos casos funcionaron a través de asambleas, o sea democracia básica.

4ta. Analogía: ¿Qué pasó? En el caso del té se consolidó el cambio de mentalidad en el colectivo social, deshaciéndose del poder despótico del Rey. En nuestro caso se observa mayor participación civil con una clara y creciente tendencia a hacer respetar los derechos constitucionales. Emergen señales de un nuevo tiempo. ¿Nos falta el rey?

5ta. Analogía: ¿Para qué? Ambos casos implícitamente instalaron el debate moral y el comportamiento ético en la actuación política.

Seguramente apreciado lector/a descubrirás mas porque y para que navegando a través de los tradicionales buscadores de Internet, en pos del enunciado que esta debajo del título de esta nota editorial.

No sabemos si por allí anduvo un Fred de Angeli yanqui. Tal vez si… Nuestro criollito impacta por su simpleza, espontaneidad y sinceridad. Y por esta sencilla regla del buen vivir se comunica con todos…

Por eso es un gran ejemplo para imitar, por eso es líder.

Además todos tenemos de estos valores adentro… Por eso nos llega, lo que dice. Seguramente no los usamos con frecuencia, quizás por estar en otros menesteres, más chiquitos.

La credibilidad de las autoridades se devalúa día a día, especialmente por lo que expresan…, sus imágenes públicas caen por el propio peso de un protagonismo, exacerbante.
Después de escucharlos, uno reflexiona y se da cuenta que no queda nada… Un taxista el otro día, me pidió permiso para apagar la radio… ¡No la quiero escuchar… manifestó!
La ausencia de una justa causa como argumento, refuerza los yerros usando viejas ideas, sin calidad ni esencia.
Por esto se descalifica, menosprecia y sermonea. La impotencia se siente… y crece.

Los argentinos queremos que nos suceda lo mejor. Nuestra atención y esperanza están concentradas en el Congreso y aledaños.
¿Que clase de democracia tenemos, si permitimos que… un particular (el ex) ostente y ejerza más poder que nuestro Vicepresidente Constitucional? Además nadie con peso le dice nada. Y para sorpresa de todos un ministro y un gobernador… desvalorizan al Ing. Cobos y su investidura. Pregunto… ¿Que clase de demócratas y plurales son?
El ex falta el respeto al partido que lo tiene de responsable mayor. Tiene derecho a ser egocéntrico… y en extremo, comportándose con mayor autoridad al propio General. Eso sí, ateniéndose a las consecuencias… Lógico, terminará auto destruyéndose a sí mismo y a todo lo que lo rodea.
Nosotros también tenemos derecho a negarle cívicamente cualquier protagonismo por sobre las instituciones. Es su deber respetarnos.

¡Yo como ciudadano se lo exijo!

El diagnóstico que comunicaron públicamente no es tal, por eso fallan con el tratamiento y continuamos atados a un destino incierto, guiados por visiones distorsionadas de la realidad.
Así las cosas, irritan las cacerolas que antes usaron de palanca y bandera.
La clase media esta en franco proceso de maduración. Una Nación libre y próospera será posible, en cuanto la clase media sea el gran referente social. Estamos transitando hacia una transformación cívica masiva. Esto es una mutación política inteligente y madura.
Independencia, interdependencia y dependencia. Son las condiciones en cualquier sociedad humana. El asunto pasa por la afinidad de vínculos e intereses. Creo que debemos igualar para arriba, hasta la clase media.

El problema campo/gobierno se convirtió de a poco en un fenómeno que conmocionó a la sociedad en toda su extensión. Se creó una causa ideológica que se constata fácilmente en la rápida recepción que se hace de los derechos naturales y las ideas ilustradas que nutren este movimiento libertario.
Por eso hay respuestas a favor en todas latitudes y clases.
Queremos dejar de ser una nación chata, desunida.
Basta de ricos con fango y de pobres que trabajan como militantes pagos.
Queremos ser una sociedad libre y progresista. Es la respuesta a una aspiración natural.

El caso del té empezó siendo un incidente y se transformó en una movida global. Así tuvieron lugar el mito y la leyenda hasta la independencia. La historia forjó nuevos días a partir del primer llamado de auxilio declarado por un pequeño grupo de colonos.

Aquí comenzó algo mucho mayor a partir del “… muchachos, vamos a las rutas”.

Aquí se esta construyendo las bases de una nueva y gloriosa nación. Hasta la próxima. Juan Báez

Nota: * Conocido como el incidente del té, sucedió en EE UU en el año 1763.

Tulio Halperín Donghi:“La prosperidad del campo alcanzó a amplios sectores de la sociedad”

Ahora comienza una etapa donde saldrán a la luz, las mejores ideas desde los diferentes bloques, buscando encaminarnos a una epoca altamente favorable. Los mayores talentos y las mejores decisiones requieren de hombres y mujeres a la altura de las circunstancias. Todos son agentes de una oportunidad excepcional. Si vamos a ver la mejor calidad institucional el ex debe respetar las autoridades electas. No solo con quien es su conyuge, sino con nuestro Vice Presidente. Además no tiene, por ahora ideas de calidad para la coyuntura. De la lectura de los medios del interior extraje la nota que invito a reflexionar. Hasta la próxima. Juan Báez

Tulio Halperín Donghi:“La prosperidad del campo alcanzó a amplios sectores de la sociedad”

El prestigioso pensador explica por qué las cacerolas civiles han remplazado a los golpes militares como emergentes de las crisis políticas y desarrolla el permanente conflicto entre centros urbanos y productores rurales por la riqueza.

-¿Por qué cree usted que la Argentina se encuentra otra vez en situación de asamblea generalizada, con cacerolas en las calles y en medio de una crisis política imprevista?

-Habría que remontarse muy lejos para inventariar todos los factores que llevaron a esta situación.

Está en primer lugar, diría yo, el eclipse político de las fuerzas armadas, que no sólo incita a las fuerzas políticas a llevar el conflicto entre ellas a niveles en los que ya no corren peligro de inducir a aquéllas a remplazarlas en el gobierno, sino que -cuando las crisis políticas o económicas alcanzan efectos que comienzan a parecer intolerables- sea eso que solía llamarse el pueblo o la ciudadanía y ahora es conocido como “la gente” el que se entregue a intervenciones violentas a través de las cuales busca expresar lo que llama su bronca, animado a ello por el falso recuerdo de que fue su tenaz y heroica resistencia la que puso fin a la experiencia de terrorismo de Estado vivida durante la última dictadura militar, cuando fue sobre todo la prodigiosa ineptitud de quienes la ejercieron la que los obligó finalmente a huir del poder.

-El disparador de esta nueva modalidad de protesta fue el corralito y ese reclamo popular terminó con la salida del presidente…

-Cuando el presidente De la Rúa tuvo la insolencia de enfrentar mediante el estado de sitio la cólera popular que -suscitada por el súbito colapso de las finanzas nacionales- se había hecho dueña de la calle, la primera consecuencia fue una masacre policial seguida inmediatamente del fin de su presidencia, y de la apertura de una etapa en que la Argentina vivió de veras en estado de asamblea.

Cuando la movilización popular comenzaba a amainar, el asesinato policial de dos manifestantes vino a devolverle una intensidad que persuadió al doctor Duhalde de la necesidad de abreviar su gestión al frente de la presidencia que había quedado vacante, ya que sólo un rápido llamado a elecciones podía aventar la amenaza que esa situación estaba haciendo pesar sobre su cabeza; esa segunda experiencia vino a confirmar que la Argentina vivía una situación inédita en que el Estado sólo retenía el monopolio de la violencia a condición de renunciar a usarla.

-¿El kirchnerismo no pudo revertir ese condicionamiento?

-Esa situación no había cambiado cuando el doctor Kirchner asumió la presidencia y dura en lo esencial hasta hoy. Desde luego, las consecuencias fueron menguando paulatinamente; la más duradera fue la capacidad que retenían organizaciones surgidas durante la crisis y estaban adquiriendo otras más tradicionales, desde sindicatos de obreros y empleados hasta asociaciones estudiantiles, para imponer inesperadas trabas al tránsito, creando un mal humor bastante generalizado, pero no lo bastante intenso como para suscitar reacciones violentas.

El nuevo gobierno no buscó cambiar esa situación: en parte, porque tenía buenos motivos para desconfiar de la lealtad de las instituciones a través de las cuales el Estado ejerce esa violencia sobre la cual reivindica un derecho monopólico; pero en parte también porque esperaba compensar, con el apoyo de las organizaciones surgidas de la crisis, el que no recibía en medida suficiente de las sindicales y de las máquinas políticas del justicialismo.

-¿Cómo describi-ría al campo como actor político en la historia argentina, antes visto como baluarte de la oligarquía ganadera y hoy presentado por el Gobierno como el sector que se opone a la distribución de la riqueza?

-Desde antes que la Argentina fuese la Argentina, el interés rural invocó su condición de único productor de los bienes que permitían a las tierras del Río de la Plata insertarse en el comercio mundial para presentar a los productores rurales como los únicos cuya actividad agregaba algo valioso a la riqueza nacional; comenzaron tan pronto a hacerlo que pudieron apoyarse para ello en la doctrina económica de los fisiócratas del setecientos.

Cuando la doctrina clásica pasó a caracterizarlos como beneficiarios de rentas de monopolio, respondieron a esa caracterización, que juzgaban calumniosa, insistiendo aún más en los titánicos esfuerzos que les habían permitido vencer las resistencias de una naturaleza indómita para crear en las pampas uno de los mayores centros agrícola-ganaderos del planeta; desde entonces siguen oponiendo esa imagen heroica a la que los representa como integrantes por excelencia de nuestra clase ociosa.

Ese debate ya rutinario es alimentado por conflictos que no son nuevos y que giran en torno a la distribución, dentro de la sociedad argentina, del excedente producido por las exportaciones agropecuarias.

-¿En algún momento cambia esa preponderancia del campo?

-La crisis de 1929 vino a cambiarlo todo en este aspecto, al obligar al Estado a ejercer un arbitraje -ahora no sólo explícito sino permanente- entre los intereses del sector rural en su conjunto y los de otros (en primer lugar el industrial) que compensaban en parte con su mayor dinamismo la ya irremediable pérdida de velocidad del agropecuario.

En ese marco nuevo, la revolución peronista iba a ganar el favor de las mayorías populares urbanas sin sufrir pérdidas significativas en el apoyo de las de las cuencas cerealeras, arbitrando a favor de las primeras al mantener muy alto el valor internacional del peso y compensando las pérdidas de las segundas a través de la congelación de los arrendamientos.

-Esa compensación ¿alcanzó para evitar reclamos rurales?

-Esa solución que dio Perón al campo no impidió que ya se diera algún anticipo parcial del actual conflicto. Ocurrió en 1947, cuando la Federación Agraria, entonces expresión de los chacareros arrendatarios, llegó a amenazar con quemar la cosecha para la cual el Gobierno había fijado precios que encontraba insatisfactorios; luego de un breve intercambio de amenazas cada vez más truculentas obtuvo un modesto reajuste de los precios que objetaba con tanta energía. Poco después desaparecía la ocasión para nuevos conflictos al cesar la breve bonanza exportadora de posguerra y sólo después de que en 1963 se cerró la etapa de precios y volúmenes deprimidos abierta más de diez años antes; esa oportunidad vino a repetirse.

-¿Hay algún antecedente de las retenciones tal cual las conocemos ahora?

-En 1967, siendo presidente el general Onganía y ministro de Economía el doctor Krieger Vasena, se introdujo por primera vez el régimen de retenciones que está en el origen del actual conflicto; en ese caso, para financiar un ambicioso plan de obras públicas destinado a revitalizar otros sectores de la economía, sin provocar por cierto reacciones como la que ha desencadenado la reciente iniciativa del ministro Lousteau.

-¿Por qué en ese momento no hubo una protesta generalizada del campo como ahora?

-Si esas reacciones no se produjeron entonces y sí ahora es, en parte, porque no se había completado aún la transformación social de la que fue teatro la pampa húmeda a partir de la revolución peronista.

Debido a los efectos de la congelación de arrendamientos, los chacareros en tierra ajena no tenían ya una presencia numéricamente dominante en esa sociedad, pero estaban apenas comenzando la expansión de la agricultura en tierras antes ganaderas y los avances de la mecanización -con su consecuencia en el despoblamiento de los campos-, que iban a transformar profundamente el paisaje social de la pampa húmeda, despojando a sus conflictos internos de la gravitación que habían tenido en el pasado, aunque ya por entonces se habían atenuado lo suficiente.

Cuando el general Lanusse ofreció la Secretaría de Agricultura al presidente de la Sociedad Rural, éste le sugirió que designara en su lugar al de la Federación Agraria, que se guiaría en su gestión por criterios muy parecidos sin que pudiera reprochársele su pertenencia a la oligarquía terrateniente.

-¿En qué se nota hoy esa transformación social del ámbito rural?

-La consecuencia es que hoy la defensa de la prosperidad “del campo”, una prosperidad que se percibe mejor que en el mismo campo en los centros urbanos menores y que ha alcanzado también finalmente a la que fue sólo anteayer capital de los cereales (y del peronismo) y hoy es socialista capital de la soja, es capaz de movilizar en Rosario a muchedumbres que no tienen necesariamente parte directa en el conflicto, pero perciben muy bien hasta qué punto esa prosperidad ha repercutido positivamente en sus vidas.

Es entonces quizá un poco injusto achacar a la indudable torpeza con que el Gobierno se ha manejado a lo largo del presente conflicto, la solidez que conserva el movimiento de protesta, que se debe más bien a que -por desigual que sea la distribución de los frutos de la “prosperidad del campo”- ésta ha alcanzado a sectores mucho más amplios de la sociedad de la pampa húmeda de lo que sostiene (y sin duda cree) la señora Cristina Fernández de Kirchner. La Nación

Publicado en Diario Los Andes - Ver nota original

Voces del interior…

1. NP – Noticias Paraná, diario de Entre Ríos

Ingobernabilidad: Los Kirchner siguen desaparecidos mientras crece la conmoción; El pato esta debajo de la cama y solamente D’Elía se moviliza.Muy graves acontecimientos recorren la República, pero las autoridades no se encuentran visibles. En Gualeguaychú el Pueblo gritaba Urribarri Traidor y cagón ¿Dónde se encuentra el Poder Ejecutivo Nacional y Provincial? Hay como una suerte de ausencia de poder, mientras miles de personas han ganado las calles en decenas de localidades.

Las autoridades nacionales han decidido que el sábado les corresponde una licencia en sus funciones públicas, justo cuando la intervención de la Gendarmería Nacional en Gualeguaychú, Entre Ríos, y la detención, durante algunas horas, de Alfredo De Angeli, disparó el conflicto a niveles muy peligrosos.
Fue un sábado de enorme actividad: cortes, movilizaciones, cacerolazos, argentinos en cabildeo permanente hasta en la puerta de la Quinta Presidencial de Olivos, en la Plaza de la República, frente al Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, en las plazas de decenas de localidades, y sin embargo el Ejecutivo Nacional siguió ausente.
Durante el largo sábado, el kirchnerismo no pudo expresarse a través del peronismo, que preside Néstor Kirchner; el peronismo como movimiento le ha dado la espalda al santacruceño.
La única posibilidad de convocatoria de Kirchner es acudir al piqueterismo pago de Luis D’Elía, quien ahora puede provocar el enojo popular que en otras ocasiones no halló porque en muchos prevaleció el temor que, probablemente, se ha comenzado a perder. Y también eso es peligroso cuando su gente se encuentre con la de Raúl Castells, que ya se encuentra en Plaza de Mayo.
El modelo de poder de los Kirchner luce asfixiado, agotado, obsoleto. El modelo de poder de los Kirchner ha comenzado a abandonar la Casa Rosada y la Quinta de Olivos, y si los Kirchner desean permanecer, tendrán que buscar otras formas de representación popular, de comunicación social y de gestión de gobierno.
Con el modelo de poder heredado de Néstor, Cristina no podrá cumplir su mandato institucional. Eso es obvio. Cualquiera lo sabe.
Muchos argentinos advierten que la desaparición de los funcionarios puede ser por la confusión que existe en los Kirchner. Pero no es hora de temores sino de decisiones valientes. Por ejemplo, abrir el diálogo, deponer enconos, gobernar con espíritu grande.
Es costumbre de los Kirchner recluirse en el silencio cuando ocurren situaciones graves que los incomodan, y entonces el resto de los funcionarios retrocede, esperando directivas.
Pero hoy tenían que exhibirse diferentes. Tenían la obligación de demostrarle a los argentinos que sí les importa la gravedad de los acontecimientos y que están dispuestos a hacer lo necesario para resolver la crisis, no continuar como espectadores, creyendo que eso erosiona a quienes reclaman.
Los argentinos necesitan autoridades se expresen y, en especial,, que cumplan con aquellos gestos que se les demandan desde hace 100 días: convocar al diálogo, resolver la disputa que amenaza la convivencia social y recuperar la producción económica.
El autismo gubernamental por estas horas provoca enojo porque es fácil saber dónde se encuentran los Kirchner: o en la Quinta de Olivos o en El Calafate, pero Cristina de Kirchner ya había cancelado ese viaje.
Los argentinos no están buscando una Asamblea Legislativa para designar nuevos gobernantes porque esa especulación es traumática. Pero tampoco pueden arriesgarse a mantener este rumbo de colisión. Los pueblos no deben suicidarse sino apostar a que mañana será mejor.
Es responsabilidad de los gobernantes comportarse a la altura de las expectativas de sus gobernadores, en especial cuando mucho hicieron para impedir el diálogo, para resquebrajar a la oposición, para alcanzar una peligrosa hegemonía.
Suponer que llevando ahora a los piqueteros a las calles las quejas se van a terminar es no comprender el fondo de la cuestión y encerrarse en un punto de vista que no tiene salida.
Si ante la escalada de los acontecimientos, la respuesta de los Kirchner es D’Elía, el diálogo es imposible. Y sin diálogo, no hay presente ni futuro.

2. Hordas y cleptocracia – La Voz del Interior

La diferencia entre un cleptócrata y un estadista sabio, entre un varón ladrón y un benefactor público, es de grado. Ángel Stival - Periodista

Si en medio de una llanura, dos miembros de tribus distintas, alejados de sus respectivas aldeas, conversan animadamente y en forma prolongada, no es seguro que se trate de un encuentro entre viejos amigos. Lo más probable es que no se conocieran de antes y ambos estén buscando algún lazo de parentesco, aunque sea lejano, única razón que justificaría que no intenten matarse mutuamente.

Eso es lo que ocurría entre los antiguos, según insinúa el biogeógrafo norteamericano Jared Diamond en Armas, gérmenes y acero, un libro que trata de explicar por qué estamos donde estamos, remontándose a los orígenes.

El número, dice Diamond, aumenta la conflictividad y, por lo tanto, la necesidad de una organización cada vez más compleja de constricciones y jerarquías para impedir que los hombres se maten unos a otros por cualquier pretexto. De esta manera, establece una progresión sumaria de las sociedades en hordas, tribus, jefaturas y estados, según el número de sus integrantes y, vinculado con ello, la complejidad de sus instituciones.

Las hordas son las sociedades más pequeñas. Sus integrantes no sólo se conocen sino que están emparentados por el nacimiento o el matrimonio. Un conflicto típico en este ámbito sería que un integrante reconoce en otro al asesino de su padre y quiere matarlo. Pero los otros miembros los sujetan y los convencen de que no se ataquen.

Por cierto, estas contemplaciones no se tienen con hordas extrañas. En tales casos, se desconocían y resolvían sus conflictos a hachazos, que es lo que suele ocurrir con hordas más modernas como las barras bravas del fútbol, para poner un ejemplo fácil de comprender, pero que podría extenderse a otros ámbitos.

Las tribus tienen un tamaño mayor: sus miembros ya no se cuentan por decenas sino por cientos y, por lo general, son más sedentarias que las hordas, grupos de cazadores-recolectores nómades. En las tribus hay clanes y empiezan a aparecer los líderes que median en los conflictos.

Con el nacimiento de las jefaturas (varios miles o decenas de miles de personas, la mayoría sin parentescos estrechos e, incluso, sin conocerse por el nombre) hace unos 7.500 años, la gente tuvo que aprender cómo encontrarse con extraños sin intentar matarlos. Aquí ya empieza cierta “especialización” por cuyos servicios se cobra y que alcanzan máxima complejidad en los estados modernos.

Diamond inventa una palabra: “cleptocracia”, gobierno del hurto, y afirma que en los estados modernos, “la diferencia entre un cleptócrata y un estadista sabio, entre un varón ladrón y un benefactor público, es únicamente de grado: se trata sólo de saber qué porcentaje del tributo recaudado de los productores queda en poder de la elite y hasta qué punto les agradan a los ciudadanos corrientes los usos públicos a los que se destinan los tributos redistribuidos”.

La historia es, sin duda, una gran maestra.

3. ¿Y la distribución del ingreso, para cuándo?

Por Adrián Gerber / La Capital de Rosario
El argumento central del gobierno nacional para justificar el aumento de las retenciones a las exportaciones de soja, girasol, trigo y maíz es que es un instrumento para buscar equidad en la distribución del ingreso (“Les pido que me ayuden a ablandar el corazón de algunos que quieren todo y no entienden que es necesario mejorar la distribución del ingreso”, repite la presidenta. Por un lado, afirman que esta medida buca evitar que el aumento de estos productos en el exterior afecten los precios internos y por el otro lado que el dinero extra recaudado se destinará a los sectores más vulnerables de la sociedad. Pero ya pasaron dos meses desde que se realizó este anuncio y lo único que el gobierno por ahora ha distribuido son conflictos a lo largo y ancho del país.
En concreto, desde que se desató este conflicto al gobierno nacional no se le ocurrió ninguna otra medida, ningún gesto, ninguna señal para los sectores más pobres de la población en sintonía con lo que es una política de distribución del ingreso.
Los precios de los productos, principalmente los comestibles, siguen subiendo. Y si realmente se quiere luchar contra la pobreza, ¿por qué no se dispone una sustancial rebaja del IVA a los productos de la canasta básica? El IVA es un impuesto injusto, donde el rico paga lo mismo que el pobre, y por el otro lado en Argentina también es distorsivo, porque iguala artículos de lujo como una cartera Louis Vuitton con un paquete de fideos.
Justamente, Argentina es uno de los países del mundo donde más se grava con IVA a los alimentos y medicamentos, por lo que hace de su sistema tributario uno de los más inequitativos. En el país casi todos los comestibles pagan la tasa general del 21 por ciento (sólo las verduras, frutas y carnes tienen una reducida del 10,5).
En cambio, en todos los países desarrollados los alimentos y medicamentos son considerados bienes sensibles y tienen una alícuota diferencial. Por ejemplo, en Reino Unido la tasa general de IVA es de 17%, pero la de alimentos va del 0 al 5%; Suecia, la general es de 25%, la diferenciada para alimentos entre 0 y 6%; Alemania, la general 16%, la reducida 7%; Francia, la general es de 19 y la diferencial de 5,5; España, 16% la general, la de alimentos entre 4 y 7%. Incluso la mayoría de los países latinoamericanos tienen alícuotas más bajas para los comestibles que la Argentina: Venezuela 11%, Colombia 7%, Perú 16%, Ecuador 12%, Chile 18% y México 0%.
Una disminución de la alícuota del IVA para los alimentos afectaría positivamente el costo de la canasta básica y reduciría instantáneamente la cantidad de pobres e indigentes. La pérdida de ingresos fiscales por esta rebaja se compensaría justamente con este polémico aumento de las retenciones y porque al subir el ingreso real de los sectores más pobres se reforzaría el consumo y la recaudación del propio IVA.
Si desde un principio el incremento de las retenciones hubiera diferenciado a los pequeños productores de los grandes, y si simultáneamente se hubieran anunciado medidas para favorecer el bolsillo de los que menos tienen, seguramente el escenario político del país sería otro. Muy distinto al que vemos hoy en las tensas rutas argentinas.

Los días pasan y la solución no aparece. La actual situación merece una negociación trascendente; ahora ya es necesaria la participación de las mejores “cabezas” para optimizar los efectos que se buscan como respuesta, además de una intención sincera y generosa.
Si… porque marca la dirección de lo que cada parte quiere para si.
De las partes quien tiene más para perder es el gobierno… Entonces
es de esperar un esfuerzo extraordinario de su parte.

Hasta la próxima. Juan Báez

El lado flaco…

El asunto mas debatido en este último tiempo tiene nombres y apellidos. Algunos desconocidos ya son imborrables. Otros queremos erradicarlos de la memoria para siempre… Cada uno tiene su listita…

En general el pueblo argentino esta agotándose de la cuestión, por dos razones básicas:

  1. 1. Faltan verdades sobre la mesa de negociaciones
  2. 2. Escaso talento de quienes tienen la mayor responsabilidad

Porque digo esto. Simplemente muchísimo bien se le habría hecho a todos (campo, sociedad, instituciones, comunidad internacional y a las propias arcas del tesoro nacional, las reservas del BCRA y la recaudación de la AFIP) aplicando otro tipo de ideas y actitudes.

La imagen de nuestra Presidente esta devaluada, rumbo al piso. Sencillamente se carece de ideas y comportamientos compatibles para resolver el “obstáculo” o “problema” campo.
No supieron hacer lo necesario, por ejemplo reconocer la situación y comenzar de cero, como debe ser, democrática e inteligentemente.
Por no actuar así venimos en picada, entre andariveles de ideas débiles y de corto vuelo y con gestos típicos de señorito egocéntrico.

Tampoco hubo autocrítica. No parecen humanos. ¿Que son?

La notable oportunidad que presenta la humanidad al selecto número de naciones proveedoras de alimentos, todavía no encontró en el país los interlocutores inteligentes y estratégicos que requiere la ocasión.
Esto pasó por la carencia de visión, en lugar de ser generoso y grande se optó por la personal, solo mezquindad y pequeñez… y por eso, es tan pobre la misión.

La humildad es una cualidad de la inteligencia humana, nunca la etiqueta de una clase social.

Si los humildes gobernaran la Argentina, nosotros nadaríamos en la abundancia y estaríamos trabajando para erradicar el hambre del planeta.

En una mesa de negociaciones se sientan las partes con buena voluntad y con la sana intención de lograr el propósito que las convoca. Si no es así, todo es un asunto de posturas inmaduras. No hay talento, no hay lucidez, no hay voluntad… no hay camino a la solución.
Por eso se busca la confrontación… Se menosprecia, se acusa y se culpa a los… cuatro vientos. La culpa la tienes tú… bonita canción.

Los señores que capitanean las grandes empresas exportadoras y que son los máximos beneficiaros económicos del comercio de granos y alimentos aún no participaron de ninguna reunión por el conflicto.
¿Es que quedarán afuera del negocio ahora que la presión por la compra será implacable, en particular desde los gobiernos de aquellos países que si o si deben comprar alimentos para sus pueblos?

¿Comenzará una ronda directa entre gobiernos, unos vendiendo y otros comprando?

A esto me refería al comenzar el escrito, en la razón número 1. La ausencia de verdades. No es la única pero es elemental que ellos participen, si son los que pagan las retenciones que descuentan a los productores y que estos percibirán en carácter de reintegro según la promesa por parte del Estado.

A esta altura de los acontecimientos esta claro que quienes asesoran a la Señora Presidente están fallando feo en sus recomendaciones. Porque a todas luces solo escuchamos quejas, acusaciones y arengas del dolor y la frustración. Nada constructivo. Deseo que algún asesor convenza a la Presidente de incorporar nuevos actores en gestión y en comunicación.

También creo que es hora de pararle el carro al ex. Lo expreso como ciudadano y hombre de trabajo. Pregunto:

¿Por qué permitimos tanta falta de respeto?
Hace y deshace sobre las instituciones como si nuestro territorio y el estado fueran su reinado y nosotros sus vasallos. ¡Es que no somos nada!
Querido argentino… tenés la palabra.

Personalmente quiero que la Presidente cumpla su mandato.
Considero tóxica la oferta comunicativa del Gobierno. El Partido Justicialista, borrado en las últimas elecciones, hoy quiere marcar el paso de la vida institucional… ¿Acaso estamos en tiempos electorales? ¿Es lo mismo la Biblia a un calefón?
Por esto y algunas cosas mas hablo de respeto civil.

El partido justicialista es una organización que todos reconocemos como gran protagonista de la historia nacional de los últimos 50 años.
Reitero que es útil que recordemos que en la última elección, la del mes de octubre ppdo., el PJ no participó como partido para elegir los representantes que hoy ocupan cargos en toda la Nación.
No lo hizo por directa y exclusiva injerencia del ex presidente.

Hoy se erigen como los dueños de la solución a la crítica situación social, política y económica que vivimos. En los últimos 90 días emergieron con virulencia y con un brío descomunal e irreverente.

Pregunto… que pasa con todas las demás instituciones…

¿Que son… están dibujadas?
¿Por qué soportamos tamaño sometimiento y permitimos que solo se acepten las posturas que se ciñen a su antojo?
¿Qué clase de democracia es ésta? ¿Por qué toleramos tanta insolencia… cívicamente? ¿Acaso tenemos la misma moral?

Solo un despistado, puede creer que el gobierno tiene voluntad de negociar con altruismo una salida al conflicto.

El poder es la única meta de la clase gobernante, no un medio para lograr algo. Es sólo el poder por el poder, nada más y nada menos.

Esbozar una sonrisa públicamente en medio de la confrontación de los últimos días, saboreando los flashes indica un desorden psíquico agudo. El síntoma pareció imperceptible, pero una larga sonrisa se dibujaba en el rostro del ex. Recobrar protagonismo, a cualquier costoEs pura actitud patológica.

Así como nos puede afectar la severa crisis financiera desatada en EEUU., la crisis alimentaria mundial nos ofrece una maravillosa oportunidad para ensayar nuestras mejores dotes y actuar como un solo y gran equipo. No hay Maradonas, en el mundo de los negocios, ni en el campo o la política.

El modelo que tanto defiende el ex… auto erigiéndose en padrino del bienestar económico financiero, no es tal, es inexacto porque entre otras omisiones, nunca dijo que imprimió 250.000 millones de pesos como mínimo -mientras estuvo en la Presidencia- para comprar las reservas que atesora el BCRA. Esto oxigenó la economía.

Sin embargo, la reactivación económica fue especialmente apalancada por el dinero de los miles de argentinos que no sacaron la plata del país. Esos fondos crearon el círculo virtuoso de la producción creciente y del aumento sostenido en la recaudación sana de la AFIP.

Nadie quería estar en negro… fue muy duro la exclusión.

El sistema bancario recién financió a las empresas a partir del 2005 y en porcentajes mínimos y solo pocas entidades. Nada relevante como para pretender ser los forjadores de la reactivación. Ni el ex ni los bancos. Lo reitero, decenas de miles de ahorristas, miles de pymes y emprendedores creyeron apostando en un destino hecho por su propio riesgo.

Hoy la calidad de vida y por la vida digna pujan para ocupar su lugar. Y cada día con más adherentes. Esa dignidad creciente, esta atando nudos en la sociedad. Si, están comenzando a integrar intenciones y actitudes en grupos de toda la nación.
Una suerte de crecimiento sano, en medio de la insalubridad instalada en todos los ámbitos. Son las conductas que visten magnos tiempos.
Días donde el comportamiento y la cooperación son las características básicas de la convivencia.

El poder de la sociedad civil, cada día es más vigoroso.

La construcción consciente del futuro tiene ejecutores responsables.
La sociedad esta cercando a los dirigentes inmaduros, busca liberarse de la incompetencia y la corrupción.

Estamos aprendiendo con dolor, una enseñanza trascendente.
Crear bienestar para nosotros y los que vendrán, con nuestras manos. Resistir, aprender, vencer y enseñar.

Todo el proceso de la evolución humana y del progreso social pasa por la mente. Gracias al problema campo, estamos transformándonos en una sociedad civil madura, y comenzamos a liberar ideas y actitudes para asumir esa notable responsabilidad.
Comenzamos a caminar entre emociones fuertes y héroes sociales.
Nuestro pueblo es un campo fértil para las justas causas. En el hay semillas de todos los rincones del mundo. Aquí, cada hombre y mujer son y fueron lo que eran en sus orígenes, en cultura y tradición. Solo sumaron su ingenio, su amor y esperanza en la construcción de un destino mayor. A nadie se le impuso creencias, religión ni condición. Solo el trabajo y el deseo de nuevas oportunidades fueron el jalón.
Hasta la próxima. Juan Báez

Un campo fértil… para el arte

Primero las ideas, después los hechos.
Todo comienza siendo una idea… Todo.
La mente construye lo que cada uno decide hacer.
O sea podemos construir lo que queramos. La clave pasa por los componentes acompañantes de esa primera idea…
Importan muchísimo las emociones, los conceptos y principios que forman parte de los hechos que luego experimentamos.

En este tiempo se acentuó la aparición de nuevos dirigentes sociales. ¿Porque aparecen? ¡Gracias a las crisis y al caos!

¡Cómo puede haber evolución, sin superar obstáculos ni aprendizaje!

Mujeres y hombres decidieron ser protagonistas.
Se bajaron de la tribuna de los espectadores.
Subieron al escenario de la acción.

¡Hablar… criticar sin ton ni son…! Es toda una elección.
La corrupción es o no. No hay tibieza.

La prostitución moral absorbe a los especuladores.
Los fagocita y difícilmente los suelte alguna vez.
La especulación no es gratuita. Quienes no lo practican, lo saben.
La prostitución moral se expande con la corrupción, aumenta la sensación de poder sobre estimulando la adrenalina al máximo.
Si… eso sí, cada vez dura menos tiempo. Hay dependencia química.
Esa dependencia termina siendo malsana para la vida de cada quien. Otra “cosa” que no es gratis.
Porque… a la par comienza y progresa la enfermedad.
Los bloqueos emocionales se convierten en obstrucciones fisiológicas afectando como mínimo los órganos y ocupando cualquier parte del cuerpo, hasta que… listo el pollo, cocinado… a un paso del final.
Nada de “esto” es inofensivo. Nada es inicuo para vivir mejor.
La felicidad es un asunto interior. Siempre… es imprescindible la Fe. Allí dentro se fabrica con los componentes necesarios, que cada uno posee en múltiples dosis. Quizás fallamos en la combinación, en la preparación o en la aplicación; en el como, el porque o en el cuando…

Tal vez el afán desmedido de mayor poder sea nada más que una enfermedad disfrazada, súper sutil.
Tal vez la más sutil de todas. Así… la enfermedad avanza en el cuerpo hasta destruir todas las defensas.
Paradójicamente, en tanto uno dispone de mayor confort, crece la
baja felicidad, la inestabilidad y el desequilibrio emocional se potencian e incrementan. Nada alcanza. Todo es poco.

El caos se organiza. Muchos lo alimentan sin saber. Otros no eligen otra opción.

¿Cuál es nuestro rol?
¿Que es bueno, para nosotros y los demás?

¡Autogestión vital… ante y entre la realidad patológica circundante!

La mejor tecnología, para dominar y hacer el bien común. Esto es, el mejor conocimiento complementando la mejor emoción y sentimiento
Vivimos entre obedientes y observadores. Entre quienes razonan y quienes reaccionan, estos últimos viven especialmente en el mundo emocional, actúan a partir de los dictados de sus vísceras.
Groucho Marx decía: La política es el arte de buscar los problemas, hacer un diagnóstico falso y aplicar los remedios equivocados”.

Uno vive para aprender. Más… vive aprendiendo. Depende de cada uno.

Ho Chi Minh dijo: “Si la táctica es correcta pero la estrategia está equivocada, usted puede ganar algunas batallas pero usted perderá la guerra. Si la estrategia es correcta pero la táctica está equivocada, usted puede perder algunas batallas pero usted ganará la guerra”.

Es decir, usted puede trabajar para resolver un problema, como reaccionar a una emergencia, pero usted nunca debe perder de vista la estrategia de largo plazo.

Nosotros somos todos interdependientes.

Todo se relaciona a todo lo demás, y un atraso en el aspecto moral o espiritual frena nuestro desarrollo en las otras áreas (incluso la tecnológica) de tal manera que hace peligrar nuestra propia supervivencia como especie, al disminuir nuestra capacidad de sobrevivir a una eventual (muy largo plazo, inevitable) catástrofe planetaria.

La pobreza se crea y organiza. Si… la miseria se usa para mantener la desigualdad, y la desigualdad se usa para mantener el poder.
La pobreza es necesaria para aumentar la inseguridad.
Cuando la pobreza solo se asiste desde la esfera gubernamental, corremos el riesgo de difundirla.
La asistencia de los agentes privados es imprescindible.
Para preservar la sobre vivencia y la convivencia.
Alterado el orden natural de las cosas, la arrogancia enaltece a unos y a otros exacerba, mientras se expanden la ira y el mal humor. Mala sangre, mala leche, mala fariña. Mala gente.
Por eso la violencia se pasea por cualquier lado. En cualquier esquina se encuentra la inseguridad.
Pero hay una verdad incontrastable: Las causas justas siempre triunfan.

Por ende trabajemos para lo que entendemos lo mejor para nosotros y el conjunto social. No permanezcamos solo hablando, o criticando y menos haciendo “nada”.

¿Que hacer ante la realidad circundante?

Como neutralizar el virus patológico emergente del poder actuante.
Por todo esto que vivimos es vital la salud interior. La vitalidad se logra enfrentándose a la verdad, con sinceridad. No se tiene coraje dibujando la realidad. Se obtiene enfrentando y haciendo “algo”.

Y el arte en todas sus expresiones es una hermosa oportunidad para crecer como persona y como sociedad. Si el arte. Mientras mas plural, versátil e independiente mejor…
Hasta la próxima. Juan Báez