Archivo de Octubre, 2007

El sol siempre está

Escribo estas líneas sabiendo que las elecciones nacionales han concluido y que las cifras oficiales se conocerán con el devenir de las horas, en cada distrito. Según las encuestas a boca de urna no habrá ballottage, por lo tanto más de la mitad de los argentinos tendrán que dirigir su atención hacia otra oportunidad.
Como nunca antes proliferaron múltiples hechos y situaciones “atípicas” durante el proceso electoral, que si las vemos como piedras en el camino, son para erradicarlas o continuaran obstruyendo el camino hacia la democracia plena. Falta de fiscales, boletas faltantes (a mi me pasó, en mi mesa).

Sin dudas aún nos falta madurar conductas y comportamientos que nos permitan tener chapa de nación adulta y democrática.
En las próximas elecciones será muy bueno tener menos partidos y conocer sus planes de gobierno y las ideas que trabajan para resolver los temas pendientes y abrir nuevos surcos de progreso y bienestar.

La reforma política para organizar la vida política es indispensable.
Es necesario reunir a todas las ideas y experiencias de todos los sectores para concluir en una propuesta inclusiva de la mayor cantidad de opciones, y permitiendo ensayar la máxima participación social. Hasta ahora las organizaciones sociales no tienen derecho a participar en elecciones.

Si un gobierno no es acompañado legítimamente por la voluntad civil y la inteligencia ciudadana, difícilmente podrá superar con sobresaliente su gestión y recibirá permanente embates y manoseos.

En urgente y necesario trabajar en la construcción de espacios de reflexión y pensamiento, para trabajar en la producción de iniciativas que contribuyan al empoderamiento de la sociedad civil, aumentando la participación ciudadana y creando condiciones para optimizar la transparencia en todos los ámbitos gubernamentales.

La invitación es clara: basta de lamentarnos y manos a la obra.

Colocar en nuestra agenda de trabajo: La política, por su influencia en la opinión pública y en el electorado difícil de movilizar. Cuantificar evidencias sobre los resultados de políticas públicas, con espíritu democrático buscar a través del respeto, una mayor responsabilidad, mejor vocación de servicio, como sustento de la pluralidad y tolerancia imprescindibles para optimizar la libertad emprendedora del individuo y de la sociedad.

La confianza del pueblo, exige resultados de mejor calidad.

Actualmente, estamos en momentos de definir lo que queremos como país y el camino para lograrlo. Nuestra nación necesita que los gobernantes y titulares de las instituciones públicas se comprometan frente a la ciudadanía en lograr metas que fortalezcan la calidad de vida civil.

Esta tremenda desconfianza nace por la ausencia de resultados de calidad. La sospecha del fraude esta instalada desde antes del comicio.

A los ciudadanos no nos interesa saber cuántos policías se contratan. Lo que queremos es poder caminar seguros en las nuestras calles, vivir sin miedo y poder desarrollar nuestras capacidades en plena libertad. Queremos resultados. Asi de simple.

La respuesta típica que los políticos dan a estas demandas ciudadanas, siempre tienen que ver con aumentar el gasto público, endeudar el erario público, engrosar los códigos con leyes ineficientes, etc.
Pero hasta ahora nadie se comprometió a dar resultados.

1) El requerimiento de los representantes para dar respuestas a los representados sobre el cumplimiento de sus poderes y deberes.

2) La respuesta a la crítica y a las demandas que se les hagan.

3) El deber de afrontar sus responsabilidades por errores, incompetencia o engaño.

Las deficiencias en la rendición de cuentas por parte del poder público, así como la escasez de instancias de participación y de control ciudadano, limitan la construcción de un esquema eficaz de seguimiento y de evaluación de los alcances y logros  de las metas propuestas. Esto propicia la discrecionalidad en la realización de programas, la pobreza de resultados y un problema cuyo combate es una tarea primordial: la corrupción y la impunidad.

Hasta la próxima.

La causa mas digna

El destino trascendente siempre es forjado por la causa más digna.

Al reconocernos como personas normales, en nuestro micro mundo interno siempre disponemos de coraje. Además es un componente indispensable para enfrentar cuanta crisis uno atraviese en la vida.

Se acerca nuestro día D.

En la noche del próximo domingo de un lado habrá alegría y del otro dolor. De un lado habrá expectativas y esperanza y del otro angustia y frustración. Tal dualidad navegará en las mentes y en las calles de toda la nación.
En muchos círculos de la sociedad argentina fueron comentadas las premoniciones de Benjamín Solari Parravicini, en particular aquella que hace referencia a la llegada del “hombre gris”.
Más allá de la opinión de cada uno sobre la materia, resulta singular definirla en vísperas de enfrentar una realidad por demás decisiva y determinante.

El 28 de octubre culmina una de las etapas más retrógradas y frustrantes de la sociedad argentina. Ningún grupo de civiles maltrató tanto a la conciencia cívica de la sociedad como lo hicieron quienes tienen la obligación de respetar al pueblo argentino.

Ninguna organización social o entidad civil –exceptuando los partidos políticos- tuvo injerencia directa o indirecta en la conformación de las instancias políticas definitorias de toda la organización social nacional. O sea toda la baja calidad de las campañas y actividades proselitistas incluyendo el acto eleccionario han sido exclusiva responsabilidad de quienes se postulan para ocupar los escaños en disputa.

Ellos son los únicos que tienen derechos adquiridos para decidir, establecer, corregir y desarrollar la política que nos gobierna y gobernará. Son ellos como partidos -de donde salen sus representantes- quienes tienen reglas únicas, tienen la concesión exclusiva para administrar el poder. Es la primera vez que los derechos de los ciudadanos, directamente fueron abolidos por la decisión unilateral gobernante.

Después de la severa crisis del 2001, la lección aún parece no haber encontrado las respuestas adecuadas para evitar descalabros como los que soportamos. Durante el 2002, 2003 y unos meses del 2004, los ciudadanos protagonistas de los cacerolazos se plantaban ante las autoridades y lograban como mínimo ser escuchados.
Si… recuerdo que tenían miedo de enfrentarse con la “bronca” civil.
Los legisladores o autoridades reconocidos como tales, escapaban de los restaurantes o confiterías, prácticamente no circulaban por los lugares públicos, con libertad.
El ciudadano-político que desde entonces asumió la primera magistratura, inició una etapa difícil y luego auspiciosa para terminar de una manera lamentable, propia de un liderazgo carente de valores y típico de la especulación política.

El diálogo con el pueblo promoviendo un acompañamiento para profundizar el cambio, se frustró de una manera deliberada y torpe, respondiendo a patrones de comportamiento nunca vistos en ningún país de la región. Solo inspirado en un equívoco razonamiento electoralista, carente de ética, pero si exuberante de soberbia y omnipotencia.

La interpretación que formulo a partir de las expresiones de BSP sobre el “hombre gris”, esta orientada -mas que a una persona de destacada inteligencia (por su materia gris)- a la calidad de decisión que debemos asumir los argentinos.
Como elegimos. Comprometiéndonos o no. Con miedo o con valor.
Creyendo en una nueva alternativa o consolidando lo que tenemos.
Razonar el voto esta vez es determinante.
Si el voto razonado triunfa habrá ballotage.
Si la materia gris de una mayoría nacional opta por rechazar la manipulación y la mentira, se habrá cumplido la profecía.
La oposición está dispersa a pesar que, las propuestas presentadas no son muy diferentes y en la segunda vuelta, las opciones se reducen: esto o aquello. No hay otra.

Tomar la decisión con valor, con coraje.
Votar sin compromiso, es aceptar ser parte de la “manada”.

Para quienes deseen “pensar más” los invito a visitar un portal de una nación donde viven muchos argentinos, que a la hora de elegir, no tienen participación, en su gran mayoría.

La Web es: www.partidodelosvalientes.com

Según apuntes de periodistas extranjeros que cubren este evento democrático, si esta actitud vestida de desprecio hacia el diálogo con la ciudadanía se hubiese dado en algún país del primer mundo, lo más probable era un terremoto político, porque lisa y llanamente es de un menosprecio descomunal hacia el espíritu del pueblo al que dice gobernara con inteligencia, integridad y sabiduría.
Tal vez preanunciando algo parecido en el recital de la cancha de River la mayoría de los asistentes a la reunión, abuchearon a la figura presidencial, motivados por la postura oficial.
El día D está frente a cada uno de nosotros y a todos.
D de definiciones, de determinación, de decidir. De dar de sí.

Hasta la próxima.

Sentirse bien con 2 bits por día

Muy posiblemente, cada vez que enciende su PC, fija su vista en el monitor, hasta ver que el puntero deja de ser un reloj de arena, para transformarse en una flecha. En el proceso que lleva a ese instante, la pantalla se pone negra, muestra datos técnicos que seguramente no lea por haberlos visto ya cientos de veces, despliega una pantalla de carga con el logo de su Sistema Operativo (SO) y, finalmente, llega a su escritorio, con el fondo que eligió para mostrar detrás de sus íconos preferidos.

Hasta aquí, podríamos estar hablando de casi cualquier PC. Pero lo mas probable ese que el logo de su SO sea una bandera de 4 colores, con la leyenda “Windows XP” debajo. Y también podríamos adivinar que es una versión sin licencia (sin ofender a quienes pagaron por el sistema y están leyendo estas líneas).

El usuario promedio, en una oficina u hogar, prenderá su computadora; ingresará a Windows; editará algunos documentos en Microsoft Word o Excel; enviará e-mails desde Outlook (o su versión Express); visitará algunos sitios web, utilizando Microsoft Internet Explorer, y hablará con sus conocidos a través del MSN Messenger.

Nada malo hay en esto, si el paquete de aplicaciones Office, el sistema operativo y sus herramientas fueron compradas legalmente y usadas bajo la licencia de la mega-empresa más grande del mundo del software.
Pero no todos están en condiciones de pagar alrededor de 600 pesos por Windows, otro tanto por Office…

Afortunadamente, hoy en día existen alternativas tan buenas (o mejores incluso) que aquellos programas que cotidianamente utiliza. Podría usar Linux como SO, OpenOffice.org para sus documentos, bases de datos, Pidgin o aMSN para charlar con sus amigos y Mozilla Firefox para navegar la web.

Todos estos programas están escritos bajo licencias de Código Abierto. Esto significa, como primer característica, que el código fuente del programa (la “base”) sea distribuida libremente. De esta forma, no sólo podemos usar un software, sino que también podemos ver como está hecho, modificarlo, mejorarlo e incluso compartirlo. El beneficio es casi obvio: miles de personas alrededor del mundo, colaborando con el sólo fin del bien común.

Imaginemos, por un momento, que se descubre una vulnerabilidad en Linux o en Firefox. Inmediatamente, la comunidad arreglaría el problema y, a las pocas horas, su software sería más estable y seguro.
Todo, gracias a una filosofía de comunidad aplicada al mundo de la tecnología. Es la libertad en la informática.

Entonces: presionamos “On” para prender nuestra PC, vemos los datos técnicos, el logo de la distribución* de Linux que hayamos instalado, editamos documentos de texto o planillas en OpenOffice, enviamos mails desde Evolution o Thunderbird, visitamos algunos sitios web usando Firefox y hablamos con nuestros contactos desde aMSN (sí, tendremos la misma lista de contactos de MSN). Hasta aquí pareciera que lo único que cambió es el nombre del soft. Pero es más que eso. Al mismo tiempo, estamos apoyando la idea de libertad y comunidad, luchando contra la avaricia y el egoísmo que nos rodean a cada momento ¿No piensa que se sentirá bien en esa situación?

Los programas nombrados son solo algunos ejemplos, existen cientos de alternativas para cada rubro. A continuación, una lista de sitios donde podrá descargar este software gratuito y de código abierto disponible para Windows:

OpenOffice: www.openoffice.org
Mozilla Thunderbird: http://www.mozilla-europe.org/es/products/thunderbird/
Mozilla Firefox: http://www.mozilla-europe.org/es/products/firefox/
aMSN (sitio en inglés, el soft está en 40 idiomas incluyendo español): http://www.amsn-project.net/download.php

*Una distribución Linux es un paquete preconfigurado para instalar, que incluye el kernel (base del sistema operativo) y aplicaciones para el mismo. La más usada en el momento -y la que recomendamos para comenzar con la experiencia Linux- es Ubuntu (www.ubuntu.com).

Como dato interesante, Canonical (creadores de Ubuntu) lanzan una nueva versión cada 6 meses, puntualmente. ¡La próxima versión estará disponible esta semana!

Las cosas por su nombre (*)

Reflexiones de un ciudadano para la “Reina Cristina” Estamos a poco días de tomar la decisión más trascendente que un ciudadano puede tomar en una sociedad democrática: la de elegir al Presidente de la Nación, al Jefe de Estado, a un ejemplo de virtudes democráticas. Como un ciudadano que respeta a la democracia y se respeta a sí mismo, quiero tomar una decisión meditada y serena. Escribo estas líneas para entender lo que está en juego y no dejarme confundir por el fárrago de las discusiones pre-electorales.

La propaganda oficial y las encuestas dicen que Ud. ganará las elecciones en la primera vuelta. Por eso, me detendré a analizar los méritos de su candidatura.

Reconozcamos que el apelativo de “Reina Cristina” no le hace mucho favor porque a ningún político auténticamente democrático le puede agradar que lo asocien con una forma de gobierno superada históricamente. Peor le puede caer que la llamen así por mostrarse altiva, majestuosa, autoritaria o distante de los problemas cotidianos del ciudadano común. Los electores estamos confundidos. Ud. ha viajado por todo el mundo y nunca nos enteramos en qué carácter lo hacía: si como senadora, Primera Dama o candidata presidencial. Reconozcamos que su negativa a dialogar con los hombres de la prensa nacional y su expresa exclusión de muchas actividades suyas en el exterior no ha contribuido a que ellos pudiesen aclararlo. Debimos deducir que al entrevistarse con autoridades de Brasil, México, Alemania, Austria, Estados Unidos, Naciones Unidas y otros, Ud. quiso darles la impresión de que tratarían directamente con Ud. después del 10 de diciembre próximo. Ud. perdonará mis escasos conocimientos de política pero me parece que Ud. puso el carro delante del caballo.

Me parece que todo el tiempo que dedicó a la política internacional, Ud. lo sustrajo de la campaña que –todavía en esta República- deben hacer los candidatos a cargos electivos. Yo sé que Ud. es una persona ejecutiva y no ve la hora de sentarse en el sillón de Rivadavia. Permítame decirle que es muy antipático que un candidato tenga tiempo para codearse con autoridades extranjeras pero no tenga tiempo para hablarle a los ciudadanos comunes ni al periodismo nacional. Yo sé que Ud. quiere reparar los errores del Presidente Kirchner, que también supo ganarse la imagen de un político autoritario, airado, discutidor, amenazante y vengativo.

Pero lamentablemente Ud. nos ha desilusionado porque no la hemos visto como una influencia serena, un contrapeso pacificador. Ud. se describió a sí misma como una émula de la “Evita del puño crispado” y lo último que necesitamos ahora es más crispación, en este país que ya se ha olvidado qué es un auténtico sistema democrático. Sé que el Presidente Kirchner asumió la Presidencia con un 22% de los votos, que tuvo que sacar al país de la crisis horrenda del gobierno del Presidente De la Rúa.

Sé que tuvo que enfrentar problemas graves y urgentes como la deuda externa. Por todo que hizo por la gobernabilidad le estamos agradecidos y sería de ingratos olvidarlo. Pero si vamos a ser justos, no podemos olvidarnos de todo lo que hizo el Presidente Kirchner por llevar la autoridad presidencial - ya exagerada en nuestro sistema presidencialista - hasta el paroxismo.

La constante manipulación de miembros del Poder Legislativo y Judicial, las medidas tomadas para acotar su poder, han convertido hoy la división de poderes en una ilusión tan funesta como la destrucción de la confiabilidad de los índices económicos oficiales.

Yo siento que Ud. desperdició la oportunidad histórica de ser el fiel de la balanza, una influencia equilibrante, serena, generosa. Ud. tuvo el enorme privilegio de ser una política de fuste y Primera Dama. Ud. tuvo acceso por mérito propio y por casamiento a la cúspide del poder. Yo sé que es difícil tomar perspectiva cuando las circunstancias han hecho que Ud. estuviera tan envuelta en las más altas decisiones políticas, de un lado u otro. Nos quedó la impresión que Ud. era el “alter ego” del Presidente en el Senado que no hizo más que ayudarlo a suprimir toda independencia del Poder Legislativo y Judicial. Ud. es una persona de carácter y de un verbo afilado.

Más de un político en el Senado tuvo que aguantar, al borde de las lágrimas, el látigo de su discurso rápido y preciso. Cómo me hubiera gustado que Ud. se hubiera dignado decir una simple frase, de esas que Ud. utiliza para lastimar, para recordarle a los Fernández y a los otros desubicados que no trabajan para la Corona ni les está permitido robar para ella.

Su profundo silencio frente a numerosos escándalos de corrupción del oficialismo me lleva a otra reflexión. Ud. mejor que nadie sabe que le conviene diferenciarse del Presidente Kirchner. Ud. sabe que la imagen del Presidente ha caído en picada por los actos de corrupción y la aniquilación de la confiabilidad del INDEC. Me resulta absolutamente incomprensible que Ud. solo haya querido diferenciarse en materia de política exterior, la última de las preocupaciones del ciudadano ordinario.

Si Ud. es altiva, distante, autoritaria, no le importa publicitar sus actividades ni sus planes de gobierno y no se diferencia del Presidente Kirchner, que motivación tendría yo para votarla? Por el contrario, Ud. sabe que cuando un régimen autoritario y con manifestaciones corruptas más dura en el tiempo, más empeoran sus rasgos menos atractivos. Por eso, sería un simple suicidio apoyarla para un ciudadano preocupado por la defensa de los valores democráticos.

Mi voto, al que atesoro como el bien más preciado que me da la democracia, lo reservo para aquel candidato que me convenza de que va a trabajar para consolidar las instituciones democráticas, que va a devolver al Poder Legislativo y Judicial su independencia, que reforme nuestro sistema democrático y lo libere de sus trucos y vicios, que fomente la recreación de partidos que expresen a la ciudadanía y los valores democráticos de ética, igualdad ante la ley, justicia y que no medren con la pobreza y la ignorancia de la gente. Y si como muchos dicen, las elecciones están fraguadas y su triunfo es inevitable, no me sentiré un cómplice de este nuevo engaño y seguiré defendiendo ideales democráticos.


(*) extraído de Espacio de Lectores del diario La Nación, del 7 del corriente mes, redactado por Sioux

En esta editorial, lo único que redacté fue el título. En suma el objetivo de dar a conocer conceptos que habiliten nuevas expectativas para un mejor porvenir, es siempre el mismo, las palabras no necesariamente deben ser propias, pueden venir de cualquiera, entendiendo que vivimos tiempo de decisiones y definiciones. Vamos Argentinos todavía, aunque se llamen Sioux o como se llamen.

¿Tocamos fondo? O aún falta un trecho desconocido…

La historia escribirá que, en la última elección antes de cumplir 200 años, la sociedad argentina alcanzó una situación increíble.
Se vivía una democracia totalmente deformada, prevaleciendo el capricho personal de los principales referentes.

¿Que tipo de democracia es esta, donde los grandes y tradicionales partidos políticos están borrados de la gesta electoral?

Quienes participan de la contienda, concurren sin internas.

No hay debate de ideas ni de programas de gobierno por los canales televisivos. La “gilada” aguanta cualquiera… pensaran

Y cada día que pasa tenemos más preguntas que respuestas. En todos los niveles, en cualquier lugar.
Si… una gran porción de habitantes “flotan” en el micromundo de sus emociones y reacciones. Necesitan estar “colgados” de “algo exterior” para no pensar el “aquí y ahora” y en consecuencia están ausentes a la hora de construir las bases de un mejor porvenir.
Cada uno crea y hace su futuro. Tanto sea un hombre, una familia, un pueblo, una nación, una región, un continente o un planeta.
A unos cuantos connacionales les da igual quién gane el 28. Más allá de cómo se llame, sin importar la calidad de las ideas que sustentan cada propuesta.
Persistir en la creencia que “vamos bien” aunque estemos + o – concluirá en una nueva frustración, tal vez mayor a todas las anteriores, simplemente porque de a poco se van esfumando las expectativas. No hay cambios para mejor.

¿A esto lo cambiamos entre todos los que votamos o no lo cambia nadie… te suena?

Creer que las cosas cambiaran con mas de lo mismo, huummm… quién puede asegurar que quizás no sea peor. No estamos bien en gran medida predominan los condicionamientos, no hay respeto al disenso ni siquiera a la propia investidura. Ningún político está exento de responsabilidad, de los hechos y sucesos que acontecieron en el  espantoso pasado que estamos transcurriendo desde hace 50 años.

Los únicos que cambian, son aquellos que están enojados con su presente.

Estas son palabras expresadas por un hombre que en su momento toco fondo, digamos… fue el último de la clase. A partir de allí, realizó cambios alcanzando los más grandes honores en su actividad. Su nombre Lee Iacocca.

Modelos de actitud y comportamiento hay y habrá en todas las épocas, este es uno.

Las expresiones de Enrique Santos Discépolo, tienen severa actualidad, decía:

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.
Todo es igual; nada es mejor;
lo mismo un burro que un gran profesor.

No hay aplazaos ni escalafón;
los inmorales nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que si es cura,
colchonero, rey de bastos, caradura o polizón.

Que falta de respeto, que atropello a la razón;
cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón.

De nosotros depende.
Los políticos han fracasado organizando la democracia.
No deben existir mayores condicionamientos para crear nuevas organizaciones.

Hasta la próxima.