En esta particular fecha, recordando el Bicentenario del primer grito de libertad política, resulta oportuno destacar los conceptos que implican la referencia al país, la patria y la nación.
El primero se refiere al lugar, el territorio. Incluye todo lo que hay en él, dentro de sus límites geográficos.
La patria incorpora a todos los que habitan este territorio. Para ellos este lugar marca identidad. Patria proviene de padre. La autoridad y el afecto. Distingue el apellido y el nombre con el que convivimos en el planeta.
Nación emana de nacimiento. Abarca a todos los que nacimos en algún lugar de este país, somos nacionales de este territorio, además de todos los que la adoptaron, para coexistir.
La conmemoración del Bicentenario alude al significado de los tres conceptos.
El tamaño de la superficie cambió, desde 1810. Tal vez tenemos mas km2 que al comienzo. Durante el transcurso de las décadas perdimos territorios que habían sido adjudicados, tanto en el continente como en la Antartida.
En cuanto a patria. Somos muchos más los hijos de esta tierra que en el principio. Llegaron hombres y mujeres de todos los continentes y pueblos. Procrearon y se radicaron. Instalaron sus culturas y nos dieron una identidad prácticamente global. Hay argentinos con apellidos de todas las latitudes. Somos una especie de pequeña tierra en esta geografía del sur. Exactamente:
Ciento cincuenta veces menos habitantes que los que pueblan el mundo.
Falta hermanarnos. Actuar como una familia, unidos. Quizás es nuestra misión.
Funcionar como equipo. Actuar como Nación madura.
¿Seremos un espejo para el mundo?
Falta dialogar. Falta escucharnos. Falta conocernos. Nos falta trabajar juntos.
Nos falta ser solidarios. Nos falta cooperar, decididamente.
¿Tal como estamos somos un espejo, del mundo?
Tenemos múltiples contrastes. La inteligencia necesariamente debe aliarse con la honestidad y el beneficio colectivo. Así desplazaremos la picardía asociada a la inmoralidad y el egocentrismo.
La diversidad y la productividad serán siempre una marca de la prosperidad.
Hay de todo para trabajar… y mucho para restaurar.
Cuando aparezca la grandeza de pocos gobernando, desaparecerá la bajeza de muchos enfermos, pícaros, vagos, insensibles e ignorantes.
La corrupción es un desafío a la integridad y a la dignidad. No es gratuita… en sus efectos. Fabrica pobres y violencia en cualquier ámbito.
Somos multiculturales y adolescentes. El contacto íntimo del amor a la Patria se preparara para transformar la tarea individual en beneficio colectivo. Así funciona el círculo virtuoso y recíproco de la economía sana, en las sociedades progresistas y líderes. Si… es mutuo para que todos pongan lo mejor de sí, para el otro. Sin sensiblería, con intención y convicción.
La conexión con el amor siempre aparece y mas en los peores momentos. Hay que aprender la cultura de trabajo de los del campo para aplicarla en la ciudad. Ellos ya tienen la tecnología de la ciudad, sin los vicios y sin los ruidos.
Creeremos en nosotros, cuando nos comprometamos. El asunto comienza con uno. Continua con el otro. Preguntar y sumar.
Desde aristotelizar.com saludamos a quienes trabajan desde sus lugares en pro de una nueva etapa. La democracia se afianzará con nosotros participando.
Estamos preparando nuestra segunda etapa, que anunciaremos en semanas próximas. Acompañamos esta edición, difundiendo una propuesta útil para la grandes mayorías, casi todos. Se trata de una actividad que unifica las ideas y sentimientos de dos grandes seres como son El Buda y Jesús. Importa la calidad de asociación entre ambos. Cooperan mutuamente. Es la idea que cada uno puede incorporar para reflexionar.
El día jueves 27 de mayo próximo realizarán un reunión donde entonaran esa invocación que se expandió a todos los rincones del mundo. En Argentina la Fundación Lucís se ocupa de realizarla.
Hasta la próxima.
Juan Báez
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